Cómo los científicos encontraron a «Nemo», la nueva araña saltadora descubierta en Australia

El arácnido, que lleva el nombre del pez payaso animado, es el último en una ola de descubrimientos de nuevas especies de arañas pavo real.

Publicado 16 abr. 2021 14:05 CEST
Una araña Maratus nemo

Una araña Maratus nemo, llamada así por el pez payaso de dibujos animados, sobre una hoja en Australia.

Fotografía de Joseph Schubert

En un humedal cerca del monte Gambier, en Australia Meridional, Sheryl Holliday se agachó con el agua hasta los tobillos, apuntando con su cámara a unas orquídeas violetas en flor a pocos metros de distancia. Justo cuando Holliday se preparaba para apretar el obturador, observó algo diminuto que saltaba fuera del encuadre. 

Aquella mañana despejada de noviembre, Holliday ignoraba que acababa de descubrir una especie totalmente nueva de araña pavo real, un grupo de arañas saltadoras australianas conocidas por sus vivos colores y sus danzas de apareamiento.

«Llevo tres o cuatro años persiguiendo arañas pavo real», cuenta Holliday, agente de campo ecológica del Nature Glenelg Trust y científica ciudadana, pero esta tenía un aspecto distinto. Su abdomen era de un color monótono y la criatura tenía patrones faciales naranjas y blancos.

Intrigada, Sheryl compartió las fotos en una página de Facebook de aficionados a las arañas pavo real. Las imágenes llamaron la atención del administrador de la página y aracnólogo, Joseph Schubert, que nunca había visto una como esa.

Los dos conectaron, y Holliday recogió y envió especímenes vivos a Melbourne, permitiendo que Schubert y sus colegas identificaran formalmente al arácnido como Maratus nemo, por Nemo, el heroico pez payaso de Disney. (The Walt Disney Company es accionista mayoritaria de National Geographic Partners.)

La araña Maratus nemo, descrita recientemente en la revista Evolutionary Systematics, es la última en una serie de descubrimientos de arañas pavo real gracias a la que hemos pasado de conocer 15 especies en 2011 a 92 en la actualidad.

Schubert, biólogo en Museums Victoria, atribuye este auge a la facilidad de la fotografía moderna, con la que cualquiera puede sacar una foto con su teléfono móvil y subirla enseguida a las redes sociales.

Por supuesto, ser popular ayuda. La encantadora danza de apareamiento de estos arácnidos del tamaño de un grano de arroz ha dado pie a innumerables memes virales que han convertido a la araña pavo real en una celebridad de internet.

Una danza diferente

Esto no significa que encontrarlas sea fácil. La mayor parte del año, las arañas pavo real son marrones; solo los machos adquieren los colores vivos tras mudar en primavera. Junto a su tamaño diminuto, no es ninguna sorpresa que resulte difícil estudiar a estos arácnidos no venenosos.

Por eso cuando se identifica una nueva especie Schubert se centra en el color del macho, así como en su danza de apareamiento, que es única en cada especie y consiste en que el macho gire y flexione las extremidades para mostrar su buena forma física. Cuando Schubert instó a la araña Nemo macho a danzar para una hembra en el laboratorio, lo que descubrió lo dejó sorprendido.

Este ejemplar no «levantaba el abdomen del todo como las otras especies, ni tampoco tiene esas alas en el opistosoma» —que otorgan a la araña sus famosos colores— «debajo del abdomen. Solo tiene un trasero pequeño y marrón», explica Schubert.

El macho impresionó a la hembra levantando su tercer conjunto de patas y haciendo vibrar el abdomen en el suelo, generando un ruido perceptible. Schubert dice que se desconoce si esta es una danza característica de la araña Maratus nemo.

Schubert señaló que el hecho de que la Maratus nemo viva en un humedal también es «muy extraño», ya que la mayoría de las especies de araña pavo real prefieren matorrales secos.

Pero las arañas pavo real siempre le sorprenden. En 2020, se descubrió una especie llamada Maratus volpei que vivía en un lago salado. «Hemos descubierto que deberíamos ser más abiertos con los tipos de hábitats donde buscamos arañas pavo real», dice Schubert.

Aunque las arañas pavo real desempeñan una función valiosa como depredadoras, controlando las poblaciones de insectos, aún no se dispone de información suficiente sobre su papel en el ecosistema y su estado de conservación, añade.

Una red enmarañada 

«Las arañas pavo real son excelentes porque desafían la idea predominante de las arañas como grandes, peludas y peligrosas», afirma Michael Rix, conservador principal de aracnología e investigador en el Museo de Queensland, Australia, que no participó en el estudio de Schubert.

«Se trata de un ejemplo emocionante de lo interesante, diversa y poco estudiada que está la fauna arácnida australiana», dice Rix.

Solo se ha documentado formalmente en torno al 30 por ciento de los invertebrados australianos y podrían quedar hasta 15 000 especies de arañas por identificar.

Descubrir nuevas arañas también podría ser beneficioso para la humanidad, ya sea para controlar plagas agrícolas o para inspirar nuevos tratamientos médicos, señala Rix. Ya se están utilizando las proteínas del veneno de la araña de embudo australiana para desarrollar analgésicos, así como tratamientos para la epilepsia, los ictus y posiblemente algunos cánceres.

Mientras tanto, las poblaciones de arácnidos e insectos se desploman a nivel mundial. Rix advierte que, en Australia, la pérdida de hábitat, los incendios forestales y los plaguicidas podrían erradicar especies enteras de arañas antes de tener la oportunidad de descubrirlas.

«En esencia, no podemos conservar nuestra biodiversidad para las generaciones futuras si no sabemos que existe siquiera», concluye.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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