¿Qué es el concepto noruego de «friluftsliv» y cómo puede ayudarnos este invierno?

Sal de casa, dice este concepto noruego que promete hacer más soportables los meses más fríos durante la pandemia.

Publicado 15 sept. 2020 13:19 CEST, Actualizado 5 nov. 2020 6:48 CET
Mina Floriana Read

El concepto de friluftsliv, o vida al aire libre, fomenta las aventuras en la naturaleza para todas las edades haga el tiempo que haga. Mina Floriana Read y su padre, Alexander, suelen explorar lugares naturales de Noruega, como el parque nacional Dovrefjell-Sunndalsfjella.

Fotografía de Alexander Read

Incluso cuando era un bebé, Mina Floriana Read era una cazadora de troles consumada.

Había aprendido esta destreza de su padre, Alexander Read, que la ayuda a buscar a las criaturas mitológicas durante sus caminatas por el campo de Noruega. El Read mayor prefiere la ropa de senderismo resistente; Mina Floriana, que tiene casi cinco años, suele optar por un tutú rosa.

Padre e hija han emprendido juntos expediciones rigurosas, como una caminata de 57 días en invierno cuando Mina Floriana tenía dos años. Por el camino, han ganado un prestigioso premio de naturaleza noruego. En su corta vida, Mina Floriana ha pasado más de 300 noches durmiendo en una tienda de campaña.

Noruega no es tan extravagante como puede parecer en otros países. Los Read simplemente siguen el concepto de friluftsliv, cuya traducción aproximada es «vida al aire libre» y que está profundamente arraigado en el patrimonio del país.

Desde el remoto Ártico a la urbana Oslo, friluftsliv significa un compromiso con la celebración del tiempo al aire libre, independientemente del pronóstico meteorológico. «Para mí es de lo más natural porque soy noruego», dice Alexander, que documenta sus viajes padre-hija en Instagram.

La idea es tan noruega como el esquí nórdico y el aquavit. Pero en medio de una pandemia que ha puesto patas arriba el ritmo de la vida cotidiana en todo el mundo, el friluftsliv también podría ser un modelo para pasar el invierno que se acerca al hemisferio norte de forma más segura y cuerda.

Inspiración noruega

Aunque las medidas del confinamiento han logrado que el número de casos de coronavirus de Noruega se mantenga relativamente bajo (menos de 12 000 hasta la fecha), hace poco ha habido repuntes. Por eso los noruegos han recurrido las actividades al aire libre tradicionales del país para evitar los espacios cerrados donde el virus se transmite con más facilidad.

Una actitud positiva y ropa adecuada para estas condiciones son la clave para disfrutar de las actividades al aire libre, señala Alexander Read, a quien vemos con Mina Floriana Read en el parque nacional de Rondane, Noruega.

Fotografía de Lars Petter Skillestad

No son los únicos. Durante los meses de verano, personas de todo el mundo han optado por las actividades al aire libre. Los estadounidenses están obsesionados con la acampada. En Vilna, capital de Lituania, las calles y plazas se han convertido en una gran cafetería al aire libre. Los profesores de la región montañosa de Cachemira dan clase fuera, mientras los alumnos aprenden con los picos del Himalaya de fondo.

Con todo, se acerca el invierno y estas medidas pronto se verán afectadas por el frío. Algunos se han planteado la elección de arriesgarse al contagio compartiendo espacios cerrados con los demás o pasar una larga temporada en aislamiento relativo.

El concepto noruego de friluftsliv ofrece una alternativa llena de inspiración para una época del año en la que reina el frío. Al igual que la palabra hygge, que se refiere a lo acogedor y ha disparado la demanda de velas y mantas calentitas, esto es una prueba de que la mentalidad puede transformar la forma en que

Una forma de vida

«Friluftsliv es más que una actividad, es una especie de estilo de vida», afirma Lasse Heimdal, secretario general de Norsk Friluftsliv, una organización que representa a 5000 grupos de actividades al aire libre de Noruega. «Está muy vinculado a nuestra cultura y al significado de ser noruego».

En general, la invención de este término se le atribuye al dramaturgo noruego Henrik Ibsen en el poema de 1859 «En las alturas», que cuenta cómo un granjero caminó durante todo un año por tierras salvajes. Al final del poema, el protagonista abandona para siempre la civilización.

Pero Heimdal dice que friluftsliv no es solo para deportistas empedernidos ni exploradores intrépidos. Friluftsliv también puede significar largos paseos con amigos, pícnics, ir en bici o pasear al perro una mañana fresca. Incluso existe una palabra específica para beber cerveza al aire libre: utepils.

«La mayoría de la gente cree que es sano, que es social», afirma Heimdal. «Es como una especie de respiro de los móviles y los ordenadores... estás al aire libre y en la naturaleza, es uno de los mejores lugares para relajarse».

El cociente de felicidad

Friluftsliv podría explicar en parte el envidioso puesto del país en la lista de lugares más felices del mundo. (En el Informe Mundial de la Felicidad de 2020 de la ONU, Noruega se sitúa en el quinto puesto. Los centros noruegos de Bergen y Oslo figuran entre las diez ciudades más felices del mundo.)

