Historia

Por qué la selección nacional de fútbol de Islandia tiene tantos hinchas polacos

Para muchos nativos polacos, la isla nación es su segundo hogar.viernes, 15 de junio de 2018

Por Alexandra E. Petri - National Geographic
Tras vencer a Kosovo 2-0 en casa en Reikiavik, Islandia se convirtió en la segunda nación más pequeña que competirá en el Mundial de Rusia 2018.
Tras vencer a Kosovo 2-0 en casa en Reikiavik, Islandia se convirtió en la segunda nación más pequeña que competirá en el Mundial de Rusia 2018.

Entre los consagrados fans que llenarán las plazas, parques y pubs de Reikiavik para animar a Islandia durante su primera aparición en la Copa Mundial hay un grupo insólito: polacos nativos para quienes Islandia es su segundo hogar.

«Creo que, en general, [un deporte como] el fútbol es importante para los extranjeros en Islandia, ya que nos permite adaptarnos y encontrar nuestro lugar dentro de la comunidad», explica Tomasz Kwiatkowski, de 39 años, que lleva 10 años viviendo en Islandia.

Kwiatkowski es uno de los casi 12.000 inmigrantes polacos en Islandia. Durante más de 20 años, los polacos han sido el mayor grupo inmigrante en Islandia, un país con una población de solo 350.170 habitantes, lo que la convierte en la nación más pequeña en competir en el Mundial de Rusia 2018. Y aunque los polacos animarán a su equipo nacional, que también participa en el campeonato, muchos seguirán a Islandia con el mismo fervor.

Los polacos inmigraron a Islandia principalmente por razones económicas y oportunidades laborales, sobre todo en 2006, cuando la expansión económica de Islandia iba a toda máquina y había muchos empleos en el sector de la construcción. Aunque algunos inmigrantes polacos planearon empezar en Islandia para ahorrar dinero antes de volver a casa, la comunidad siguió creciendo, y con ella el amor por el fútbol islandés.

Cuando vives en un lugar durante un periodo de tiempo determinado, empiezas a identificarte con el país, en palabras de Kwiatkowski. «Hay valores que [los polacos] tenemos en común con los islandeses, como la valentía y que nunca nos rendimos», añade. «El equipo nacional islandés representa esos valores».

Piotr Giedyk, que también vive en Islandia, es el fundador de Piłkarska Islandia, o Fútbol Islandia, un club de fans y comunidad digital de polacos a quienes les encanta el fútbol islandés. Giedyk fundó el club en agosto de 2013 y abrió páginas en Facebook y Twitter para que los miembros hablaran de estrategia, debatieran tácticas y compartieran su afecto por el equipo. En cinco años, la página de Facebook de Piłkarska Islandia ha crecido hasta alcanzar los 5.500 seguidores, y más de tres cuartos de ellos se unen a la conversación desde Polonia, con una base importante en Varsovia.

Islandia emergió como una aspirante inocente durante las rondas de clasificación para la Eurocopa 2016, alimentando aún más el enamoramiento de los polacos, según Giedyk. De hecho, los miembros de Piłkarska Islandia viajaron a República Checa para animar a Islandia mientras intentaba hacerse sitio en el mayor campeonato de fútbol de Europa. La isla nación sacudió el continente cuando su equipo venció a Inglaterra por 2 a 1, avanzando a los cuartos de final contra Francia. Aunque su enfrentamiento con los franceses acabó en un 5-2 en su contra, el equipo se ganó el respeto y los elogios de los fans del fútbol de todo el mundo.

Islandia juega contra los Países Bajos durante un partido de clasificación para la Eurocopa de 2016 en el Estadio Nacional de Laugardalsvollur en Reikiavik. Muchos polacos se enamoraron del equipo islandés por su exhibición de determinación, voluntad y coraje.
Islandia juega contra los Países Bajos durante un partido de clasificación para la Eurocopa de 2016 en el Estadio Nacional de Laugardalsvollur en Reikiavik. Muchos polacos se enamoraron del equipo islandés por su exhibición de determinación, voluntad y coraje.

También se ganó los corazones de los polacos, tanto los de Islandia como los de Polonia.

«[Islandia] tiene ambición, tienen espíritu luchador, son un país pequeño con un gran corazón», afirma Giedyk. «Es un partido de fútbol totalmente diferente para nosotros».

Muchos aficionados polacos describen su admiración por lo que impulsa a los jugadores islandeses: el patriotismo por encima de todo. A diferencia de Polonia, España, Italia, Francia y otros países europeos, Islandia tiene jugadores menos reconocidos y menos influenciados por la fama y la fortuna implicadas en el deporte. Todos los integrantes del equipo son importantes y los aficionados respetan por igual a cada jugador, según afirman los fans polacos.

«Dan el 150 por ciento por su país, y todos saltarían al fuego por los demás», afirma Kwiatkowski. «No tienen una estrella en el equipo, sino que pueden garantizarte que durante 90 minutos dejarán sangre, sudor y lágrimas en el campo».

También ayuda que Islandia cuente con un escenario de gran belleza, creando lo que Giedyk describe como «cuento de hadas de fútbol».

Grzegorz Rucinski lleva 12 años viviendo en Hafnarfjordur, Islandia, y ha visto unos 20 partidos en el estadio de Laugardalsvollur, Reikiavik. «Todos fueron fantásticos», afirma. Las multitudes vitoreaban, la gente tocaba tambores y la sección de aficionados del equipo estaba eléctrica. Nunca hay un partido del equipo nacional islandés en el que los aficionados y seguidores no se diviertan, añade Rucinski.

«Islandia ya es la ganadora», afirma.

Mientras Kwiatkowski se prepara para seguir el torneo, recuerda el partido de clasificación del Mundial de 2009 entre Islandia y Holanda, celebrado en el estadio de Laugardalsvollur, en Reikiavik. Fue la primera vez que vio jugar al equipo islandés, y él también cayó prendado de la atmósfera al instante. Los aficionados de Holanda se vistieron con trajes daneses. Los aficionados de Islandia —sobre todo los de Tólfan, el club de fans oficial del equipo— ondearon banderas islandesas, cantaron y aplaudieron. Tras el partido, los fans se juntaron para beber cerveza y comer perritos calientes islandeses.

La energía y la camaradería era diferente a cualquier otra cosa que Kwiatkowski hubiera vivido antes, y ahora irradia orgullo al añadir otra nueva experiencia a su currículo como aficionado de Islandia: animar al equipo en su trayectoria por Rusia 2018.

«Entre Polonia e Islandia, me voy a divertir un montón viendo [el Mundial]», afirma Kwiatkowski.

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