Viaje y Aventuras

Otro concurrido fin de semana en el Everest tras las recientes muertes

Por Redacción National Geographic

28 de mayo de 2012

Días después de que cuatro personas murieran en el Monte Everest durante un primer un fin de semana muy concurrido, se esperan condiciones similares para el próximo.

Los cuatro fallecidos se encontraban entre los 200-300 escaladores que coronaron la cumbre del pico más alto del mundo este fin de semana. Se trataba de la primera de las dos ventanas climatológicas de esta temporada, que duran aproximadamente dos o tres días cada una.

«Normalmente suelen abarcar más días, pero este año el tiempo ha sido muy malo». Por ejemplo, ha habido poca nieve, por lo que había mucho hielo al descubierto y «los equipos que suelen subir antes, este año no lo han hecho», afirma Eric Simonson, de International Mountain Guides, que organiza expediciones al Everest.

Si hay muchas personas tratando de alcanzar la cumbre a la vez es inevitable que haya retrasos, lo que en el Everest puede ser fatal.

«Si el que va delante va muy lento, ralentiza a los demás», explica el veterano escalador Ed Viesturs.

«Cuando llegan arriba están muy cansados, probablemente han escalado más tiempo del que pensaban y gastado parte del oxígeno del que dependen para bajar», añade Viesturs, que ha coronado el Everest siete veces.

Según Associated Press (agencia de prensa norteamericana), el chino Ha Wenyi, el alemán Eberhard Schaaf, el canadiense de origen nepalí Shriya Shah y el surcoreano Song Won-bin fallecieron durante el descenso, al parecer como consecuencia del cansancio y del llamado mal de altura.

«No pudimos hablar ni examinar a los fallecidos, por lo que únicamente tenemos información por parte de los compañeros de equipo y otros alpinistas, que sugieren que el edema cerebral de altitud pudo ser la causa de varias de las muertes», señala Luanne Freer, médico de la Himalayan Rescue Association.

El edema cerebral de altitud es mortal por sí mismo, pero antes de provocar la muerte puede reducir la capacidad mental, según el experto. Otro de los síntomas es la ataxia, que se caracteriza por la falta de habilidad y equilibrio.

Ir pronto y marcharse en seguida

Mark Jenkins, de la revista National Geographic, calcula que entre 100 y 150 personas llegarán al Everest este fin de semana, la última ventana climatológica de la temporada. Simonson afirma que podrían acercarse a los 200.

«Va a ser otro fin de semana muy concurrido», señala Simonson, que se muestra preocupado por las consecuencias peligrosas que puede tener.  Sin embargo, cree que las recientes muertes harán que los escaladores tengan más cuidado.

El pasado fin de semana once escaladores y once sherpas alcanzaron la cumbre del pico de 8.850 metros con International Mountain Guides, y todos volvieron sanos y salvos. Según Simonson, lo importante es evitar a la multitud.

«Nuestro equipo salió a las 8 la tarde anterior, y los primeros coronaron la cumbre antes de las 5 a.m. Incluso los más lentos ya habían llegado a las 10», afirma.

«Los que tuvieron problemas llegaron muy tarde, algunos a las 2 ó 3 de la tarde. A esas horas apenas hay nadie en al cumbre, por lo que si tienes algún problema, nadie podrá ayudarte, y la luz desaparece rápidamente».

La agencia llevará a otro grupo este fin de semana, con un plan similar. «Saldrán temprano, llegarán pronto a la cima y se irán», explica Simonson.

Con la vista puesta en la cima

Luanne Freer afirma que aunque el ambiente en el campamento base (a unos 5.400 metros) ha sido triste desde que se conocieron las muertes, la mayoría de los escaladores siguen pensando en subir a la cima.

«Todos reconsideramos el riesgo cuando ocurre algo así», añade. «Pero muchos ya están en marcha y quieren aprovechar la ventana de buen tiempo».

Entre esos grupos se encuentra el equipo conjunto National Geographic-North Face que conmemora el 50 aniversario del primer ascenso norteamericano.

«Según la información más reciente, el equipo espera coronar la cumbre el día 25», afirma Rebecca Martin, directora del Expeditions Council de la National Geographic Society.

El veterano alpinista Conrad Anker liderará un equipo de seis personas que utilizarán la ruta del collado sur, en la que murieron los cuatro escaladores.

En un primer momento, Anker pensaba ir por la ruta del collado norte, pero cambió de idea cuando su compañero, el fotógrafo de National Geographic Cory Richards, cayó enfermo y Anker previó condiciones peligrosas en la vía norte.

«La vía norte se ha terminado para esta temporada. Las condiciones no van a mejorar en el tiempo que queda», escribió Anker por correo electrónico desde el Everest.

Peter Miller, redactor de la revista National Geographic  cree que el equipo de Anker estará en buenas manos.

«Conrad siempre pone la seguridad por delante y tiene experiencia suficiente para saber cuándo la situación se vuelve peligrosa», afirma. «Ése es el método de los alpinistas como él: la montaña dicta las condiciones y hay que escucharlas atentamente».

Rebecca Martin añade: «El equipo se ha aclimatado durante los dos últimos meses y el clima es mejor que el del último fin de semana».

Max Lowe, explorador de National Geographic que se encuentra en el campamento base reconoce que habrá bastante gente en la cima, pero que «nuestro equipo está formado por deportistas y conseguirá una buena ventaja frente a los demás grupos».

«No van a hacer nada diferente como consecuencia de los últimos accidentes, simplemente son conscientes de los riesgos y sienten un profundo respeto por la montaña».

Preocupación internacional

A pesar de los numerosos alpinistas que escalarán el Everest este fin de semana, las autoridades nepalíes, que emiten las autorizaciones, no van a negar el permiso a ningún escalador.

«Las autorizaciones se entregan sin fechas específicas. No podemos decirles quién puede subir en determinados días por el tiempo. Cuando el clima es bueno, todos quieren aprovecharlo», declaró el portavoz del Ministerio de Turismo de Nepal Bal Krishna Ghimire.

Sin embargo, tras las recientes muertes «estamos empezando a escuchar a expertos alpinistas y gobiernos hablar sobe las posibles soluciones que podrían aplicarse ante el alto número de montañistas», firma Freer.

«Por fin algo tan importante es objeto de debate».

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