Viajes

Las 6 mejores rutas alternativas a Machu Picchu

¿Buscas una ruta diferente al típico sendero para llegar a Machu Pichu? No te pierdas esta lista de las seis mejores rutas alternativas a esta obra de arte inca.

Por Mark Adams

No hay nada como la satisfacción de llegar al Machu Picchu por tu propio pié. Esta es la razón por la cual, en los últimos años la subida por el camino inca se ha vuelto tan popular. La época en la que un viajero podía llegar a Cuzco y contratar una excursión por el camino inca para el día siguiente -o semana o año- hace tiempo que ha pasado. Para controlar los desperfectos en el camino, el gobierno peruano ha limitado el acceso a 500 personas al día, incluyendo a porteadores. Los permisos en temporada alta (verano) se agotan con meses de antelación.

Por suerte, los incas, que eran maestros de la construcción de caminos, trazaron rutas a través de los Andes. Muchas de ellas son rutas alternativas al Machu Picchu (o al menos llegas tan cerca como en un viaje rápido en tren). Aquí te presentamos seis alternativas, para la mayoría de las cuales no son necesarios permisos y se pueden contratar desde cualquier agencia reputada de Cuzco. Algunas de estas excursiones pueden tener múltiples variantes y se pueden adaptar para que encajen con determinadas condiciones físicas.

1. La Ruta Salcantay

La ruta inca clásica es famosa por la variedad de su topografía y sus ecosistemas, pero la selección variada de la Ruta Salcantay es incluso más impresionante. El monte Salcantay de 6240 metros de altura es uno de los “apus” sagrados, o picos sagrados, en el Olimpo religioso inca. Aún hoy se venera en la religión tradicional andina. Esta excursión, asistida por mulas, atraviesa el precioso valle Mollepata y cruza más allá de Salcantay a una altitud de 4,5 kilómetros. Desde estas frías alturas, el camino desciende hasta un bosque subtropical con niebla, donde se encuentra con una antigua carretera inca (parte del entramado del primitivo Capac Ñan, que unía los lejanos confines del imperio) que se dirige hacia las ruinas de Llactapata, recientemente redescubiertas. Desde ahí, uno puede contemplar a unos tres kilómetros a través del valle una vista diferente, lateral, del complejo del Machu Picchu. Un paseo cuesta abajo finaliza en la pequeña estación de tren, donde un servicio de enlace recorre el río Urubamba hasta Aguas Calientes, la ciudad al pié del Machu Picchu.

Duración del recorrido: de 5 a 8 días

Nivel de dificultad: Medio a difícil

2. La Ruta Lares

El valle Sagrado, a través del cual viajan cada día cientos de miles de visitantes que van en tren en su camino de Cuzco a Machu Picchu, tiene una fama justificada por su belleza. También está un poco abarrotado. Bajo los picos cubiertos por una gruesa capa de nieve que marcan la borde norte del valle Sagrado, se sitúa el valle Lares. Aquí, la vida sigue como lo ha hecho a lo largo de los siglos. Habitantes locales vestidos con ropa tradicional andina plantan patatas con sus manos, cuidan de los rebaños de llamas y alpacas y tejen sus ropas, como han hecho durante generaciones. Estos granjeros y artesanos pueden ser las únicas personas que veas durante días. Esta excursión normalmente sale de la pequeña ciudad de Lares, hogar de unas famosas aguas termales, y discurre a través de muchas aldeas. A lo largo del camino hay unas vistas muy cercanas del pico de más de 5400 metros de altura, el monte Verónica, y muchos lagos de alta montaña. Termina cerca de las ruinas históricas de Ollantaytambo, y desde ahí el viaje en tren a Machu Picchu es de solo 90 minutos.

