Fotografía: así es el paisaje norteño que inspira mundos de fantasía

Un fotógrafo que creció por encima del círculo polar ártico comparte su tributo a los paisajes que inspiraron una de las películas de animación de más éxito de la historia.

Tuesday, June 16, 2020,
Por SIMON INGRAM
Fotografías de STIAN KLO
Aunfjellet

Las noches frías de Aunfjellet en Harstad, Troms. Esta zona del norte de Noruega es un lugar popular de acampada para los cazadores de auroras.

Fotografía de STIAN KLO

Fiordos empinados y profundos, cumbres cubiertas de nieve, bosques rebosantes de colores otoñales y firmamentos que reviven con el resplandor de las auroras polares —que antaño se consideraban los espíritus vengativos de los difuntos— en el aire limpio y gélido de un invierno ártico. Se trata, por supuesto, del paisaje de Noruega: un conjunto de bosques de cuento de hadas, montañas, planicies congeladas y costas tan intrincadas como su mitología. Y tanto los paisajes como las leyendas han influido mucho en la identidad de Frozen 2, la secuela del éxito de animación que estará disponible en Disney+ desde este viernes 19 de junio.

(The Walt Disney Company es accionista mayoritaria de National Geographic Partners.)

Para el fotógrafo Stian Klo, estos paisajes no son solo muy reales, sino que representan tanto su casa como su profesión. Klo, que vive en Harstad, Noruega, nació y creció por encima del círculo polar ártico en un ambiente que acabaría inmortalizando. Dice que vivir y trabajar en un lugar como este es un compromiso entre los elementos y las cualidades fotogénicas del paisaje.

«A menudo me dicen que aquí arriba estamos mal acostumbrados», cuenta. «En el norte ártico donde vivo, el paisaje es crudo y a veces brutal, ya que estamos expuestos a los elementos en cuanto ponemos un pie fuera de casa. Dicho esto, a veces temo que olvidemos lo afortunados que somos por poder considerar este nuestro hogar».

Shot from a drone on Christmas Eve, a birch forest in Harstad, Troms – fully covered in powder snow.

Fotografía de STIAN KLO

Imagen congelada  

Algunos de los lugares más famosos por ser fotogénicos se encuentran cerca del mar y a menudo se libran de las bajas temperaturas del interior. Algunas partes de Lofoten se consideran los lugares más septentrionales del mundo, donde la temperatura media anual se sitúa por encima de los cero grados. Pero ni siquiera un clima marítimo comparativamente templado puede huir de las peculiaridades de su latitud extrema, con la denominada «noche polar» —el periodo del año durante el que el sol permanece bajo el horizonte—, que transcurre desde diciembre hasta enero en Harstad, donde vive Klo. Pero en las semanas invernales a ambos lados de este capítulo oscuro del año, la región se convierte en un paraíso sombrío. «Soy un gran fan de la fotografía invernal», afirma. «Todo cambia de carácter. Además, la luz de invierno es mucho más fotogénica por el ángulo bajo del sol [antes y después de la oscuridad], lo que quiere decir que tenemos amaneceres y anocheceres largos y ligeros en los meses de invierno. Por no mencionar las noches oscuras y las posibilidades de las auroras boreales».

Stetinden, la montaña nacional de Noruega, durante un amanecer a principios de mayo. La montaña, ubicada en el norte de Noruega, parece altísima pese a su elevación de solo 1392 metros. La distinción de «montaña nacional» llegó de la mano de los oyentes de la emisora de radio pública noruega NRK en 2002.

Fotografía de STIAN KLO

Una tierra de verticalidad

Aunque el Arendelle de Frozen 2 es un reino de fantasía sin las limitaciones de la realidad, la influencia escandinava es identificable, como en el estilo de los edificios, la mitología y la cultura. Pero lo más evidente es su escenario. Parte del equipo de la película emprendió un viaje de campo por Noruega, Finlandia e Islandia para inspirarse, y el hielo y la nieve no fueron los únicos aspectos que les llamaron la atención. Reproduciendo el tema del cambio, los colores de la película son más similares a los del otoño que a los tonos azules del invierno, y al diseñador de producción Michael Giaimo le encantó especialmente la altura de los árboles, que describió como «increíbles» y que, según él, encajan a la perfección en la ambientación de la película porque su estética «se basa en la verticalidad».

