Los mejores lugares para disfrutar de las perseidas

Los destellos de más de 100 meteoros por hora surcan los cielos en las llamadas Lágrimas de San Lorenzo. martes, 13 de agosto de 2019

Por Cristina Crespo Garay - National Geographic

Desde la madrugada del pasado día 11 y hasta esta noche, nuestros cielos se llenan de destellos fugaces en el pico de mayor actividad de las llamadas lágrimas de San Lorenzo, cuando nuestro planeta cruza la órbita del cometa Swift-Tuttle. Percibidas como estrellas fugaces, las luces que surcan los cielos son en realidad la estela de miles de minúsculas partículas de polvo que dejan los cometas, y que atraviesan cada año nuestra atmósfera, atraídas por la Tierra, a unos 210.000 kilómetros por hora.

Bautizadas por la constelación de Perseo, el primer registro de esta lluvia de destellos data del año 36 d. C. Según la mitología, Perseo fue el héroe griego que bajó del Olimpo como lluvia de oro para conquistar a Dánae. Sin embargo, no fue hasta 1835 cuando el astrónomo Adolphe Quetelet muestra esta carrera de meteoros que se repite en cada época estival, desde el 16 de julio hasta el 24 de agosto.

“Son, en realidad, pequeñas partículas de polvo de distintos tamaños, algunas menores que granos de arena, que van dejando los cometas -o asteroides- a lo largo de sus órbitas alrededor del Sol y que se desprenden debido al ‘deshielo’ producido por el calor solar”, afirman en un comunicado del Instituto de Astrofísica de Canarias.

La tercera lluvia  de meteoros del año

Aunque las perseidas son las más famosas por verse en el hemisferio norte en verano, las preceden otras dos lluvias de meteoros: las cuadrántidas y las gemínidas. Las cuadrántidas son una de las lluvias más activas del año, que se produce entre el 1 y el 5 de enero, aunque su pico de actividad es el día 3.

Son meteoros que radian de la constelación del Boyero, pero reciben el nombre de Quadrans Muralis, constelación ya desaparecida que ocupa parte del actual Boyero.

Al otro extremo del año podemos observar otra de las mayores lluvias de meteoros: las gemínidas, del asteroide Faetón. Se cree que este asteroide ya desapareció y las partículas fueron eyectadas hace siglos. Por su movimiento lento, los meteoros de esta lluvia pueden ser observados con facilidad desde el 7 al 17 de diciembre.

Un poco antes en el calendario, del 15 al 21 de noviembre, otro espectáculo estelar surca los cielos: las léonidas. Alcanzando su máximo de intensidad cada 33 años, esta lluvia de meteoros muestra picos de actividad a causa de que el polvo del cometa Tempel-Tuttle no es homogéneo a lo largo de toda su órbita.

Adelantando un par de hojas más al calendario,  hasta principios de octubre, podemos disfrutar también de las dracónidas, cuyo origen está en el cometa 21P/Giacobini-Zinner. De vez en cuando, grandes tormentas de meteoros iluminan la noche en circunstancias especiales, tal y como ocurrió en 1933 con miles de meteoros de las dracónidas.

¿Desde dónde ver las perseidas?

Para poder observar la lluvia de estrellas más popular, sea desde donde sea, lo más importante ubicarse en un lugar oscuro y despejado, alejado de la contaminación lumínica de las ciudades que apagan el destello de la lluvia de meteoros.

Aunque no en todos los puntos de nuestra geografía se están disfrutando de la misma forma debido a la alta nubosidad de puntos como Canarias, Murcia, el País Vasco, Cantabria, La Rioja o Cataluña. Pero este años las nubes no son las únicas que dificultarán la visión, ya que contaremos con una luna casi llena.

Por esta misma razón debemos colocarnos en la dirección opuesta a la luna, buscando la mayor oscuridad posible. El intervalo entre el momento en el que se oculte este astro y el amanecer será el momento ideal para disfrutar de las Lágrimas de San Lorenzo.

En realidad, el Instituto de Astrofísica de Canarias indica que desde esta madrugada, concretamente a las 6:58 de la mañana, la actividad se sitúa alrededor de los 100 meteoros/hora, aunque debido al amanecer y a la luna creciente, la observación será más complicada. Sin embargo, el astrónomo del IAC afirma que " seguro que las contamos por decenas si fijamos la mirada en un punto del cielo".

Teniendo en cuenta la hora en la que se pone la luna y la hora a la que comienza el crepúsculo, esas será el mejor intervalo para ver la lluvia de meteoros.

Según en qué punto de nuestra geografía te encuentres, puedes disfrutarlas desde diferentes lugares sin luz. En la Comunidad de Madrid, el Escorial, Robledo de Chavela o La Pedriza son rincones perfectos para tener un horizonte tranquilo. Yebes, en Guadalajara, o las Navas del Marqués, en Ávila, son dos lugares cercanos desde donde también se pueden disfrutar.

En el Norte, Finisterre, en A Coruña, el Monte de Deva, en Gijón, el Santuario de Urkiola, en Bizkaia o el Mirador del Fito en Caravia. El Parque Astronómico del Montsec, en Cataluña, o el Observatorio Astronómico de Mallorca también son ubicaciones perfectas para disfrutar de ellas.

La Pradera de Cantalobos, en Teruel, es otro de los rincones favoritos de quienes buscan noches despejadas, así como el Centro Astronómico Aragonés o el Parque Tecnológico Walqa, en Huesca. Hacia el sur, el Mirador del Garbí, la Sierra de Corbera o Calderona, o las playas valencianas de Malvarrosa o Albufera.

Si descendemos por el mapa hacia el sur, las playas del Parque Natural de Calblanque son uno de los lugares favoritos de quienes buscan “estrellas” fugaces, así como el Cabezo de la Jara o Carrascoy. Por supuesto, lugares tan emblemáticos como Sierra Nevada o el Parque Nacional del Teide son rincones también maravillosos para disfrutar de este espectáculo estelar.

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