Planeta Hostil

Fotografía: Una pitón capaz de tragarse un cocodrilo

Las serpientes suelen devorar piezas de entre el 75% y el 100% de su tamaño.

Por Jennifer S. Holland

3 de marzo de 2014

Al norte de Queensland, en Australia, una pitón olivácea de tres metros de largo venció a un cocodrilo australiano de agua dulce en una batalla épica, y una afortunada transeúnte consiguió inmortalizar el momento.

Hablamos con Terry Phillip, encargado de los reptiles del Reptile Gardens de Rapid City (Dakota del Sur) acerca de la relación entre las pitones y los cocodrilos y sobre lo que las primeras son capaces de tragar.

Estas fotos muestran a dos animales monstruosos peleando, uno de ellos una serpiente que tal vez se arrepienta más tarde de lo que se ha tragado. ¿Se trata de algo poco frecuente que alguien tuvo la suerte de fotografiar, o es un suceso habitual?

En primer lugar, estos animales no son gigantes. La serpiente pesará aproximadamente unos 7 o 9 kilos, y el cocodrilo entre 2 y 3, y seguramente un metro de largo. Y para estas especies, autóctonas de esa zona de Australia, es un hecho muy natural. Aunque nos pueda parecer una comida opípara, es bastante corriente para esa clase de serpiente. Las pitones oliváceas son conocidas por su fenomenal fuerza, y por alimentarse de piezas de gran tamaño.

¿Qué peligro existe para la serpiente en esa situación?

Los dientes. Los dientes del cocodrilo podrían atravesarla como una cuchilla. Y si entonces el cocodrilo sacudiese la cabeza, le haría mucho daño, aunque lo más probable es que el cocodrilo no tenga esa oportunidad. Es una de las razones por las que las serpientes atacan intencionadamente a la zona del cuello y los hombros, para intentar evitar que las muerdan. Muerden justo detrás del cráneo y se enroscan para mantener al cocodrilo inmovilizado. Pero aunque la serpiente recibiese un mordisco, cuenta con un sistema inmunológico fenomenal, capaz de luchar contra muchas infecciones. Vemos cicatrices inmensas en las serpientes salvajes; sus presas les sacuden fuerte.

¿Y en esta situación, vencería siempre la serpiente?

No necesariamente. Ambos animales son depredadores alfa en su medio. Los cocodrilos australianos más grandes comen pitones pequeñas, y viceversa.

¿Cómo sabe una constrictora, como la pitón, cuando puede soltar a su presa y empezar a comer?

Las serpientes son muy sensibles al pulso de la presa. Normalmente una pitón constriñe hasta que el animal se asfixia y el corazón se para. Pero los cocodrilos resisten mucho tiempo sin oxígeno. En este caso, supongo que la serpiente apretó con tanta fuerza que comprimió la cavidad torácica del cocodrilo hasta que al corazón no le quedó espacio para seguir latiendo. El cocodrilo habría muerto por un paro cardiaco, en lugar de asfixiado.

Siempre se dice que las serpientes son capaces de dislocar sus mandíbulas para comer piezas grandes. ¿Es eso cierto?

No. Las serpientes no tienen mentón, no tienen hueso, por lo que sus mandíbulas no están unidas como las nuestras. No hay nada que se pueda dislocar. En lugar de eso, tienen unos ligamentos muy elásticos que determinan cuánto pueden abrir la boca.

Las serpientes parecen saber que deben comerse a sus presas empezando por el extremo más estrecho –la boca– de modo que sea más fácil tragárselas. ¿Es algo instintivo?

Es probable que ahí actúe algún instinto. Es una conducta peculiar que se observa en serpientes salvajes y también en cautividad. Cuando han matado a la presa, la sueltan y descansan. Después, antes de devorarla, la examinan usando las narinas y la lengua, para detectar el olor de la saliva del animal. Ese es el extremo que buscan. En los cocodrilos no hay saliva como tal, pero quizá el olor de la mucosidad sea suficiente.

¿Cuál es la presa de mayor tamaño que han llegado a comerse, que usted conozca?

Fue una pitón amatista —pariente cercana de las oliváceas— que devoró a un ualabí que equivalía a más o menos el ciento diez por cien de su peso. Fue una buena ración, sin duda. Pero las serpientes suelen comer piezas de entre un setenta y cinco y un cien por cien de su tamaño.

¿Qué opina del caso de Florida, el de una pitón birmana que reventó después de comerse a un cocodrilo? ¿Se equivocó la serpiente al calcular cuánto podía digerir?

A veces sucede que una serpiente empieza a devorar algo pero abandona a medio camino, al darse cuenta de que es demasiado grande. Pero no es habitual. Lo que ocurrió en Florida fue lo siguiente: la serpiente logró matar y devorar al cocodrilo, se lo tragó entero. La serpiente ganó. Pero Florida es un entorno no natural para esa especie, no es tan cálido como su hábitat natural del sudeste asiático. Por eso la serpiente no fue capaz de digerir lo suficientemente rápido como para que la comida no se descompusiera. Una vez empezó a pudrirse dentro de la serpiente, ésta empezó a morir. Su cuerpo se abrió por ese proceso, no porque el cocodrilo fuese demasiado grande.

Volviendo a Australia, después de comerse al cocodrilo, ¿cuánto tiempo pudo pasar esa serpiente olivácea sin volver a comer?

Es un depredador que acecha, así que no es probable que la serpiente deje pasar otra oportunidad si se le presenta. Se habrá quedado relativamente inactiva durante unos diez días para digerir, pero durante las siguientes tres semanas habrá comido todo lo posible. Sin embargo, las necesidades calóricas de esa clase de serpiente son bajas. Sin duda podría haber aguantado el resto de la temporada sin comer.

¿De qué partes del cocodrilo obtiene energía la serpiente?

Todos los huesos, la carne y los órganos se digieren y se aprovechan. Acabará expulsando muchas escamas, y los dientes, a las dos o tres semanas de haber comido. Todo lo que lleve queratina o esmalte es indigerible, así que se expulsa.

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