Viaje y Aventuras

Seis mercados navideños europeos que no te puedes perder

Ha llegado la época de las salchichas y el vino caliente.viernes, 16 de noviembre de 2018

Por Christine Blau
El mercado navideño de Nuremberg se remonta a hace 400 años.

Los mercados navideños marcan el comienzo del Adviento con casetas de madera que venden productos artesanales locales, vino caliente y alegría festiva. La tradición, que tiene siglos de antigüedad, se remonta a los mercados de invierno de la Baja Edad Media en la parte germanoparlante de Europa y otras partes del antiguo Sacro Imperio Romano, como el actual este de Francia y Suiza.

Los mercados navideños se celebraban durante varios días, lo que permitía a los residentes abastecerse de cestos, grabados de madera, alimentos de temporada y otros suministros para los inminentes meses de frío constante. El mercado de Dresden podría ser el más antiguo de Alemania, tras la aprobación del primer evento por Federico II, elector de Sajonia, en 1434. Finalmente, estos mercados estacionales pasaron a centrarse en las celebraciones navideñas, como los que conocemos hoy en día. Estos son unos de los mejores mercados navideños de Europa donde puedes disfrutar de las fiestas.

El mercado de Estrasburgo ilumina la Place de la Cathédrale.

Estrasburgo: un clásico francés

El mercado navideño de Estrasburgo, el más grande y antiguo de Francia, se remonta al siglo XVI. Cientos de puestos se expanden por la Grande Île, una isla en el centro histórico de la ciudad y lugar Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Puedes probar manjares de esta parte del noreste de Francia, como crêpes, especias con las que hacer pan de jengibre y vinos blancos alsacianos. Junto al enorme árbol de Navidad de la Place Kleber, «Le Village du partage» apoya a organizaciones locales sin ánimo de lucro y, por la noche, una pista de patinaje sobre hielo ofrece vistas a la catedral principal en la Place du Château. En el distrito de la estación de tren, el mercado «Off de Noël» destaca a los diseñadores locales y los artesanos de comercio justo de Estrasburgo, rodeado por el mejor barrio de la ciudad donde encontrar arte callejero.

Zagreb: una estrella en alza

La capital croata se toma el Adviento muy en serio, siendo el mejor mercado navideño de Europa de los últimos tres años. La fuente de la plaza Ban Josip Jelačić se transforma en un despliegue de luces y los farolillos arrojan un brillo cálido sobre la avenida arbolada y el antiguo quiosco musical del parque de Zrinjevac. Acompaña el štrukle asado –una especie de empanada caliente con queso– con vino caliente y quema esas calorías patinando sobre hielo en la plaza del rey Tomislav. El sexteto musical Ad Gloriam da conciertos desde algunos de los balcones más pintorescos de la ciudad, marcando la tónica festiva en las calles circundantes.

Ámsterdam: Navidad entre canales

Ámsterdam, rebosante con 26 mercados navideños, coloca una pista de patinaje sobre hielo frente al Rijksmuseum, rodeada por una aldea de casetas de madera que sirven olibollen (rosquillas danesas) y vino caliente en la Museumplein. Los árboles abarrotan el mercado de flores tradicional, una noria ofrece las mejores vistas del RAI Amsterdam y los artistas y diseñadores locales exhiben sus obras en el mercado Funky Xmas, en la antigua fábrica municipal de gas de Westergasfabriek.

La capital holandesa da comienzo a la temporada festiva con la celebración anual del encendido de luces a mediados de noviembre, cuando más de 400.000 luces LED y fuegos artificiales iluminan la cadena de tiendas del siglo XIX De Bijenkorf y el árbol de 20 metros frente al Palacio Real en la plaza Ram. Pero la magia real atrae a artistas de todo el mundo que decoran los canales con exhibiciones durante el Festival de las Luces de Ámsterdam, una época perfecta para un crucero.

Nuremberg: a la antigua

En el sur de Alemania, el mercado navideño de Nuremberg acumula más de 400 años de tradición y rodea la iglesia gótica de Nuestra Señora, del siglo XIV, que destaca en la plaza central. A los niños les encantará el mágico mercado navideño infantil, que cuenta con un nostálgico carrusel de dos pisos con renos, una noria y un tren a vapor. Las salchichas de Nuremberg se sirven de tres en tres y las puedes acompañar de pan de jengibre Lebkuchen, horneado durante más de 600 años en la ciudad y disponible en todo tipo de formas y tamaños.

En Roma, el mercado navideño cubre la Piazza Navona.

Roma: escenas tradicionales

El mercado de la Ciudad Eterna, en la Piazza Navona, se dispone sobre el estadio de Domiciano, donde los antiguos romanos ya acudían a los juegos en el primer siglo d.C. En diciembre, los vendedores locales se aglomeran en la plaza y pregonar sus pasteles y juguetes tradicionales mientras los músicos callejeros actúan, todo frente al telón de la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini y la iglesia del siglo XVIII de Santa Inés en Agonía.

La sensacional exhibición 100 Presepi alberga unas 150 escenas de la natividad procedentes de toda Italia y de otros 40 países más, entre ellas reproducciones de cunas tradicionales napolitanas y sicilianas del siglo XVIII y pesebres romanos del siglo XIX, así como versiones modernas hechas de materiales poco convencionales como arena, arroz, pasta y frutos secos. En 2018, por primera vez, esta exposición se celebrará en el número 5 de la Via di Conciliazione, cerca del Vaticano.

Jersey: unas festividades isleñas

La Fête dé Noué, que en el antiguo francés normando significa «Festival de Navidad», alberga desfiles, luces, películas festivas y exhibiciones teatrales callejeras en Jersey, en las islas del Canal. La mayor parroquia, St. Helier, se llena de procesiones de carrozas, bandas de música y bailarines durante la Batalla de las Flores de Navidad. Los barracones de Grève de Lecq, construidos en 1810 ante la amenaza de la invasión napoleónica, se transforman en un mercado de artesanos. Allí podrás probar crêpes, salchichón y la sidra de vendedores franceses que se disponen en la plaza Real de St. Helier o en el Mercado Normando-Francés en Weighbridge Place.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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