Medio Ambiente

El calor extremo podría hacer que algunas zonas de Asia sean inhabitables en 2100

El cambio climático podría obligar a 1.500 millones de personas en Asia Meridional a vivir con una humedad y un calor mortales en un futuro cercano, a no ser que reduzcamos las emisiones de carbono. Jueves, 9 Noviembre

Por Stephen Leahy

Asia Meridional, donde vive el 20 por ciento de la población mundial, podría enfrentarse a olas de calor en verano a las que sería imposible sobrevivir sin protección debido al calentamiento global, según sugiere un nuevo estudio. Las regiones más afectadas se encuentran en el norte de la India, Bangladesh y el sur de Pakistán, con un total de 1.500 millones de habitantes. Estas también se encuentran entre las regiones más pobres de Asia Meridional. Muchas de ellas dependen de la agricultura de subsistencia, que requiere muchas horas de duro trabajo al aire libre.

«Esto les hace muy vulnerables a estos cambios en el clima», explicó Elfatih Eltahir, profesor de ingeniería medioambiental en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y uno de los coautores del trabajo.

El estudio muestra que, en la trayectoria actual sin cambios en las emisiones de carbono, estas olas de calor mortales podrían afectar a la región en solo unas décadas, con efectos potencialmente devastadores sobre las cuencas fluviales del Indo y del Ganges, donde se produce gran parte de los suministros de alimentos de la región.

Sin embargo, la limitación de emisiones de carbono acordada en el Acuerdo del Clima de París de 2015 reduciría de forma considerable el riesgo al que está expuesta la región.

«Los recortes en las emisiones supondrían un gran cambio en las vidas de los habitantes más vulnerables de la región. No es un concepto abstracto», afirmó Eltahir.

El estudio, publicado el miércoles en Science Advances, ha utilizado modelos climáticos de última generación para estimar la humedad y el calor potenciales en el futuro en Asia Meridional, que ya es una de las regiones más cálidas del planeta. Los efectos mortales del tiempo cálido son el resultado de una combinación entre altas temperaturas y alta humedad, lo que se denomina temperatura de bulbo húmedo. Una temperatura de 34,4 grados Celsius y un 80 por ciento de humedad producen un bulbo húmedo o «sensación» de 31 grados Celsius. Esta temperatura se considera extremadamente peligrosa si no hay formas de enfriar el organismo.

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A una temperatura de bulbo húmedo de 35 grados Celsius, la sensación con 37 grados Celsius y 85% de humedad, por ejemplo, el cuerpo humano no puede enfriarse lo suficiente para sobrevivir más de unas cuantas horas. Dichas condiciones no se suelen dar normalmente en la actualidad. Sin embargo, unas temperaturas menores también suelen resultar mortales. Una ola de calor en 2015 se cobró al menos 3.500 víctimas en la India y Pakistán sufrió temperaturas de bulbo húmedo de 30 grados Celsius.

En la actualidad, en torno al dos por ciento de la población de la India se expone en ocasiones a temperaturas de bulbo húmedo extremas de 32 grados Celsius. Según el estudio de Eltahir, sin la reducción de las emisiones de carbono, este porcentaje aumentará hasta el 70 por ciento de la población para 2100. Y en torno al dos por ciento de las personas se expondrán en ocasiones al límite de supervivencia de 35 grados Celsius de temperatura de bulbo húmedo.

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El calor: motor de la migración humana

Las zonas rurales pobres tienen poca capacidad para lidiar con el calor extremo y es más probable que sus habitantes se vean obligados a mudarse a las ciudades en busca de agua, comida y aire fresco, según explica Robert McLeman, experto en clima y migración en la Universidad Wilfred Laurier, en Canadá.

«Un estudio en Bangladesh demostró que es más probable que el calor extremo actúe como motor de las migraciones antes que las inundaciones», afirma McLeman.

El futuro aumento del nivel del mar recibe mucha más atención y estudio que el aumento del calor extremo, el cual podría tener un impacto mucho mayor, mucho antes. «Nadie ha ingeniado todavía soluciones prácticas», dice.

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Sin embargo, en una conferencia celebrada el año pasado en Portland, Oregón, los responsables municipales de los estados del noroeste de Estados Unidos se reunieron para debatir cómo gestionar la creciente migración de personas desde California y el suroeste, que se mudan por el aumento del calor, según McLeman, que habló en la conferencia.

«Las autoridades saben que cada vez se va más gente y están intentando averiguar una forma de resolver ese problema».

Aunque Florida y los estados del sureste también se enfrentan a temperaturas más extremas, la zona cálida más peligrosa de Estados Unidos se encuentra en medio del país, desde Minnesota, a lo largo del valle del Mississippi y llegando a Nueva Orleans, según afirma Richard Rood, meteorólogo y experto del clima en la Universidad de Michigan.

«Lugares como San Louis o Chicago suelen experimentar largos periodos de tiempo cálido y húmedo, mientras que en los estados costeros el océano modera las temperaturas extremas», explicó Rood.

Estados Unidos ya ha vivido olas de calor récord con solo un grado de calentamiento debido al cambio climático. Sin una reducción de las emisiones de carbono, el futuro traerá consigo aumentos de una media de 4 grados. Este será un «mundo totalmente diferente», afirmó. 

Durante los últimos 20 o 30 años, un gran número de jubilados y trabajadores jóvenes, entre otros estadounidenses, sean mudado del norte al sur. En el futuro, según Rood, se producirá una migración inversa de regreso al norte para huir del intenso calor en la mitad sur del país.

Los habitantes de países de Oriente Medio y partes de África también se están mudando debido al calor extremo y a la sequía, según él.

«Reducir nuestras emisiones de carbono ahora cambiará radicalmente la situación en el futuro».

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