Fotografía

22 veteranos estadounidenses se suicidan cada día. Estos son los hogares que dejan atrás.

Tras años documentando zonas en guerra, el fotógrafo David Guttenfelder ha enfocado sus lentes en las dificultades a las que se enfrentan los soldados cuando vuelven a casa.miércoles, 15 de noviembre de 2017

Por Alexa Keefe
Fotografías de David Guttenfelder
Ryan Clapper acabó con su vida en esta casa de Kenbridge, Virginia.

El mundo editorial y el de la publicidad en ocasiones comparten un espacio incómodo. Los periodistas dan al público información imparcial para que puedan tomar sus propias decisiones informadas, mientras que las agencias de publicidad intentan influenciar estas decisiones. Sin embargo, a la hora de hacer que la gente se pare a pensar en cambiar un problema real, no hay nadie mejor para conseguirlo que los expertos que atraviesan el ruido constante que nos rodea cada día. Y cuando se intenta traer a casa la historia de personas reales y situaciones reales, no hay nadie mejor con quien colaborar que un fotógrafo documental galardonado.

William Busbee, Panama City, Florida. Busbee, que sufría trastorno por estrés postraumático, se quitó la vida en su coche, aparcado frente a su casa.

En octubre de 2014, Crispin Porter + Bogusky (CP+B), una agencia de publicidad con una lista de clientes de renombre, decidió que quería cambiar una sombría estadística: según un informe de 2012 del Departamento de Asuntos de los Veteranos de los Estados Unidos, cada día se suicidan 22 veteranos estadounidenses. Aunque el Washington Post cuestiona la exactitud estadística de esta cifra, el impacto en las vidas de los veteranos, sus familias y sus comunidades no es menos real.

22 veteranos estadounidenses se suicidan cada día. Estos son los hogares que dejan atrás.
Ryan Clapper acabó con su vida en esta casa de Kenbridge, Virginia.

La agencia se asoció con Elder Hart, una ONG de veteranos, para crear una campaña multimedia llamada Mission 22 con el objetivo de iniciar una conversación nacional acerca del preocupante problema del suicidio de veteranos, crear conciencia y conectar a las personas con los recursos y el apoyo que necesitan para recuperarse de sus heridas de guerra, invisibles desde el exterior.

El primer paso fue involucrar al público en redes sociales creando el hashtag #Mission22 e invitando a la gente a que compartiese imágenes del número 22 cuando aparecía en su vida cotidiana. El siguiente paso fue personalizar las vidas de los hombres y mujeres que habían fallecido. Para ello necesitaban un fotógrafo que pudiera añadir alma y corazón a la estadística.

Ryan Clapper acabó con su vida en esta casa de Kenbridge, Virginia.

CP+B se puso en contacto con National Geographic Creative, que representa a los fotógrafos de National Geographic en proyectos comerciales. David Guttenfelder, un fotógrafo que ha dedicado gran parte de su carrera a cubrir conflictos en todo el mundo, en particular las guerras de Irak y Afganistán, se ajustaba perfectamente al perfil requerido para la serie de fotos que la agencia quería crear, llamada War at Home.

Guttenfelder estaba en proceso de mudarse a Estados Unidos con su familia tras 20 años en el extranjero; era una transición de la vida de fotoperiodista internacional a otra que prometía ser muy diferente. Aunque ha dedicado gran parte de su carrera a la fotografía en zonas en guerra, Guttenfelder dice que se sentía como si contase solo la mitad de la historia. Profundizar en las vidas de los jóvenes hombres y mujeres que había conocido en Irak y Afganistán una vez regresara a Estados Unidos era algo que ya tenía en mente.

«Este era el tipo de historia que querría haber hecho de todos modos», dijo Guttenfelder de su primer encargo no editorial. Por eso se sintió tan cómodo al aceptar el proyecto, porque era un sí moral y ético.

Brandon Ladner luchó en la provincia de Helmand, Afganistán. Se quitó la vida en el salón de su casa en Pelham, Alabama.

Guttenfelder visitó a cinco familias que habían perdido a sus seres queridos que se habían suicidado tras volver de la guerra. En las conversaciones que tuvo con ellos, descubrió que no solo compartía un vínculo con los soldados que estaban en el frente, sino algo más: «En cada caso, había estado allí al mismo tiempo, en algunos casos en el mismo batallón», explica. Al hablar con la madre de un soldado, descubrió que habían estado destinados en la misma base al sur de Afganistán durante una de las mayores batallas de la guerra. Guttenfelder fue capaz de responder a sus preguntas sobre cómo había sido, ya que su hijo se mostraba reticente a compartir su experiencia.

Las fotografías en blanco y negro de Guttenfelder ilustran los lugares donde los veteranos se quitaron la vida —sus hogares— al mismo tiempo que nos muestran su ausencia. Además de aparecer en la página web de Mission 22, las fotografías también se presentarán en vallas publicitarias de las ciudades natales de los veteranos que se han quitado la vida, así como en publicidad impresa. También se planea organizar una exposición de estas obras.

22 veteranos estadounidenses se suicidan cada día. Estos son los hogares que dejan atrás.
Shawn Bleeker era un veterano a quien le quedaban dos años para la jubilación anticipada. Padecía trastorno por estrés postraumático y había mostrado una conducta errática antes de conducir desde la casa que compartía con su mujer y sus cuatro hijos en Ozark, Alabama, hasta un campo vacío en la frontera de la ciudad y dispararse.

¿Cómo ha sido este cambio hacia un proyecto comercial con una agencia publicitaria para Guttenfelder? «Creo que podemos aprender algo de ellos», dice de las personas con las que ha trabajado. «Me alegró saber que habría vallas publicitarias. Mi medida antes habría sido la primera página de un periódico o en las páginas de una revista. Pero intento mantener la mente abierta para llegar a un público diferente, sin pensar en mi trabajo como un documental, sino como el desarrollo de un concepto o campaña que hable con claridad».

El veterano de la guerra de Irak Clay Ward se quitó la vida en esta piscina en su jardín.

Puedes leer más historias sobre estos veteranos y participar en el proyecto en la página web de Mission 22

No te pierdas El largo camino a casa, basado en el superventas de Martha Raddatz con el mismo nombre, es una crónica dividida en ocho partes que narra la angustiosa emboscada del «Black Sunday» que sufrió la 1ª División de Caballería de Fort Hood en Bagdad durante la guerra de Irak. Todos los jueves a las 22:00 en National Geographic.
Shawn Bleeker era un veterano a quien le quedaban dos años para la jubilación anticipada. Padecía trastorno por estrés postraumático y había mostrado una conducta errática antes de conducir desde la casa que compartía con su mujer y sus cuatro hijos en Ozark, Alabama, hasta un campo vacío en la frontera de la ciudad y dispararse.
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