Animales

Se ha descubierto una nueva ballena híbrida en el Ártico

Por Redacción National Geographic

31 de enero de 2011

Recientemente se descubrió un cruce entre ballena minke del Antártico y ballena minke del norte durante un análisis de ADN de ballenas capturadas por cazadores noruegos.

Normalmente las dos especies de ballena, que pueden alcanzar los 11 metros de longitud, llevan a cabo migraciones estacionales que las separan muchos kilómetros en el océano.

Los rorcuales del norte se dirigen hacia el Polo Norte en primavera y surcan las aguas hasta el final del hielo ártico durante el verano. En otoño estas ballenas se dirigen al sur, casi hasta el Ecuador, para pasar el invierno. 

Las ballenas del Antártico siguen un patrón similar, moviéndose entre el hielo antártico y las latitudes medias más cálidas según las diferentes estaciones.

Sin embargo, dado que las dos estaciones hemisféricas son opuestas, las especies minke no comparten las aguas cercanas al Ecuador al mismo tiempo. Por ello, hasta ahora, nadie había pensado que se encontraran.

Una sorpresa cetácea

Las ballenas minkes han sido cazadas en masa desde 1930 y las pocas naciones que todavía practican la caza de ballenas, incluyendo Noruega, Groenlandia y Japón las tienen en su punto de mira.

Poco después de haber retomado Noruega la caza comercial de ballenas en 1993 “después de una breve moratoria” este país estableció un registro de ADN para analizar la muerte de las ballenas y así asegurar que los productos procedentes de estas ballenas provenían de fuentes legales.

El genetista Kevin Glover, mientras analizaba recientemente el ADN de las ballenas, se topó con una sorpresa, una ballena cazada en el noroeste del Atlántico en 2007 tenía el patrón genético de un híbrido, con una madre minke del Antártico.

El colega de Glover le contó una interesante historia que le transmitió el científico de un navío ballenero de hace casi 15 años.

“Afirmó que había un espécimen de aspecto extraño por el año 1996, que no tenía la mancha blanca en sus aletas pectorales como las [ballenas minke del norte],” afirmó Glover del Instituto de Investigación Marina de Bergen, Noruega. “Me pregunto si podría ser del mismo tipo”.

Así que Glover analizó el ADN de la ballena capturada en 1996 en el norte del Atlántico y se encontró con una sorpresa: era una ballena del Antártico pura. La muestra se había pasado por alto dado que el archivo de ADN estaba en su infancia cuando la ballena fue capturada.

Esta ballena del Antártico proporcionó más pruebas de que las minkes del Antártico pueden emigrar a las aguas que son el hogar de sus parientes y, “como demuestra el híbrido”, incluso aparearse con ellas según el estudio publicado el 22 de diciembre en la revista PLoS ONE.

¿La caída en la alimentación está influenciando la migración de las ballenas?

Aún así, los genes dejan muchas preguntas sin responder. ¿Es el híbrido una casualidad o el principio de una tendencia? Nadie lo sabe pero Glover afirmó que su colega, biólogo de ballenas, Nils Øien tienen una interesante teoría.

Estudios japoneses demuestran que el número de ballenas minke del Antártico en el hemisferio sur pareció disminuir significativamente entre los años 80 y 90. Otros estudios demuestran que las existencias de krill, crustáceos marinos diminutos, que abastece la cadena alimenticia del Antártico también disminuyó durante este periodo.

“La investigación japonesa incluso ha demostrado que la capa de grasa de las ballenas en esa zona ha disminuido, no hasta el punto de mostrar malnutrición, pero sí sugiere un descenso del acceso a la comida”, afirmó Glover.

“Así que pensamos que la cantidad de krill y comida disponible ha disminuido y puede que como resultado de ello las ballenas estén comenzando a explorar en busca de comida.

“Estos especímenes podrían estar alejándose de su territorio en busca de comida y unos cuantos de ellos podrían haber encontrado el camino hacia el Círculo Ártico”.

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