No, los koalas no están «funcionalmente extintos», al menos por ahora

Mientras los koalas sufren los incendios de Australia, se ha propagado desinformación sobre su desaparición. Esta es la realidad de su situación.martes, 26 de noviembre de 2019

Australia vive una temporada de incendios temprana, catastrófica y sin precedentes. Mientras decenas de incendios forestales arrasan la costa este del país, de Sídney a Byron Bay, incinerando casas, bosques e incluso marismas, uno de los animales más icónicos de Australia ha sido el protagonista de los titulares.

Imágenes de koalas quemados y muertos han surgido como símbolo de los estragos que ha provocado el fuego. «Son unos animalitos indefensos. Un ave puede volar, un canguro puede saltar deprisa, pero los koalas son lentos. Están atrapados, básicamente», afirma Christine Adams-Hosking, investigadora posdoctoral adjunta de la Universidad de Queensland en Australia.

La difícil situación de estos animales desvalidos ha despertado preocupación y confusión. El fin de semana, las declaraciones erróneas de que los animales han perdido la mayor parte de su hábitat y que se encuentran «funcionalmente extintos» recorrieron titulares y redes sociales, ilustrando lo rápido que puede propagarse la desinformación en épocas de crisis.

Los koalas son una especie vulnerable a la extinción —la categoría anterior a encontrarse en peligro de extinción— y los informes indican que, hasta la fecha, se han encontrado entre 350 y 1000 koalas muertos en zonas afectadas por el fuego en el norte de Nueva Gales del Sur.

Sin embargo, los expertos sostienen no estamos ante la muerte de una especie, al menos por ahora. «No veremos la extinción de los koalas tan rápido», afirma Chris Johnson, profesor de conservación de fauna de la Universidad de Tasmania. «Las poblaciones de koalas seguirán descendiendo por muchos motivos interrelacionados, pero no hemos llegado al momento en el que un solo fenómeno acabará con ellos».

Esta es la situación actual:

¿Por qué sufren tanto los koalas en esta temporada de incendios?

En lo que al fuego se refiere, los koalas parecen tener todo en su contra. Su única defensa real es trepar más alto en los eucaliptos donde viven, una defensa escasa contra un incendio forestal de gran intensidad.

Los eucaliptos figuran entre la vegetación mejor adaptada al fuego del planeta y son capaces de germinar y volver a crecer en la etapa inmediatamente posterior a los incendios. En condiciones normales, las llamas no alcanzarían la copa de los árboles, lo que dejaría a los koalas relativamente ilesos. Según David Bowman, director del Centro de Investigación de Incendios de la Universidad de Tasmania, el repunte de muertes de koalas observado es un indicador de que algo va mal.

La escala de los incendios actuales —que es principalmente el resultado del cambio climático y la muerte lenta de los métodos de gestión de incendios aborígenes— no tiene precedentes, según Bowman. «Arden con una intensidad muy elevada», afirma.

Los árboles, que están llenos de aceite, arden a gran temperatura y velocidad y a veces explotan y expulsan chispas que recorren metros en todas las direcciones.

En Australia solo es primavera. «En términos de crisis de incendios forestales, estos son los teloneros», afirma Bowman. Le preocupa que la situación sea aún peor en enero y febrero, cuando aumenten las temperaturas y se agrave la sequía.

¿Cuántos koalas quedan?

En 2016, los expertos estimaban que Australia albergaba unos 329 000 koalas, que representan un descenso medio de un 24 por ciento en las poblaciones en las tres últimas generaciones.

«Cuesta mucho estimar las poblaciones de koalas, incluso en condiciones ideales. Algunas poblaciones están localmente extintas y otras están bien», afirma Adams-Hosking. Esto se debe a que su área de distribución en Australia oriental es muy amplia y a que rehúyen a los humanos y viven en partes altas de los árboles.

Los koalas están amenazados por el desarrollo urbano, el deterioro alimentario (el aumento del dióxido de carbono en la atmósfera ha reducido la calidad nutricional de las hojas de eucalipto), la sequía, los ataques de perros y la clamidia.

Y también, claro está, el fuego. En zonas determinadas que se han visto muy afectadas por los incendios, es posible que las poblaciones locales de koalas no se recuperen, «pero aún es demasiado pronto para saberlo», afirma Adams-Hosking. «Hay que supervisarlos durante varios años».

¿Han diezmado los incendios un 80 por ciento del hábitat de los koalas?

No. El área de distribución de los koalas es amplia y abarca toda la costa este de Australia. Fisher explica que los últimos incendios forestales en Nueva Gales del Sur y Queensland abarcan casi un millón de hectáreas (algunas estimaciones indican que son hasta 2,5 millones de hectáreas), pero el área de bosque de Australia oriental donde pueden vivir los koalas es superior a 100 millones de hectáreas.

Asimismo, Grant Williamson, investigador posdoctoral que se especializa en ecología del paisaje en la Universidad de Tasmania, afirma que solo porque una zona esté afectada por el fuego «no significa que haya quedado “destruida” ni que no sea apta para los koalas».

¿Están los koalas «funcionalmente extintos»?

«Funcionalmente extinto» quiere decir que una especie ya no cuenta con individuos suficientes para producir generaciones futuras ni para desempeñar un papel en el ecosistema.

Quizá los incendios hayan matado muchos koalas, «pero no es suficiente para cambiar su categoría de amenaza general como especie», afirma Fisher.

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Los titulares que sostienen que los koalas están funcionalmente extintos parecen basarse en las declaraciones de un grupo de conservación de koalas a principios de 2019. Los científicos las cuestionaron entonces y siguen cuestionándola ahora: «Están amenazados en algunas partes de su área de distribución y no en otras», afirma Diana Fisher, profesora adjunta de la facultad de ciencias biológicas en la Universidad de Queensland.

Para algunas poblaciones locales de koalas en las zonas incendiadas, sobre todo en el norte de Nueva Gales del Sur, es probable que el impacto haya sido «catastrófico», en palabras de Adams-Hosking. Podría haber perecido un tercio de los koalas en las zonas incendiadas.

Con todo, otras poblaciones, como las del estado meridional de Victoria, no se han visto afectadas por estos incendios, según Johnson.

¿Qué les depara el futuro?

«La situación de los koalas no es buena, ni siquiera antes de los incendios», afirma Adams-Hosking. Explica que, aunque están protegidos por el gobierno —es ilegal matar koalas, por ejemplo—, su hábitat es muy vulnerable. «Muy poco hábitat de los koalas ha sido nombrado área protegida. Casi nada». Sostiene que el gobierno debe poner el medio ambiente delante del crecimiento económico. «Hasta que haya voluntad política —y en Australia no la hay—, la situación de los koalas no mejorará».

Entretanto, el Hospital de Koalas de Port Macquarie, ubicado a unos 400 kilómetros al norte de Sídney en una de las zonas más afectadas por las llamas, rescata y trata a los koalas. Hasta la fecha, han tratado a 22, según el New York Times.

Adams-Hosking y el experto en incendios David Bowman sostienen que, además de proteger la tierra, es fundamental empezar a resilvestrarla y reubicar a los koalas. «Debemos ponernos al día y empezar a adaptarnos», afirma Bowman. «Si queremos koalas, debemos cuidarlos. Debemos actuar».

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.
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