¿Estás confinado en un espacio reducido? Este astronauta tiene algunos consejos

Chris Cassidy va a pasar seis meses en la Estación Espacial Internacional y sabe bastante sobre cómo es vivir en espacios reducidos.

Tuesday, March 24, 2020,
Por Michael Greshko
Chris Cassidy
El astronauta de la NASA Chris Cassidy mira por la cúpula de la Estación Espacial Internacional en agosto de 2013, durante su temporada a bordo del laboratorio en órbita como ingeniero de vuelo de la Expedición 36.
Fotografía de NASA

 

Chris Cassidy va a ponerse en cuarentena, pero para un astronauta de la NASA que se prepara para viajar a la Estación Espacial Internacional, esto forma parte de la rutina. Con o sin pandemia, los astronautas de la NASA siempre se aíslan durante dos semanas antes del lanzamiento para no transportar bichitos indeseables a la estación espacial, un proceso que la NASA denomina «estabilización de salud». La agencia espacial también declaró que ha considerado hacer la prueba de la COVID-19 a Cassidy y los miembros de la tripulación antes de que vuelen, por si acaso.

El 9 de abril, Cassidy, capitán de la Marina estadounidense y ex Navy SEAL, se unirá a los cosmonautas Anatoli Ivanishin e Ivan Vagner a bordo de un cohete Soyuz ruso para viajar a la EEI. Los tres vivirán y trabajarán a bordo de la estación espacial durante seis meses como parte de la Expedición 63, que dirigirá Cassidy. Será el tercer viaje espacial de Cassidy, que ha registrado un total de 182 días en órbita durante un vuelo en el transbordador espacial en 2009 y una estancia a bordo de la EEI en 2013.

En una entrevista telefónica desde Star City, Rusia, donde Cassidy se prepara para el lanzamiento, el astronauta ha hablado de su próxima misión y de cómo una perturbación como la pandemia de la COVID-19 podría afectar a la temporada que le espera en el laboratorio en la órbita terrestre. 

(Esta entrevista ha sido editada para hacerla más concisa y clara.)

Será la primera vez que vuelvas a la Estación Espacial Internacional desde 2013. ¿Qué es lo que más te entusiasma de tu regreso?

Tengo muchas ganas de ver caras conocidas, pasar flotando por la escotilla y ver a Drew y Jessica [los astronautas de la NASA Andrew Morgan y Jessica Meir] y darles un gran abrazo. Ese es un momento genial. Esas emociones, si las ves en la tele (las sonrisas y las risas), son reales. Somos amigos, colegas y compañeros de trabajo, pero también humanos que vivimos algo muy guay juntos. Tengo muchas ganas de vivir esas dos primeras horas.

Y por supuesto, mirar por la ventana siempre es fantástico, pero tendremos un tiempo de transición limitado [antes de que Morgan y Meir vuelvan a la Tierra], así que quiero absorber su experiencia durante esa semana antes de que desaparezcan unos días después.

Imagino que ahora es un momento un poco inusual para prepararse para el lanzamiento, debido a la pandemia de la COVID-19. ¿Qué tipo de retos os ha planteado a ti y a tus colegas?

Pues resulta que la preparación no ha sido diferente y la cuarentena para nosotros, como miembros de la tripulación, ha sido muy similar a la cuarentena a la que estoy acostumbrado. La parte rara es que el resto del mundo también está en cuarentena. El concepto del distanciamiento social no solo es relativo a los tres miembros de la tripulación, sino a todos.

La otra parte que no es tan operacional, sino más de la parte del apoyo, es tratar de sortear todas las incertidumbres sobre quién asistirá al lanzamiento: amigos, familia, personal de apoyo de la NASA. Ese tipo de cosas han sido bastante dinámicas, como supongo que habrás experimentado en tu propia vida en los últimos siete días.

El distanciamiento social exige que mucha gente trabaje desde casa por primera vez. La EEI es posiblemente el entorno más extremo para trabajar desde casa en o alrededor de la Tierra. ¿Tienes algún consejo?

(Se ríe) Bueno, creo que fijar una rutina es lo más importante. Nosotros no tenemos elección en ese tema; los de control de misión nos dicen cómo será la rutina. Pero yo lo he vivido en las fuerzas armadas, cuando nos desplegaron. Hubo momentos en mis despliegues en la Marina en los que teníamos una tregua de la actividad operacional y descubrimos que era muy sano que el grupo se ciñera a algún tipo de rutina.

Si todos holgazaneamos y no nos levantamos hasta las 11, y nadie se cepilla el pelo ni los dientes, no solo tienes un aspecto pésimo y te sientes fatal, sino que estás de bajón. Así que ceñirse a una rutina de lunes a viernes es probablemente lo más básico que puedo recomendar a la gente.

Como vas a estar en la EEI hasta octubre, ¿en qué piensas ahora? ¿Cómo abordarás estar separado de los acontecimientos en la superficie?

Con toda probabilidad, volveré a la Tierra en octubre (toco madera), habremos dejado atrás la pandemia y la gente empezará a intentar volver a su existencia normal, como en los meses posteriores al 11S. Llevó su tiempo, pero al final la vida volvió a la seminormalidad, o a una nueva normalidad definida.

Lo que más me interesará serán la primavera y el verano. Estaré ocupadísimo, por supuesto. Voy a estar prácticamente solo en la estación espacial y, con suerte, recibiré a mis colegas Doug Hurley y Bob Behnken de la misión SpaceX [Crew Dragon]. Así que tendré mucho que hacer y tendré la mente ocupada, pero aun así hablaré, me comunicaré y escribiré emails a mi familia, mis seres queridos y mis amigos. Viviré de forma indirecta a través de ellos.

No cabe duda de que no voy a estar desconectado ni a pensar que no es problema mío. Es mi problema porque mi familia lo está viviendo, y mis amigos y mis compañeros de trabajo lo viven en tiempo real.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com
Seguir leyendo