¿Por qué algunos gatos odian las caricias en la barriga?

Hemos preguntado a nuestros lectores qué les sorprende más sobre sus felinos favoritos. Estas son nuestras respuestas.lunes, 16 de marzo de 2020

La gente suele pensar que los gatos son raros, como si el comportamiento humano fuera siempre lógico.

Sin embargo, es cierto que a veces necesitamos un poquito de ayuda para descifrar a nuestros amigos felinos. Así que hemos preguntado a nuestros lectores cuáles son sus incógnitas más desconcertantes sobre los gatos, que oscilan de misterios dietéticos a los «estallidos» de actividad repentinos.

¿Por qué bebe mi gato del grifo?

Según Debra Zoran, especialista en medicina interna del Texas A&M Veterinary Medical Teaching Hospital, para algunos gatos el agua corriente es interesante y prefieren su sabor al del agua estancada. El agua estancada puede tener un sabor desagradable si el cuenco no se mantiene limpio y fresco, por ejemplo.

Los gatos también tienen bigotes sensibles, por lo que prefieren «no tocar los lados de un cuenco ni nada más mientras comen y beben», escribe Zoran por email. Esto ocurre si el cuenco con agua es profundo y no se mantiene lleno.

Quizá también se deba a que las zonas elevadas, como el fregadero, «hacen que se sientan seguros», escribe por email Lena Provoost, experta en conducta animal de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Pensilvania. El cuenco de agua que rechazan podría encontrarse en un lugar con mucho tráfico peatonal molesto.

¿Por qué comen hierba los gatos?

Según Provoost, «Comer hierba y plantas se considera un comportamiento normal en gatos» e incluso podría ayudar a reducir la carga parasitaria. Es probable que sea un rasgo transmitido por sus antepasados, que básicamente consumían vegetación para «raspar» los intestinos y purgar a invasores como gusanos.

La hierba también es una fibra natural «importante para generar salud gastrointestinal», afirma Zoran. En estado silvestre, las especies de felinos obtienen algo de fibra de la materia vegetal en las entrañas de los animales que depredan.

Muchos dueños proporcionan hierba a sus gatos. Un incremento repentino del consumo de hierba puede provocar malestar estomacal por una bola de pelo u otra fuente, o en casas con varios gatos puede ser una señal de ansiedad.

¿Por qué golpean la puerta u otras superficies planas con la pata?

El gato de este vídeo parece haber aprendido a hacer que su humano le abra llamando a la puerta. Sin embargo, el gato de nuestro lector o lectora hace esto en otras superficies planas, como las paredes y los armarios de la cocina.

Según Nicholas Dodman, profesor emérito de la Facultad Cummings de Medicina Veterinaria de la Universidad Tufts, ambos muestran las características del marcado con orina «fantasma» en gatos macho castrados. Estos machos llevan a cabo toda la coreografía del marcado, retrocediendo a una superficie, pisoteando con las patas y estremeciendo la cola, solo que no sale orina.

Los gatos marcan lugares con orina (u orina fantasma) «normalmente porque están frustrados o tienen preocupaciones territoriales», afirma Dodman, autor de The Cat Who Cried For Help, y normalmente es en un lugar destacado que posee «importancia estratégica» para el gato, como los límites de su territorio o el lugar donde se encuentra su comida.

La pata también alberga glándulas de olor, aunque Dodman cree que esta no es una parte importante del proceso de marcado.

¿Por qué corretean los gatos como locos cuando cambia el tiempo?

Estos estallidos de actividad pueden ocurrir en cualquier momento y son simplemente una liberación de la energía reprimida tras todas esas largas y apacibles siestas gatunas.

Algunos dueños han advertido que esta actividad aumenta cuando cambian las estaciones. Si abrimos la ventana para que entre aire fresco, los gatos de interior, que son cazadores de corazón, se verán «estimulados por la presencia de presas, ruidos nuevos, olores nuevos en el aire y literalmente se subirán por las paredes, las cortinas» y cualquier otro lugar que puedan, explica Zoran.

Visita Houtong, la aldea de los gatos de Taiwán
Houtong (猴硐), Taiwan, se conoce como la "aldea de los gatos" (貓村). En su día fue un gran centro de minería de carbón, pero ahora la economía se centra en el "turismo gatuno". Cuando la minería cesó en los 90, la población se desplomó. Pero el ratio gatos-humanos se disparó, ya que hubo quien se mudó sin su mascota. Quienes se quedaron alimentaron a los gatos callejeros. Tras una visita a Houtong en 2007, Jian Peiling, conocida como "Mrs. Kitty" y ahora fotógrafa de gatos profesional, organizó una campaña voluntaria de protección para los felinos. Ha habido momentos tristes. Hay quien ha robado gatos y los ha abandonado en la aldea de los gatos. Los nuevos animales aumentan el riesgo de enfermedad. Los gatos de Houtong reciben vacunas. Y todos son fijos, por eso una población de gatos estable refleja una llegada ilícita. Las estimaciones varían: de 100 a 200 gatos, igual o el doble de la población humana. Los turistas de dos patas son muy bien recibidos. En 2009, la estación de tren de Houtong tuvo más de 25.000 llegadas, un aumento diez veces superior a la década anterior. Pero el año pasado, las visitas llegaron a un millón.

Las estructuras de refuerzo como los árboles para gatos pueden ayudar mucho a que los gatos lo asimilen.

¿Por qué a algunos gatos no les gustan las caricias en la barriga?

Provoost explica que los folículos pilosos de la zona del vientre y de la cola son hipersensibles al tacto, así que las caricias pueden ser sobreestimulantes.

Según Provoost, «los gatos prefieren que los rasquen y los acaricien en la cabeza, específicamente debajo de la barbilla y las mejillas», donde tienen las glándulas odoríferas.

Frotarse la cara con otros felinos «permite que mezclen los olores, lo que en última instancia culmina en un “olor de colonia” para reconocer quién pertenece al grupo». A nosotros nos saludan del mismo modo.

En general, «el mejor consejo es que leas el lenguaje corporal de tu gato», afirma Provoost.

Zoran coincide y añade que cada gato es un individuo con sus propios gustos y aversiones, y que «no tienen miedo a contarnos qué prefieren».

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.
Seguir leyendo