Viaje y Aventuras

Esta imagen del Ártico ha ganado el concurso de fotografía de viaje de National Geographic

Conoce al fotógrafo que sacó la foto ganadora del gran premio y descubre cómo capturó esta escena de ensueño.Thursday, June 20, 2019

Por Sarah Polger
Fotografías de Weimin Chu
Upernavik es una aldea pesquera en una isla diminuta del oeste de Groenlandia. Históricamente, los edificios de Groenlandia se pintaban de colores diferentes para indicar funciones diferentes: el rojo para las tiendas o el azul para las casas de los pescadores, por ejemplo. Era una distinción útil cuando el paisaje estaba cubierto de nieve. Esta imagen fue la ganadora del gran premio en el Concurso de Fotografía de Viaje 2019 de National Geographic.

En un tormentoso día primaveral, el viento fresco soplaba sobre los picos nevados a las afueras de Upernavik, Groenlandia. Los lugareños consideraban que, con una temperatura de -30°C, esa era una tarde cálida de marzo, así que se dispusieron a hacer recados a la puesta de sol. El fotógrafo Weimin Chu se había colocado en una ladera cerca del aeropuerto, con vistas a las coloridas casas.

Las tumbas de un cementerio cubiertas de nieve en Upernavik, Groenlandia.
Las casas de colores salpican el paisaje gélido.

«La estructura, el color y el ambiente me parecieron muy bonitos desde este ángulo, sobre todo con la luz del atardecer», recordó.

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Con la intención de fotografiar a un paseante o a un niño que jugara en medio del paisaje, le emocionó ver a una pequeña familia que caminaba bajo las farolas. Trabajando con precisión ante la escasez de luz, sacó la imagen que había imaginado, el gran premio del Concurso de Fotografía de Viaje 2019 de National Geographic.

“Justo cuando empecé a inclinarme por la fotografía, mi foto fue seleccionada por los editores en el Concurso de Fotografía de 2012 de National Geographic. Me motivó mucho y la fotografía [se ha convertido] en una parte de mi vida desde entonces.”

por WEIMIN CHU

La ubicación remota de Upernavik dejó huella en Chu. «Solo veía una tierra puramente blanca cubierta de hielo y nieve durante todo el vuelo. Pero, de repente, vi un gran punto cálido en la distancia: era Upernavik. La belleza de aquella aldea tranquila sobrepasaba los límites de mi imaginación. Fue un momento guau».

Intrigado por las vidas cotidianas de las comunidades locales, Chu también exploró las aldeas aisladas del sur de Groenlandia, entre ellas la localidad de Narsaq Kajulleq.

Durante años, Chu había visitado la isla para capturar sus paisajes austeros. En 2019, empezó a documentar a las personas y comunidades de Groenlandia y visitó Upernavik por primera vez en marzo. Esta pequeña aldea pesquera del noroeste tiene unos mil habitantes, lo que la convierte en la 13ª aldea más grande del país. Al principio, Chu quería quedarse dos días, pero extendió el viaje: «Tuve que quedarme una semana porque no había vuelos. Tuve suerte, porque saqué la imagen ganadora al sexto día en Upernavik. Si solo hubiera pasado dos días allí, [es probable] que no hubiera descubierto este lugar este año», cuenta.

Chu pasó seis días estudiando los alrededores de Upernavik en busca de oportunidades fotográficas y conoció mejor a los lugareños en las tiendas y el puerto principal. Quería capturar vistas panorámicas de la localidad y se colocó lo bastante lejos de la calle para fotografiar discretamente las actividades de la vida cotidiana. Tras sacar unas cuantas imágenes de la luz del crepúsculo, Chu aumentó su ISO y su apertura para intentar congelar los movimientos de las personas. Justo en ese momento, una familia salió de su casa y aprovechó la oportunidad.

«Me sentí en armonía. Pero la tierra estaba cubierta de nieve blanca y fría, y el color azul del atardecer le daba un aspecto más frío. Pero la luz de las ventanas, las farolas y la familia hicieron que la calidez volviera al mundo. Me encanta el contraste y el ambiente de esta escena. Estaba ocupado sacando fotos continuamente, intentando captar el mejor momento», contó.

Chu empezó a fotografiar durante sus viajes universitarios y, tras tres años trabajando como ingeniero, se dispuso a centrarse en la fotografía. Entonces, participó por casualidad en el concurso de National Geographic. «Justo cuando empecé a inclinarme por la fotografía, mi foto fue seleccionada por los editores en el Concurso de Fotografía de 2012 de National Geographic. Me motivó mucho y la fotografía [se ha convertido] en una parte de mi vida desde entonces», recuerda Chu.

Pasar dos meses practicando packrafting en los fiordos del sur de Groenlandia inflamó la pasión de Chu por la aventura al aire libre. Ahora, pretende volver a la isla para centrarse en fotografiar comunidades groenlandesas y captar la relación de los residentes con el medio ambiente.

«La vida moderna tiene efectos diferentes en las culturas de áreas diferentes», afirmó Chu.

También aspira a desarrollar más sus proyectos fotográficos en las montañas de Pakistán y China, vinculando su pasión por la aventura con su fotografía: «Me gustaría compartir con la gente montañas nevadas increíbles pero menos conocidas».

Weimin Chu es un fotógrafo autónomo. Síguelo en Instagram @thomaschuphoto.
Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.
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