Descubren en Egipto momias de león muy poco comunes

Hasta la fecha, los egiptólogos solo habían hallado una momia de león. ¿Eran poco comunes o simplemente no las hemos encontrado aún?lunes, 25 de noviembre de 2019

Cuesta imaginarse manadas de leones vagando por el Egipto moderno, pero en el 1000 a.C., los grandes felinos reposaban a las orillas del Nilo y algunos incluso se relajaban en palacios como mascotas para la realeza. El león (Panthera leo) se vincula al sol y al faraón, los elementos más poderosos de la vida y la muerte en el antiguo Egipto. El león siguió ocupando un lugar destacado en la cultura egipcia incluso cuando el clima de Egipto se secó y las manadas migraron al sur.

«El león desempeñó un papel importante en la iconografía del antiguo Egipto», cuenta Conni Lord, egiptóloga del Animal Mummy Research Project del Museo Nicholson de la Universidad de Sídney. «El león era un símbolo de autoridad real, [pero] el imaginario de los leones también se empleaba en objetos de la vida cotidiana, como sillas y camas. Quizá fueran puramente decorativos, pero es probable que tuviera un significado mágico relacionado con la protección».

Como las representaciones de leones eran tan habituales en el antiguo Egipto, los investigadores se han preguntado durante años por qué solo habían descubierto una sola momia de león hasta la fecha entre los millones de animales momificados que enterraron los antiguos egipcios. Ahora, un equipo de arqueólogos dirigido por el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto ha revelado cinco momias de león más, probablemente cachorros, descubiertas en la necrópolis de Bubasteion —literalmente, una catacumba de momias de gatos— en Saqqara.

Se cree que los cachorros de león momificados, que miden casi un metro de largo, tenían ocho meses. Los encontraron todos juntos con un gran conjunto de estatuas de madera y bronce de gatos y otros animales momificados, como cobras y cocodrilos. El Consejo Supremo de Antigüedades declaró que es probable que los artefactos pertenecieran a la XXVI Dinastía (664-525 a.C.) de Egipto.

El león ocupaba una posición privilegiada en el antiguo Egipto, considerado el guerrero salvaje más feroz y un símbolo de peligro y protección. Se sabe que los faraones participaban en cacerías de leones para demostrar su propia supremacía, entre ellos Amenofis III, que dijo haber matado 102 leones en la primera década de su reinado.

Los grandes felinos también se mantenían como mascotas en complejos reales y tanto Ramsés II como Tutankamón fueron ilustrados con un león sentado. El autor griego Eliano escribió que, cuando visitó Saqqara, vio leones en templos a los que alimentaban con bueyes y a los que cantaban mientras comían.

Con todo, el león nunca se vinculó a una sola deidad como el ibis a Tot o el chacal a Anubis. Según Lord, es probable que las momias halladas en Saqqara estuvieran relacionadas con la diosa gata Bastet y su hermana Sejmet, la diosa guerrera con cara de leona.

Añade que la ausencia de un vínculo con una deidad y un culto podría ser el motivo por el que se encuentran leones momificados con menos frecuencia que otros animales. Otra explicación podría ser que, sencillamente, aún no las han encontrado.

«No existen razones prácticas que expliquen la falta de momias de león», afirma Lord. «Los antiguos egipcios eran perfectamente capaces de momificar una criatura de este tamaño. El toro Apis, un animal de culto, fue momificado empleando las mejores técnicas, como la extracción de los órganos».

Según Salima Ikram, arqueóloga de la Universidad Americana de El Cairo que llevó a cabo una tomografía de algunas de las momias de león, la única diferencia a la hora de momificar un león es que la extracción de los órganos sería más apestosa, ya que es un carnívoro.

Ikram sostiene que este hallazgo es «extremadamente importante», ya que proporcionará nueva información sobre cómo capturaban a los leones en el antiguo Egipto y si los criaban o los comercializaban.

«Es bastante posible que salgan a la luz más momias de león durante la excavación de Saqqara», afirma. «Los escritores clásicos hablaban de leones momificados en Egipto y algunos académicos, yo incluida, han buscado un cementerio de leones».

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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