Los mejores lugares para disfrutar de las perseidas

Los destellos de más de 100 meteoros por hora surcan los cielos en las llamadas Lágrimas de San Lorenzo.

Publicado 13 ago. 2019 19:16 CEST
Perseidas 01
Composición digital de 233 fotografías tomadas durante un período de 1 hora y 57 minutos. Senderos de meteoritos y estrellas durante la lluvia de meteoros de las Perseidas, vistos desde cerca de Hawes, en el Parque Nacional de Yorkshire Dales, mientras la Tierra vuela a través de una nube de polvo cometario, creando una exhibición espectacular de fuegos artificiales celestiales.
Artículo actualizado el 11 de agosto de 2020.

Como cada año por estas fechas, desde esta noche y hasta la próxima madrugada del 13 de agosto, nuestros cielos se llenarán de destellos fugaces en el pico de mayor actividad de las llamadas lágrimas de San Lorenzo, formadas cuando nuestro planeta cruza la órbita del cometa Swift-Tuttle. Percibidas como estrellas fugaces, las luces que surcan los cielos son en realidad la estela de miles de minúsculas partículas de polvo que dejan los cometas y, atraídas por la Tierra, atraviesan cada año nuestra atmósfera a unos 210.000 kilómetros por hora desde mediados de julio y hasta finales de agosto.

“Son, en realidad, pequeñas partículas de polvo de distintos tamaños, algunas menores que granos de arena, que van dejando los cometas -o asteroides- a lo largo de sus órbitas alrededor del Sol y que se desprenden debido al ‘deshielo’ producido por el calor solar”, afirman en un comunicado del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), organización que retransmitirá el evento desde el Observatorio del Teide y desde el Observatorio del Roque de los Muchachos la noche del 12 de agosto.

Este año 2020, las noches del 11 al 12 y del 12 al 13 viviremos la máxima actividad de esta conocida lluvia de estrellas. “El máximo se espera entre las 13.00 h y las 16.00 h UT del 12 de agosto”, afirman los astrofísicos del Observatorio del Teide. Desde Europa, “el mejor momento para la observación será durante las primeras horas tras la puesta de Sol y alrededor de la medianoche, ya que una luna menguante, al 47% de su plenitud, dificultará la observación al final de la noche”.

La tercera lluvia de meteoros del año

Bautizadas por la constelación de Perseo, el primer registro de esta lluvia de destellos data del año 36 d. C. Según la mitología, Perseo fue el héroe griego que bajó del Olimpo como lluvia de oro para conquistar a Dánae. Sin embargo, no fue hasta 1835 cuando el astrónomo Adolphe Quetelet muestra esta carrera de meteoros que se repite en cada época estival, desde el 16 de julio hasta el 24 de agosto.

Aunque las perseidas son las más famosas por verse en el hemisferio norte en verano, las preceden otras dos lluvias de meteoros: las cuadrántidas y las gemínidas. Las cuadrántidas son una de las lluvias más activas del año, que se produce entre el 1 y el 5 de enero, aunque su pico de actividad es el día 3. Son meteoros que radian de la constelación del Boyero, pero reciben el nombre de Quadrans Muralis, constelación ya desaparecida que ocupa parte del actual Boyero.

Al otro extremo del año podemos observar otra de las mayores lluvias de meteoros: las gemínidas, del asteroide Faetón. Se cree que este asteroide ya desapareció y las partículas fueron eyectadas hace siglos. Por su movimiento lento, los meteoros de esta lluvia pueden ser observados con facilidad desde el 7 al 17 de diciembre.

Adelantando el calendario, del 15 al 21 de noviembre, otro espectáculo estelar surca los cielos: las leónidas. Alcanzando su máximo de intensidad cada 33 años, esta lluvia de meteoros muestra picos de actividad a causa de que el polvo del cometa Tempel-Tuttle no es homogéneo a lo largo de toda su órbita.

Adelantando un par de hojas más al calendario,  hasta principios de octubre, podemos disfrutar también de las dracónidas, cuyo origen está en el cometa 21P/Giacobini-Zinner. De vez en cuando, grandes tormentas de meteoros iluminan la noche en circunstancias especiales, tal y como ocurrió en 1933 con miles de meteoros de las dracónidas.

¿Desde dónde ver las perseidas?

Para poder observar la lluvia de estrellas más popular, sea desde donde sea, lo más importante es ubicarse en un lugar oscuro y despejado, alejado de la contaminación lumínica de las ciudades que apagan el destello de la lluvia de meteoros.

No en todos los puntos de nuestra geografía se disfrutarán con la misma intensidad debido a la alta nubosidad de puntos como Madrid, Canarias, Murcia, el País Vasco, Cantabria, La Rioja o Cataluña. Al menos, este año la luna creciente no iluminará tanto el cielo, deberemos colocarnos en la dirección opuesta, buscando la mayor oscuridad posible. El intervalo entre el momento en el que se oculte este astro y el amanecer será el momento ideal para disfrutar de las Lágrimas de San Lorenzo.

A lo largo de esta madrugada y según los cálculos de los modelos estándares, la actividad de las Perseidas se situará alrededor de los 100 meteoros por hora. “Debemos ser pacientes, en quince minutos seguro que las contamos por decenas si fijamos la mirada en un punto fijo del cielo”, afirma Miquel Serra-Ricart, astrónomo del IAC.

Según en qué punto de nuestra geografía te encuentres, podrás disfrutarlas desde diferentes lugares si huyes de la luz. En la Comunidad de Madrid, el Escorial, Robledo de Chavela o La Pedriza son rincones perfectos para tener un horizonte tranquilo. Yebes, en Guadalajara, o las Navas del Marqués, en Ávila, son dos lugares cercanos desde donde también se pueden disfrutar.

En el Norte, Finisterre, en A Coruña, el Monte de Deva, en Gijón, el Santuario de Urkiola, en Bizkaia o el Mirador del Fito en Caravia. El Parque Astronómico del Montsec, en Cataluña, o el Observatorio Astronómico de Mallorca también son ubicaciones perfectas para disfrutar de ellas.

La Pradera de Cantalobos, en Teruel, es otro de los rincones favoritos de quienes buscan noches despejadas, así como el Centro Astronómico Aragonés o el Parque Tecnológico Walqa, en Huesca. Hacia el sur, el Mirador del Garbí, la Sierra de Corbera o Calderona, o las playas valencianas de Malvarrosa o Albufera.

Si descendemos por el mapa hacia el sur, el Parque Natural de Calblanque es uno de los lugares favoritos para quienes buscan “estrellas” fugaces, así como el Cabezo de la Jara o Carrascoy. Por supuesto, lugares tan emblemáticos como Sierra Nevada o el Parque Nacional del Teide son rincones también maravillosos para disfrutar de este espectáculo estelar.

Seguir leyendo

Descubre Nat Geo

  • Animales
  • Medio ambiente
  • Historia
  • Ciencia
  • Viajes y aventuras
  • Fotografía
  • Espacio
  • Vídeo

Sobre nosotros

Suscripción

  • Revista NatGeo
  • Revista NatGeo Kids
  • Registrarse
  • Disney+

Síguenos

Copyright © 1996-2015 National Geographic Society. Copyright © 2015-2017 National Geographic Partners, LLC. All rights reserved