Medio Ambiente

¿De qué está hecha la isla de basura del Pacífico?

No es todo botellas y pajitas: la mancha es en su mayoría equipo de pesca abandonado. Viernes, 23 Marzo

Por Laura Parker - National Geographic

La isla de basura o Gran mancha de basura en el Pacífico es el cúmulo de basura flotante más grande y más famoso del mundo. Se encuentra entre Hawái y California y suele describirse como «más grande que Texas», aunque no contiene ni un metro cuadrado de superficie sobre la que ponerse de pie. No puede verse desde el espacio, al contrario de lo que se suele suponer.

La falta de tierra firma no impidió que un par de publicistas abogaran por que se declarara la isla como país. La llaman la nación de las Islas de Basura, convencieron al exvicepresidente estadounidense Al Gore para que fuera su primer «ciudadano» y el pasado otoño solicitaron su reconocimiento a las Naciones Unidas. La maniobra publicitaria perpetuó el mito.

Charles Moore, un navegante que atravesó un revoltijo de botellas de plástico flotantes y otros desechos en su viaje de vuelta a Los Ángeles, descubrió la mancha en 1997. Fue bautizada por Curtis Ebbesmeyer, oceanógrafo de Seattle conocido por su experiencia en el rastreo de corrientes oceánicas y el movimiento de cargas perdidas, entre ellas patitos de goma de juguete para el baño y zapatillas de Nike. La mancha es ahora el objetivo de una campaña de limpieza de 26 millones de euros puesta en marcha por un joven danés, Boyan Slat, de 23 años, y consejero delegado de Ocean Cleanup, la organización que fundó para hacerlo.

No se sabía mucho más sobre los contenidos específicos de la mancha más allá de esos detalles, hasta ahora.

¿Qué hay realmente en la mancha?

Los microplásticos son el 94 por ciento de los 1,8 billones de fragmentos de plástico de la mancha. Pero eso solo equivale al ocho por ciento del tonelaje total. Resulta que, de las 79.000 toneladas métricas de plástico de la mancha, la mayoría son equipos de pesca abandonados, no las botellas de plástico o los embalajes que llenan los titulares cuando se trata este tema.

Un nuevo estudio intensivo del equipo científico de Slat, publicado en Scientific Reports el jueves, concluyó que las 79.000 toneladas eran de cuatro a 16 veces superiores de lo que se había estimado anteriormente en la mancha. El estudio también determinó que las redes de pesca suponen el 46 por ciento de la basura, y la mayor parte del porcentaje restante está compuesto de otros equipos de pesca industrial, como cuerdas, equipo para pescar ostras, trampas para anguilas, jaulas y cestas. Los científicos estiman que el 20 por ciento de los desechos proceden del tsunami japonés de 2011.

Laurent Lebreton, oceanógrafo en Ocean Cleanup y autor principal del estudio, dice que el equipo de investigación trataba de evaluar los fragmentos más grandes.

«Sabía que habría mucho equipo de pesca, pero un 46 por ciento es una cifra inesperada y muy alta», afirma. «Al principio, creíamos que el equipo de pesca estaría dentro del abanico del 20 por ciento. Esa es la cifra aceptada [de desechos marinos] a nivel global: el 20 por ciento procedente de la pesca y el 80 por ciento de tierra».

Las redes fantasmas, un término acuñado para describir las redes descartadas a propósito o perdidas de forma accidental que van a la deriva por el océano, atrapando a ballenas, focas y tortugas. Se estima que cada año los plásticos hieren, asfixian o ahogan a 100.000 animales marinos.

Actualmente Ocean Cleanup trabaja en un sistema para retirar gran parte de este equipo de pesca abandonado y planea ponerlo en marcha a finales de este año.

«El hallazgo más interesante es que al menos la mitad de lo que se descubre no son plásticos de consumidores, en los que se centra gran parte del debate actual, sino equipo de pesca», afirma George Leonard, director científico de Ocean Conservancy. «El estudio es una confirmación de que sabemos que el equipo abandonado y perdido es una fuente importante de mortalidad para una gran cantidad de animales y necesitamos ampliar el debate sobre el plástico para garantizar que resolvemos esta parte del problema».

El experto en desechos marinos Marcus Eriksen, cofundador del 5 Gyres Institute, advierte que el nuevo estudio solo se basa en inspecciones limitadas, lo que dificulta estimar con precisión el tamaño total de la mancha. También señala que los datos son significativos a la hora de mostrar una gran acumulación de equipo de pesca.

¿Un mar de plástico?

La publicación del estudio sobre la isla de basura coincidió con un nuevo informe de Gran Bretaña, Foresight Future of the Sea, que determinó que la contaminación por plástico en el océano podría triplicarse para el 2050 a no ser que se prepare «una respuesta mayor» para evitar que el plástico llegue al océano. El informe declaró que la contaminación plástica es una de las principales amenazas medioambientales para el mar, junto con el aumento del nivel del mar y el calentamiento del océano.

El estudio incluyó dos reconocimientos aéreos en octubre de 2016, que obtuvieron 7.000 imágenes, y 652 arrastres superficiales llevados a cabo en julio, agosto y septiembre de 2015 por 18 buques. Los arrastres en superficie también llenaron los huecos de la historia:

Cincuenta objetos plásticos recogidos tenían una fecha de producción legible. Uno de 1977, siete de la década de 1980, 17 de la década de 1990, 24 de la década del 2000 y uno de 2010. Los investigadores también descubrieron 386 objetos con palabras o frases reconocibles en nueve idiomas diferentes.

El texto de un tercio de los objetos estaba en japonés y otro tercio estaba en chino. El país de producción era legible en 41 objetos, mostrando que habían sido fabricados en 12 naciones diferentes.

El estudio también concluyó que la contaminación por plástico «aumenta de forma exponencial en las aguas circundantes». Otros no están tan seguros de que la conclusión indique un cambio drástico en la distribución de los desechos marinos. Se cree que gran parte de los desechos marinos del mundo se encuentran en regiones costeras, no en medio del océano.

Leonard dice haberse quedado impresionado con el alcance del estudio. «Tiene solidez científica», afirma. «Pero al mismo tiempo, en este campo, cuanto más buscas, más plástico encuentras».

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