Espacio

¿Podrían los científicos haber encontrado un lago congelado en Plutón?

Por Nadia Drake

Unos líquidos podrían haber fluido y haberse quedado estancados en la superficie de Plutón en el último millón de años, y puede que lo vuelvan a hacer, según informaron científicos en la Conferencia de Ciencias Lunares y Planetarias.

Aunque no esté confirmado, la presencia de líquidos en Plutón bajo cualquier circunstancia es desconcertante, dado que el promedio de temperaturas en el planeta helado es de -240 grados Celsius. Pero como el equipo New Horizons de la NASA está descubriendo, Plutón no está para nada muerto ni es predecible.

“Lo que revelan los datos no nos ha sorprendido”, dice Jim Green, de la NASA. “Nos ha dejado atónitos.”

Dos líneas de investigación sugieren que la superficie del planeta enano podría haber sido ocasionalmente más húmeda de lo que es ahora. Una está basada en cómo cambia la presión atmosférica del planeta durante su órbita de 248 años, y la otra procede de las recientes imágenes enviadas a casa por la nave espacial de New Horizons, la cual voló cerca de Plutón en julio de 2015.

Para los recién llegados, el eje de Plutón está inclinado unos 120 grados. Está tan escorado que, de hecho, su polo norte apunta hacia abajo (a modo de comparación, la Tierra está inclinada unos 23 grados). Mientras Plutón orbita alrededor del Sol, experimenta algunos de los cambios estacionales más extremos en el sistema solar, con algunas de sus partes alternando entre medio siglo casi por completo bajo la luz solar y medio siglo de noche perpetua.

Cuando los científicos simularon estos cambios estacionales a lo largo de millones de años, teniendo en cuenta cómo la inclinación de Plutón puede variar ligeramente, se dieron cuenta de que su atmósfera de nitrógeno se ha vuelto más densa y delgada con el transcurso de millones de años.

“La presión cambia de forma radical”, dice el director de investigaciones de New Horizons, Alan Stern. Hoy, dice, la presión atmosférica de Plutón es “atípicamente baja”, destacando que la máxima lectura puede ser más de 20.000 veces superior a la actual.

Eso quiere decir que las temperaturas de la superficie deben de fluctuar lo suficiente como para enredar con el nitrógeno de la superficie de Plutón, llevándolo de su estado sólido congelado al estado gaseoso. Y a veces, de forma puntual, las temperaturas y la presión se elevan lo suficiente como para permitir que el nitrógeno líquido fluya por la superficie.

La última vez que las temperaturas fueron lo suficientemente altas como para derretir el nitrógeno fue alrededor de 800.000 años atrás, cuando la alineación de la órbita de Plutón lo condujo a su clima más extremadamente cálido, explica Richard Binzel del MIT.

“El Plutón actual se encuentra en una fase intermedia entre sus extremos climáticos”, dice Binzel.

A continuación, mientras el equipo de New Horizons estudiaba las imágenes que llegaban de la nave espacial, los científicos comenzaron a señalar rasgos superficiales que tenían el aspecto de haber sido producidos por líquidos. “Vemos en el planeta lo que para nuestro equipo se asemeja a un antiguo lago, un lago congelado”, dice Stern. Ese lago, localizado justo al norte campo de hielo liso y brillante conocido como la Planicie de Sputnik, mide unos 32 kilómetros de un extremo a otro. Pero también hay bifurcaciones de lechos fluviales y zanjas entrecruzadas que pueden haber sido esculpidas por manos líquidas similares.

Aunque no está claro del todo el tipo de líquido que puede fluir ocasionalmente a lo largo de la superficie de un planeta a miles de millones de kilómetros del Sol, el nitrógeno es un candidato razonable. Otras opciones pueden incluir neón, oxígeno molecular, o helio molecular, aunque no parece que esas especies estén presentes en cantidad suficiente como para crear las marcas detectadas.

“Esta historia, como el planeta, está evolucionando”, dice Stern.

De hecho, mientras el inclinado Plutón continúa trazando su camino ovalado alrededor del Sol, su temperatura continuará aumentando y cayendo, puede que debilitando ese nitrógeno congelado dentro de unos millones de años y una vez más encauzándolo por lechos fluviales y zanjas.

Seguir leyendo