Animales

Un delfín albino, capturado durante la matanza de Taiji

Por Redacción National Geographic

3 de febrero de 2014

Un pequeño delfín albino se encuentra ahora en un museo de Japón tras ser capturado en la polémica caza de delfines de Taiji.

«Los delfines albinos llaman mucho la atención y suelen ser atacados por los depredadores» afirmó el director asistente del museo Tetsuya Kirihata en un comunicado. «Seguramente estuvo protegido por su madre y otros delfines. Nosotros lo cuidaremos».

Sin embargo, los expertos afirman que puede no resultar tan fácil. «En situaciones similares, algunas veces las crías que han sido alimentadas por humanos han recuperado la salud, pero otras han muerto, por lo que no hay ninguna seguridad», afirma Stan Kuczaj, de la Universidad del Sur de Misisipi.

«Sabemos muy poco sobre los efectos del trauma y el estrés en pequeños mamíferos, pero parece evidente que la caza ha sido ambas cosas, por lo que podría haber un riesgo todavía mayor, sobre todo teniendo en cuenta que fue separado de su madre», añade.

Defensores de los animales han bautizado a la cría de delfín como «Ángel» en un intento por llamar la atención sobre lo que afirman es una brutalidad, la caza del delfín.

El joven albino resultó atractivo para los cazadores que venden delfines de Taiji a los parques acuáticos de Asia y decidieron salvarlo para venderlo en cautividad.

Según el grupo de protectores animales Sea Shepherd Conservation Society, que observa la cacería de Taiji, Ángel fue el primer delfín seleccionado para la venta.

Albinismo animal

Los animales albinos son presa fácil y más propensos a las enfermedades, por lo que no suelen sobrevivir. Por ejemplo, la mayoría de los cocodrilos albinos acaban en manos de predadores antes de llegar a la edad adulta.

El albinismo es relativamente poco frecuente: los científicos calculan que ocurre en aproximadamente uno de cada 10.000 nacimientos. Se da en una amplia variedad de especies y es consecuencia de un fallo genético que impide la producción de melanina.

Cacería en Japón

La caza de delfines en Taiji, en la que los pescadores conducen a unos 250 delfines a una bahía,  ha sido criticada por Caroline Kennedy, la nueva embajadora norteamericana en Japón.

«Muy preocupada por la falta de humanidad de la matanza de delfines», escribió en Twitter. «El gobierno de Estados Unidos se opone a la cacería».

La matanza anual tiene lugar en el pequeño pueblo japonés de Taiji de septiembre a marzo y fue el tema del documental The Cove, que ganó el óscar en 2009.

Este año, durante cuatro días del mes de enero, los pescadores han seleccionado 52 delfines para ser vendidos en cautividad, han matado a 41 para el consumo de carne, devolviendo el resto al mar, según la Sea Shepherd Conservation Society.

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