De hecho, la verticalidad es prácticamente omnipresente en Noruega: los pináculos de las montañas, las paredes empinadas de los fiordos y los bosques de coníferas que cubren  30 por ciento del país. Pero lo que más atrae a Stian Klo es un archipiélago a unos 800 kilómetros al norte del extremo septentrional de Noruega. «Cuesta elegir un lugar específico, pero Svalbard es el lugar que más me inspira a nivel personal en lo que a fotografía se refiere», cuenta sobre el territorio noruego.

Las hojas suspendidas en el hielo de un río congelado y la rama de un abedul que cuelgan sobre él en Skanland, Troms. Las zonas más frías de Noruega están en el interior y en el norte, en regiones como Troms y Finnmark, donde las temperaturas invernales han alcanzado récords de -50 grados.

Fotografía de STIAN KLO

Un escenario de redes sociales

Noruega es sin duda la estrella revelación de Instagram de los últimos años. Los «cazaselfis» buscan posiciones panorámicas y bloques erráticos depositados por los glaciares a los que subirse para sacarse una foto. El más famoso es Trolltunga o «lengua de trol», un saliente rocoso con vistas de vértigo al lago Ringedalsvatnet en las regiones de fiordos del oeste. Trolltunga se ha hecho famoso por las manipulaciones de imágenes en interés de que el sujeto parezca insensatamente intrépido: tiendas de campaña, acrobacias, yoga y piernas colgando al borde de un precipicio a 700 metros de altura.

También suelen compartir selfis peligrosos desde Preikestolen (El Púlpito), un precipicio vertiginoso con una caída igualmente pronunciada (esta de 604 metros) a las aguas del Lysefjord y, sobre las mismas aguas, mucha gente se sube a Kjeragbolten, una roca atrapada entre dos precipicios. Muy vertical todo. 

Dejando a un lado a los cazaselfis, estos sitios tienen poco de secreto, lo que sugiere que quizá sea difícil capturar ángulos nuevos de estos lugares. «Puedes analizar el trabajo de otros fotógrafos para inspirarte, pero no copiarlo», afirma Stian Klo. «Sé curioso, hazte preguntas como por qué lo han hecho, cuándo sacaron la foto, cómo llegaron hasta allí, e intenta aprender de todo eso. Además, hay que tener paciencia y no tener miedo a salir cuando hace “mal” tiempo». 

Grandes diseños

Además del ambiente de Frozen, el paisaje fantástico de Noruega tiene una larga historia como escenario de momentos memorables tanto sobre el papel como en la gran pantalla. La meseta de Hardangervidda sirvió como mundo helado de Hoth en El Imperio contraataca. La localidad de Tønsberg desempeñó un papel importante en la saga de Los Vengadores, mientras que las regiones de los fiordos del oeste fueron el logro galardonado del «arquitecto planetario» Slartibartfast en la radiocomedia de culto de Douglas Adams La guía del autoestopista intergaláctico.

La mitología del paisaje también está muy arraigada: bosques y montañas son el hogar de los troles, los mares albergan caballos de agua y los cielos, fantasmas y dioses. Sobre los aspectos más mágicos de su país, Stian Klo se muestra ambiguo: «¡Mira el paisaje! Para crear estos valles y fiordos deben de haber participado troles o gigantes», dice, y aclara que «aunque, personalmente, nunca he visto ninguno».

Una vista panorámica del famoso Eliassen Rorbuer en Lofoten. Un «rorbu» es una cabaña de pesca tradicional, con un extremo construido sobre el agua en pilotes y que normalmente tiene un tejado de musgo. «Estaba lloviendo a cántaros minutos antes, pero paró durante un par de minutos para fotografiar esta escena maravillosa», cuenta Stian Klo.

Fotografía de STIAN KLO

Sigue a Stian Klo en Instagram.

No te pierdas Frozen 2, disponible a partir del viernes, 19 de junio en Disney+.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.co.uk.

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