Los expertos han sabido durante años que pasar tiempo al aire libre hace feliz a la gente. Pasar solo dos horas a la semana en entornos naturales como parques o espacios verdes potencia el bienestar, según un estudio de 2019 publicado en la revista Nature.

El concepto de friluftsliv posee una ventaja natural durante una pandemia. Al mismo tiempo que se disfruta del aire libre con tiempo más fresco, la gente puede evitar los espacios cerrados donde el virus se propaga con más facilidad.

Fotografía de Stanislaw Pytel, Getty Images

Pero el buen humor no es el único beneficio. Pasar tiempo al aire libre también puede ayudar a sanar el dolor y el trauma que surgen a medida que el virus afecta a comunidades de todo el mundo. Los brotes de enfermedades pasados dejaron a mucha gente con trastorno por estrés postraumático (TPEP) y los expertos advierten que este podría hacer lo mismo.

Para quienes han quedado traumatizados por la COVID-19, un poco de friluftsliv puede ser un remedio eficaz. Los veteranos del ejército que sufren TPEP han hallado consuelo en terapias en la naturaleza que oscilan de la jardinería al descenso de ríosAlgunas terapias para el duelo y la pérdida también recurren al mundo natural en busca de alivio.

Cámbiate de ropa y cambia de opinión

Pese a la belleza natural del país, los noruegos no siempre lo tienen fácil a la hora de salir de casa. Incluso en verano, los días de lluvia pueden dejarte empapado en el campo. En el norte, el invierno oculta el sol durante la larga noche polar. En cambio, si te quejas del tiempo a un noruego, es probable que escuches un dicho optimista: «¡No hay mal tiempo, solo mala ropa!». (En noruego rima.)

Sin embargo, los lugareños no solo cuentan con calzones largos y gorros de lana para protegerse de los elementos. También tienen lo que la psicóloga de la Universidad de Stanford Kari Leibowitz denomina «mentalidad invernal positiva».

Friluftsliv no significa necesariamente emprender expediciones ambiciosas; puede ser tan simple como una caminata en familia por un bosque cercano.

Fotografía de Jure Gasparic, Alamy Stock Photo

Alguien que tiene esta actitud «ve las oportunidades que ofrece la estación», afirma Leibowitz, que aprendió a vivir en la oscuridad y el frío tras pasar un año en la ciudad de Tromsø, en el Ártico noruego. «En Noruega eso se centra mucho en estar al aire libre incluso cuando hace frío, llueve o nieva».

Aunque hay estudios que demuestran que la falta de luz diurna puede provocar depresión estacional en muchos lugares en latitudes altas, los residentes de Tromsø se sienten muy felices con su vida a 69º Norte. Para Leibowitz, esto es una prueba de que lo que creemos sobre el invierno —nuestra mentalidad— puede transformar la forma en que lo experimentamos.

La mentalidad puede ser bastante maleable. Leibowitz, que se crio en la costa de Nueva Jersey, siempre odió el invierno. Aunque el año que pasó en Tromsø no la convirtió en una exploradora del Ártico precisamente, sí advirtió que su perspectiva cambiaba con el paso del tiempo.

Ella aconseja buscar y hablar de algo que nos guste sobre el invierno, aunque solo sea el aspecto de la nieve fresca. «Cuando dices algo en alto, cambia tu forma de pensar al respecto», afirma.

Dar el primer paso

En su reciente libro Friluftsliv: Connect With Nature the Norwegian Way, el escritor Oliver Luke Delorie ofrece una perspectiva general sobre cómo disfrutar de las cosas maravillosas que ofrece la naturaleza, ya juegues en la nieve u observes una tormenta.

No pasa nada por hacer cosas pequeñas. En plena pandemia, canalizar el concepto de friluftsliv puede significar dar un paseo en un día ventoso o abrigarse bien para celebrar un pícnic de invierno en el parque. Puedes reunirte con amigos al aire libre y buscar espacios verdes cercanos en Google Maps. (Recuerda respetar el distanciamiento social y cumplir las políticas locales para prevenir la propagación de la COVID-19.)

Delorie sugiere ver el tiempo invernal como una forma de conectar con el mundo que nos rodea. «El tiempo es un fenómeno maravilloso», afirma. «Presta atención a los elementos y observa cómo empiezas a apreciar dónde estás en el espacio y el tiempo».

Si tienes acceso a lugares realmente salvajes, visítalos. De lo contrario, siempre puedes encontrar fragmentos de naturaleza y belleza en el paisaje urbano donde vives. «Abre la puerta, sal y respira profundamente», escribe Delorie en la introducción del libro. Después, dilo: «Voy a friluftsliving».

La escritora de viajes Jen Rose Smith cubre las aventuras al aire libre, los lugares remotos y la gastronomía tradicional para la CNN, el Washington Post, Outside y otros medios. Síguela en Instagram.
Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.
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