Encuentran los restos del USS Nevada, el barco que sobrevivió a todo hasta que lo hundió la Marina estadounidense

El acorazado sobrevivió a Pearl Harbor, Normandía, Okinawa y a dos ensayos nucleares, pero su reciente descubrimiento plantea nuevas incógnitas sobre qué causó exactamente su naufragio.

Wednesday, May 13, 2020,
Por Kristin Romey
USS Nevada

El USS Nevada (en la foto, durante una prueba piloto en 1916) combatió en los frentes del Atlántico y el Pacífico en la II Guerra Mundial.

Fotografía de George Grantham Bain Collection, Library of Congress

En lo que a guerras mundiales se refiere, el USS Nevada fue un barco resistente. Durante el ataque a Pearl Harbor del 7 de diciembre de 1941, fue la única nave que sobrevivió a las bombas y los torpedos. Pese a que se incendió y se quedó varado, más adelante consiguieron repararlo y acabaría disparando contra las posiciones de los alemanes en el Desembarco de Normandía y apoyando las invasiones de Okinawa e Iwo Jima. Cuando terminó la guerra, el USS Nevada se seleccionó como blanco naval del primer ensayo nuclear en el atolón Bikini, donde sobrevivió a una detonación aérea de 23 kilotones (la bomba falló), así como a una segunda detonación submarina. Finalmente, el 31 de julio de 1948, tras un ejercicio de tiro naval de cuatro días, el barco más duro de la Segunda Guerra Mundial fue hundido deliberadamente en el Pacífico por la Marina estadounidense.

Ahora, gracias a la investigación de archivo y el reconocimiento de más de 260 kilómetros cuadrados del fondo del océano, se han localizado los restos del Nevada a 65 millas náuticas al sudoeste de Pearl Harbor. Así se ha anunciado en un comunicado de prensa del 11 de mayo. El descubrimiento es el resultado de la colaboración entre la empresa de gestión de recursos culturales SEARCH Inc. y la empresa de robots marinos Ocean Infinity.

Los restos del Nevada se encuentran a una profundidad de más de 4600 metros en el océano Pacífico. Un examen inicial del pecio indica que el acorazado descansa boca abajo sobre una planicie lodosa con un campo de escombros que se extiende a más de 600 metros del casco y que faltan la proa y la popa.

«Es maravilloso que lo hayan encontrado», afirma Richard Ramsey, que fue segundo contramaestre en el Nevada cuando estuvo en Normandía, Okinawa e Iwo Jima.

Esta misión en tiempos del coronavirus comenzó el mes pasado con una llamada casual entre SEARCH, que tiene una amplia división de arqueología marina, y Ocean Infinity, que tenía un barco lleno de equipo de reconocimiento submarino que casualmente se encontraba en la zona donde se hundió el Nevada.

«De repente se me ocurrió que si había un buque por encontrar que ahora mismo pudiera apelar a la naturaleza humana y especialmente a los estadounidenses, ese buque sería el Nevada: testarudo y resiliente», afirma James Delgado, vicepresidente de SEARCH y arqueólogo submarino jefe en la misión.

¿Un segundo torpedo?

Un vehículo submarino autónomo (AUV, por sus siglas en inglés) lanzado desde el buque de Ocean Infinity. Se usó un AUV para reconocer 260 kilómetros cuadrados del fondo del océano Pacífico y localizar el USS Nevada.

Fotografía de Ocean Infinity

Hicieron falta cuatro días y medio para hundir el USS Nevada. El acorazado de 175 metros de largo, pintado de color naranja para su anterior papel como objetivo de ensayos nucleares, fue remolcado desde Pearl Harbor hacia alta mar, donde se detonó un explosivo clasificado colocado en el casco. Después le dispararon proyectiles desde patrulleros y bombas desde aviones durante un ejercicio naval de varios días. Finalmente, el 31 de julio de 1948, un torpedo lanzado por un avión americano hizo supuestamente lo que ni los alemanes ni los japoneses consiguieron: enviar el Nevada al fondo del mar.

Sin embargo, pese a todos los testigos del naufragio del Nevada, los tripulantes de los barcos presentes solo informaron de la posición relativa del lugar del hundimiento. Por eso la tripulación del buque Pacific Constructor de Ocean Infinity tuvo que echar mano de un vehículo submarino autónomo (AUV, por sus siglas en inglés) para examinar un área del fondo marino de 260 kilómetros cuadrados que incluía una de las posiciones proporcionadas por los testigos del naufragio del Nevada. Cuando encontraron el pecio, un vehículo operado de forma remota (ROV, por sus siglas en inglés) unido al buque envió imágenes en tiempo real a la oficina de SEARCH Inc. en Florida. Actualmente, los arqueólogos de SEARCH Inc. las están revisando.

Basándose en una inspección preliminar de las imágenes, Delgado cree que hay pruebas de que un segundo torpedo hundió el USS Nevada. «Descubrimos una sección entera del casco que estaba completamente abierta por una explosión y la coraza estaba expuesta, pero con la piel exterior despegada y destruida». Las placas de la coraza de acero al cromo-níquel del barco aún resplandecían bajo la luz del ROV, algo que asombró a Delgado.

«No deberían haberlo hundido», dijo Ramsey el día que se enteró de que habían encontrado el lugar donde yacía el Nevada. «En mi opinión, deberían haberlo puesto junto al Missouri», añade, refiriéndose al acorazado (ahora monumento conmemorativo) donde se firmó la rendición de Japón. Ramsey indica que el Nevada ni siquiera fue invitado a la ceremonia de capitulación y que fue el único acorazado presente en Pearl Harbor y Normandía. «Nos pareció un insulto para el barco. Podríamos haber firmado la rendición a bordo».

Aún se están analizando los restos del USS Nevada.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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