Historia

El hallazgo de una escuela de gladiadores revela sus duras condiciones de vida

Los arqueólogos han cartografiado una antigua escuela de gladiadores, donde los famosos guerreros vivían, entrenaban y luchaban.

Por Dan Vergano, National Geographic

Los gladiadores de la antigua Roma vivían y entrenaban en prisiones fortificadas, de acuerdo con el equipo internacional de arqueólogos que ha cartografiado una escuela para los conocidos luchadores.

Descubierta en el asentamiento de Carnuntum a las afueras de Viena, Austria, la escuela de gladiadores, o ludus gladiatorius, es la primera que se ha descubierto fuera de la ciudad de Roma. Ahora oculta bajo los pastos, la escuela de gladiadores fue cartografiada por completo mediante técnicas de exploración del terreno no invasivas.

El descubrimiento, hecho público en la publicación Antiquity, deja claro cómo era el estilo de vida de estos guerreros durante el siglo II d.C. en el imperio romano.

“Era una prisión; eran prisioneros”, dice Wolfgang Neubauer, arqueólogo del Instituto Ludwig Boltzmann para la Prospección Arqueológica y la Arqueología Virtual, líder del equipo. “Vivían en celdas, en una fortaleza con una única puerta de salida”.

El descubrimiento muestra que incluso fuera de Roma los gladiadores eran un “gran negocio”, declaró Neubauer. Al menos 80 gladiadores, posiblemente más, vivían en las grandes instalaciones de dos plantas, equipadas con una pista de entrenamiento en el patio central. El lugar también incluye suelos calefactados para los entrenamientos invernales, baños, enfermerías, alcantarillado y un cementerio cercano.

Prisioneros de Roma

Los gladiadores eran claramente esclavos valiosos, explica Neubauer, que se mantenían aparte, separados del pueblo de Carnuntum, fundado en el río Danubio por el emperador Adriano en el 124 d.C. y que terminó convirtiéndose en un bastión romano.

“El hallazgo en Carnuntum nos proporciona una clara idea de lo que significaba vivir y entrenar como un gladiador en el frío extremo norte del imperio romano,” dice la experta en gladiadores de Harvard, Kathleen Coleman, quien no formó parte del equipo del estudio.

Aunque se construyeron más de 100 escuelas de gladiadores a lo largo del imperio romano, los únicos restos conocidos están en Roma, Carnuntum y Pompeya (en la cual había un pequeño estadio de gladiadores privado). Dentro del complejo amurallado de 11.000 metros cuadrados en el enclave austriaco, los gladiadores se entrenaban alrededor de un año para combatir en un anfiteatro público cercano.

“Las muertes de gladiadores no eran muy frecuentes, eran demasiado valiosos”, dice Neubauer. “Muchas otras personas morían en el anfiteatro, gente que no había sido entrenada para la lucha. Y había grandes derramamientos de sangre. Pero lo interesante del combate de gladiadores era verlos en acción, no que se matasen entre ellos”.

Alojamientos hacinados

Los gladiadores dormían en celdas de tres metros cuadrados, hogar de una o dos personas. Esas celdas estaban separadas de un ala que contenía habitaciones de mayor tamaño para los entrenadores, conocidos como magistri, los cuales eran supervivientes de los combates, gladiadores retirados que se habían especializado en la enseñanza de un estilo de combate y el uso de armas. “Las similitudes muestran que los gladiadores se alojaban y entrenaban en las provincias de la misma forma que en la metrópoli (Roma)”, dice Coleman. La única puerta de salida del complejo daba a una carretera que llevaba hasta el anfiteatro público del pueblo, supuestamente el cuarto de mayor tamaño del imperio.

La prisión fortificada también desacredita la imagen de los gladiadores como viajeros de pueblo en pueblo al estilo de un circo, como se puede ver en la película del año 2000, Gladiator.

“No eran un equipo”, dice Neubauer. “Cada uno iba por su cuenta, entrenando para la lucha y descubriendo con quién combatían en un puesto central del cual podemos ver los restos en nuestro estudio.”

Neubauer espera continuar los trabajos de mapeo de la superficie en Carnuntum, el cual está demostrando ser un pueblo sorprendentemente grande.

El análisis de huesos de un cementerio de gladiadores en Éfeso, Turquía, sugieren que los gladiadores mantenían una dieta en gran medida vegetariana, destaca Neubauer. El equipo espera llevar a cabo un análisis similar en huesos del cementerio de Carnuntum, en un intento por explorar más en profundidad las vidas reales de estos luchadores antiguos.

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