XBB.1.5, la variante más contagiosa de la COVID-19

Los expertos temen que Kraken, la nueva variante del SARS-CoV-2, de rápida propagación, desencadene una ola invernal y cambie el curso de la pandemia.

Por Sanjay Mishra
Publicado 9 ene 2023, 10:42 CET
Micrografía electrónica de la cepa Ómicron

Micrografía electrónica de barrido coloreada de una célula (púrpura) infectada con la cepa Ómicron de partículas del virus SARS-CoV-2 (naranja) aisladas de un paciente.

Fotografía de Micrograph by NIAID, NIH

La subvariante muy contagiosa de Ómicron denominada XBB.1.5, apodada Kraken, ya presente en España, se ha convertido en la cepa dominante que más se está propagando en Estados Unidos. Los primeros datos sugieren que es más evasiva que otras variantes, esquivando eficazmente la inmunidad adquirida previamente y suscitando preocupación entre los funcionarios de salud pública por una posible ola invernal.

Sólo en diciembre, XBB.1.5 pasó de causar menos del 1% de los casos confirmados de COVID-19 en todo Estados Unidos a más del 40%, superando rápidamente a otras variantes. En los estados del noreste Kraken causó más del 75% de todos los casos de la semana del 26 de diciembre, aunque todavía no hay datos que indiquen si causa una enfermedad más grave.

"Es la subvariante más transmisible que se ha detectado hasta ahora", declaró Maria Van Kerkhove, responsable técnica de la respuesta a COVID-19 en la Organización Mundial de la Salud, durante una conferencia de prensa. Los científicos estiman que una persona infectada con XBB.1.5 puede causar un 60% más de infecciones que una persona infectada con sus cepas parentales. 

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Kraken se detectó por primera vez en Nueva York y Connecticut a finales de octubre, pero desde entonces se ha detectado en al menos otros 29 países. Aunque representa menos del 5% de los casos actuales en todo el mundo, parece duplicarse en un plazo de ocho a 15 días, lo que la convierte en la variante del SRAS-CoV-2 de propagación más rápida hasta la fecha. De hecho, XBB.1.5 podría estar mucho más extendida, según Kerkhove, ya que es difícil saberlo debido a que los esfuerzos de secuenciación genómica para el seguimiento del SARS-CoV-2 han disminuido en todo el mundo.

¿De dónde procede XBB.1.5?

XBB.1.5 desciende de la variante XBB.1, que surgió de XBB (la fusión de dos variantes de Ómicron BA.2). Su cepa abuela, XBB, y su cepa parental XBB.1 (responsable de una oleada de casos de COVID-19 en partes de Asia en octubre y noviembre de 2022) fueron capaces de evadir la inmunidad conferida por infecciones previas y los refuerzos bivalentes que fueron diseñados específicamente para bloquear las variantes Ómicron, según un informe publicado en Nature en diciembre. En Singapur, las subvariantes XBB causaron un gran número de infecciones y reinfecciones, aunque las tasas de hospitalización siguieron siendo bajas.

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¿En qué se diferencia la nueva variante?

La variante Kraken presenta una nueva mutación en la posición 486 de la espiga, que es la proteína que el virus utiliza para unirse a la proteína receptora ACE2 de las células del tracto respiratorio humano. Los modelos matemáticos predijeron que un cambio en la proteína pico en esta posición permitiría a la variante escapar a los anticuerpos anteriores. Esas predicciones parecen ser correctas.

"La mutación aporta una mayor unión a ACE2 a la vez que mantiene la altísima capacidad de evasión inmunitaria de XBB.1", afirma Yunlong Cao, de la Universidad de Pekín (China), basándose en su investigación preliminar que explora la mayor capacidad de contagio de XBB.1.5, que aún no ha sido revisada por pares.

La investigación preliminar de Cao también muestra que algunas terapias con anticuerpos monoclonales, como Evusheld y Bebtelovimab, no bloquean el XBB.1.5, aunque Sotrovimab proporcionó una protección débil.

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¿Protege el refuerzo bivalente contra XBB.1.5?

Es demasiado pronto para saber cómo protegería contra el Kraken el refuerzo bivalente actual, dirigido contra las cepas anteriores de Ómicron BA.4 y BA.5, así como contra el coronavirus original. Sin embargo, una investigación reciente sobre las cepas parentales de Kraken dirigida por Mehul Suthar, inmunólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Emory (Estados Unidos), muestra que las personas que recibieron el refuerzo bivalente, así como las que se infectaron recientemente con una variante de Ómicron, tenían niveles ligeramente superiores de anticuerpos protectores.

"Los refuerzos bivalentes parecen funcionar como se supone que deben hacerlo", afirma Suthar, desplazando nuestra inmunidad hacia las variantes Ómicron. Especula que el refuerzo bivalente proporcionaría cierta protección contra XBB.1.5, basándose en su similitud con otras variantes de Ómicron. Pero su investigación también sugiere que incluso el refuerzo bivalente podría no bloquear las infecciones por Kraken.

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Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman que las dosis de refuerzo bivalentes redujeron las hospitalizaciones por COVID-19 en más de un 90% hasta noviembre, que son los últimos datos disponibles. Esto significa que, aunque los refuerzos no eviten las infecciones, pueden salvar vidas.

"Todavía es difícil decir algo sobre la patogenicidad de XBB.1.5", afirma Kei Sato, virólogo de la Universidad de Tokio (Japón), ya que todavía no hay datos. Sin embargo, el trabajo preliminar de Sato, aún no revisado por pares, sobre la cepa madre XBB ha demostrado que el virus se adhiere más fuertemente a las células humanas que otras variantes de Ómicron, como BA.2.75 y BA.2, lo que sugiere que podría causar una enfermedad más grave. Pero cuando se infectaron hámsters con XBB, los síntomas de la enfermedad no fueron peores que los causados por BA.2.75. "Aún no tenemos ninguna idea que explique esta discrepancia", afirma Sato.

¿Arrastrará Kraken la pandemia?

En Estados Unidos, las hospitalizaciones debidas a COVID-19 han aumentado un 17% en la última semana, según los últimos datos de los CDC, lo que lleva a los científicos a temer que, incluso sin causar una enfermedad más grave, la XBB.1.5 altamente contagioso pueda empeorar el curso de la pandemia, que ya dura tres años. Un gran número de casos de COVID-19 puede seguir desbordando los hospitales, donde los recursos ya están al límite por el elevado número de infecciones respiratorias por VRS y gripe.

Las personas de 65 años o más son las más vulnerables a las complicaciones debidas a la COVID-19. Sin embargo, sólo un poco más de un tercio de estos estadounidenses han recibido la vacuna de refuerzo bivalente, lo que les deja vulnerables a Kraken. En España, 94.1% de la población mayor de 60 años ha recibido ya la pauta completa de vacunación y la tercera dosis de recuerdo.

"Cuando las infecciones son altas, muchas personas se verán afectadas", afirma Marc Veldhoen, inmunólogo del Instituto de Medicina Molecular de Lisboa (Portugal). "Más infecciones conllevan más riesgo, más probabilidad de síntomas y, por desgracia, una circulación elevada significa que muchas [personas] vulnerables se infectarán y veremos más gente en los hospitales".

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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