Historia

Descubierta caligrafía árabe tejida en ropas funerarias vikingas

Los símbolos de «Alí» y «Alá» han sido descubiertos en Escandinavia por primera vez en la historia.jueves, 9 de noviembre de 2017

Por Austa Somvichian-Clausen
Imagen de los fragmentos estudiados.

En lo que supone un hallazgo sorprendente por parte de investigadores suecos, se han descubierto caracteres árabes tejidos en vestimentas funerarias encontradas en barcos funerarios vikingos, así como prendas de una tumba de cámara en yacimientos de mediados de la era vikinga, como Birka. Estas prendas se habían mantenido almacenadas durante más de un siglo —ya que se creía que eran vestimentas funerarias convencionales de la era vikinga— hasta que una nueva investigación desveló resultados intrigantes.

«Un detalle impresionante es la palabra "Alá" que aparece en una imagen invertida», explica la arqueóloga textil responsable del descubrimiento, Annika Larsson, de la Universidad de Uppsala.

Los patrones estaban tejidos en hilo de plata sobre bandas de seda. Larsson dice que, probablemente, las costumbres funerarias de la época vikinga recibieron la influencia del islam, así como la idea de una vida eterna en el paraíso después de la muerte. Larsson señala que ha estudiado muchos fragmentos de seda en zonas del centro de Asia. Las fuentes escritas indican que algunos «vikingos» procedían en realidad de esas zonas, según ella, cuando Escandinavia era una especie de puesto occidental en la ruta de la seda.

«En el Corán está escrito que los habitantes del paraíso llevarán prendas de seda, algo que, junto a las inscripciones de las bandas, podrían ayudarnos a explicar la aparición generalizada de seda en las tumbas vikingas», explica Larsson. También señaló que los hallazgos eran igualmente frecuentes tanto en tumbas de hombres como de mujeres. 

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Larsson afirma que los diminutos diseños geométricos sobre el ropaje funerario no pueden compararse a nada que haya visto en Escandinavia. Se dio cuenta de que no eran patrones vikingos, sino la antigua caligrafía árabe cúfica.

Para recomponer el rompecabezas que supone el texto hubo que agrandar las letras y examinarlas desde todos los ángulos, incluyendo desde atrás. Una de las palabras que se repetía era el nombre de Alí, el cuarto califa del islam, así como la palabra árabe para referirse a dios, Alá.

Lo que más emociona a Larsson es la nueva perspectiva desde la que ahora podrá estudiar artefactos vikingos. «Los tejidos y la ropa pueden decirnos más sobre los valores intangibles y la imaginación de las personas que otros hallazgos arqueológicos», afirma. Cargada de información, espera aportar nuevos conocimientos y una perspectiva más amplia.

En un comunicado de prensa publicado por la Universidad de Uppsala, Larsson señala que se suele asumir que los objetos orientales descubiertos en tumbas vikingas se obtuvieron mediante saqueos. Pero ella cree que la caligrafía cúfica podría haber sido un intento de escribir oraciones que se leerían de izquierda a derecha.

En una ocasión se identificó la frase «para Alá» inscrita en un anillo de plata encontrado en la tumba de una mujer cerca de Birka. Sin embargo, la inscripción bordada descubierta recientemente por Larsson es el primer símbolo cúfico del nombre Alí encontrado en toda Escandinavia.

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Aunque se desconoce el significado exacto de las inscripciones, Larsson contó a la BBC que «la posibilidad de que algunos de los que estaban enterrados en las tumbas fueran musulmanes no puede ser completamente descartada». Según ella, el descubrimiento es importante «para una mejor comprensión de los acontecimientos históricos complejos, con gran importancia para la integración y para contrarrestar las corrientes xenófobas».

Larsson señala que «Alí» y «Alá» siempre aparecían juntos en las prendas funerarias y que la elevada condición de Alí en la rama chií del islam podría sugerir que los vikingos establecieron vínculos específicos con los chiítas.

Las tecnologías más avanzadas, desde las imágenes por satélite hasta los estudios de ADN y el análisis de isótopos, están ayudando a los arqueólogos y a otros científicos a encontrar nuevas y sorprendentes respuestas sobre una antigua cultura envuelta en misterio. Los vikingos buscadores de fortunas solían aventurarse lejos de sus costas escandinavas, provistos de elegantes veleros y vastos conocimientos de marinería. Se sabe que visitaron más de 37 países, desde Afganistán a Canadá.

Voces escépticas

Desde la publicación de esta historia, el estudio de Larsson ha sido cuestionado por algunos arqueólogos, entre ellos la arqueóloga textil Carolyn Priest-Dorman, que escribió una crítica en un blog. La vestimenta muestra algunas señales de reconstrucción, según Priest-Dorman, incluyendo un «costadillo», una especie de dobladillo.

Stephennie Mulder, profesora de arte y arquitectura islámica de la Universidad de Texas en Austin, también se mostró escéptica. Aunque Mulder afirma que no podrá evaluar totalmente los hallazgos de Larsson hasta que lea la publicación entera, haría falta mucho para convencerla de que los ropajes incluían caligrafía cúfica que pusiera «Alá». Según ella, la forma de la letra árabe que Larsson afirma haber identificado no apareció hasta 500 años después de la creación del tejido vikingo, que data del siglo X.

Mulder concluye que «la palabra Alá no está ahí, definitivamente. En lugar de la letra "A", realmente tendrías una letra "L", que no significa nada. Básicamente sería la diferencia entre las palabras "dios" y "dos". Por mucho que quieras que aparezca "dios", lo cierto es que no está ahí».

Aun así, Mulder señala que «hay un nivel de verdad más profundo. Sí que existieron interacciones entre los vikingos, los musulmanes y el mundo islámico. Algunos incluso denominaban Escandinavia el último puesto fronterizo de la ruta de la seda». 

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