Duración del recorrido: de 3 a 5 días

Nivel de dificultad: Medio

3. El camino inca de un día

El camino inca normal dura cuatro días, aunque probablemente es mejor hacerlo en cinco. Los viajeros que quieren ver dos de los grandes éxitos de la famosa excursión pero tienen poco tiempo pueden optar por esta versión reducida, que empieza en el kilómetro 104 de la línea de tren al Machu Picchu. En una subida de tres horas se llega a Wiñay Waina, un lugar espectacular de ruinas de piedra y terrazas agrícolas curvadas pegadas a la cresta empinada sobre el río Urubamba. Los excursionistas pueden elegir entre seguir caminando en el mismo día a Machu Picchu o pasar una noche en el camino, y así poder entrar en la ciudad perdida al amanecer, a través de la Puerta del Sol, la entrada impresionante que les da a los visitantes que llegan por el camino inca la primera impresión del sitio.

Nota: Para hacer el camino inca de un día es necesario tener uno de los 500 permisos diarios, y para ello hay que reservarlo con mucha antelación.

Duración del recorrido: 1 día

Nivel de dificultad: Medio

4. Travesía Vilcabamba

Este paseo que dura una semana recorre 96 montañosos kilómetros y no está hecho para los débiles de piernas o de corazón. Saliendo de la ciudad de Cachora, en una excursión de dos días se cruza el cañon del río Apurimac, de 1,6 kilómetros de profundidad, hasta las ruinas remotas de Choquequirao (el nombre significa “Cuna del Oro” en quechua), que en los últimos años se han vuelto famosas por su parecido a Machu Picchu. La ruta sigue -en algunos puntos a lo largo de primitivas carreteras de piedra incas- a través de la escasamente poblada cordillera de Vilcabamba, que sigue prácticamente igual que cuando la exploró Hiram Bingham por primera vez hace un siglo. La travesía recorre una sierra montañosa, cruza ríos y valles, y pasa por varias de las biozonas de Perú: matorrales secos, bosques tropicales con niebla y punas (mesetas de alta montaña). La ruta termina en pequeño paseo o viaje en tren desde el Machu Picchu.

Duración del recorrido: de 7 a 13 días

Nivel de dificultad: Difícil

5. El camino de los albergues

Esta nueva ruta es para aquellos que quieren explorar los andes a la vieja usanza durante el día pero durmiendo entre sábanas limpias cada noche después de unos cócteles y comida gourmet... y para quienes no les importe pagar por el privilegio de estar en los cuatro albergues privados que hay en la ruta con todos los servicios. El viaje es similar a la ruta Salcantay, ofreciendo vistas muy cercanas de los picos sagrados y sus glaciares, pero pone más énfasis en la comodidad que en la dificultad. El camino llega a los 4500 metros de altitud antes de descender por un valle exuberante donde crecen granos de café y plataneros. Los alojamientos lujosos cerca del Machu Picchu y el recorrido con guía privado en las ruinas normalmente están incluidos en el precio del paquete.

Duración del recorrido: de 7 a 11 días

Nivel de dificultad: Medio

6. El camino Chaski (o Cachicata)

Los puestos fronterizos en el vasto Imperio incaico se mantenían conectados por “chaskis”, mensajeros veloces que corrían tan rápido (según la tradición) que el emperador era capaz de cenar pescado fresco del Pacífico en Cuzco, a 482 kilómetros de distancia entre montañas. Esta ruta de alta montaña sigue alguno de los mismos caminos que utilizaban esos corredores, y abarca construcciones incas apenas visitadas, canales de agua y canteras donde uno puede ver de primera mano cómo los incas conseguían las piedras que utilizaban en sus proyectos de construcción. Muchas de las versiones de la ruta Chaski incluyen una parada en la espectacular cascada Perolniyoc y sus ruinas cercanas. El camino termina en Ollantaytambo, donde los excursionistas pueden visitar uno de los conjuntos de ruinas incas más famosos antes de saltar al tren hacia Machu Picchu.

Duración del recorrido: de 3 a 5 días

Nivel de dificultad: Medio

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