Viaje y Aventuras

Tragedia en el Everest: ¿fin de la temporada de expediciones?

Por Redacción National Geographic

22 de abril de 2014

El pasado viernes fallecieron dieciséis escaladores nepalíes tras la terrible avalancha que sorprendió a un grupo que transportaba equipamiento del campamento base. Un grupo de sherpas se reunió ayer domingo para elaborar una lista de preocupaciones y exigir una suspensión de subidas al Everest.

Según Dave Hahn, veterano montañista del famoso monte, la temporada de escalada podría haber llegado a su fin.

«Ha sido un accidente verdaderamente terrible para los sherpas. No creo que la suspensión sea una muestra de protesta, sino una manera de honrar a los muertos».

«Arriba parecía un campo de batalla», continua el experto. «La comunidad Sherpa está en shock y no creo que ninguno quiera seguir con las expediciones, aunque algunos probablemente lo hagan. En el campamento base todavía están tratando de recuperarse de la tragedia».

Sin el apoyo de los sherpas, las expediciones no tendrán más remedio que paralizarse. Los sherpas son lo más importante de las subidas guiadas, pues cargan con el equipo (tiendas, comida, botellas de oxígeno, estufas, etc), fijan las cuerdas e instalan los campamentos.

No está claro bajo qué condiciones querrán seguir trabajando en el Monte Everest. Los próximos días un grupo de sherpas se reunirá con el ministro de Turismo de Nepal para hablar de la compensación económica por los fallecidos y por el cierre de la temporada. Se han confirmado ya dieciséis muertos, con trece cuerpos recuperados con éxito y tres enterrados de forma permanente bajo el hielo.

«Es un momento muy difícil para todos», afirma Guy Cotter, de Ginebra (Suiza) y propietario de Adventure Consultants, que organiza expediciones guiadas al Everest y otros montes. Adventure Consultants ha perdido tres sherpas en el accidente, las primeras muertes desde que Cotter tomó el control de la empresa en 1996.

«Ahora se presentan varias posibilidades», continúa. «Algunos grupos, tras un periodo de evaluación, seguirán adelante. Sé que algunos sherpas quieren seguir trabajando: al fin y a la cabo, es su forma de ganarse la vida».

La compensación para las familias de sherpas fallecidos subió este año, pasando de 400.000 rupias a un millón. La mayoría de las familias empleará el dinero para pagar el funeral o la puja, ritual religioso hindú.

Una ruta peligrosa

Durante casi una década, los llamados doctores del hielo, que se encargan de guiar a través de la cascada de hielo de Khumbu, han seguida la ruta situada en el lado izquierdo de la cascada, el más fácil y natural, aunque supone pasar bajo glaciares suspendidos. Los días calurosos, pueden desprenderse bloques enteros de hielo sobre la ruta.

Por la noche, es menos peligroso, porque bajan las temperaturas. Por eso los escaladores tratan de atravesar la cascada antes del amanecer. El desprendimiento de uno de esos glaciares es el responsable del mortal accidente de la pasada semana.

Se sabía que esa zona de la ruta no era segura. «Era una bomba de relojería», comenta Cotter, «y ha terminado por explotar».

Aquellos que sigan queriendo escalar tendrán que decidir si utilizar la clásica ruta por el lado izquierdo o buscar una diferente, como se hizo en los años 90. Cualquiera de las dos opciones puede ser mortal.

Sin embargo, según Cotter, hay otra opción: llevar la carga en helicóptero desde el campamento base al campamento 1, justo encima de Khumbu.

«Reduciría el número de viajes que tienen que hacer los sherpas a través de la cascada, lo que reduciría el riesgo. Los sherpas quieren pasar el menor tiempo posible en la cascada, aunque eso signifique menos salario».

Sin embargo, el ministro de Turismo ya rechazó la idea, incluso la posibilidad de que los helicópteros arrojen el cargamento antes de que lleguen los equipos en primavera, lo que limitaría el ruido.

Tras la reciente tragedia, sin embargo, quizá se replantee esta alternativa, que significaría un paso adelante en términos de seguridad en el Everest. Si, en cambio, supone un paso atrás en lo que a la ética de la montaña se refiere, es otra discusión.

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