Animales

Un nuevo hallazgo podría ayudar a salvar a los tiburones martillo de las Galápagos

Los tiburones dan a luz en bahías aisladas que podrían estar expuestas a la pesca, algo que preocupa a los científicos.martes, 16 de octubre de 2018

Por Sarah Gibbens
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Los tiburones martillo, con su apariencia única y sus ojos como platos, son unas de las especies más emblemáticas de las Galápagos. Pero a medida que los tiburones corren cada vez más peligro, los científicos buscan formas de contribuir a la recuperación de sus poblaciones.

Una forma de hacerlo es buscar el lugar donde los tiburones martillo dan a luz a sus crías. Estudios anteriores han documentado a dónde y por qué migran algunas de las poblaciones de tiburones martillo de la región, pero los científicos llevan mucho tiempo enfrentándose a un misterio: dónde dan a luz las hembras que viven en torno a las islas Darwin y Wolf de las Galápagos. Las islas Darwin y Wolf poseen unas de las mayores concentraciones del mundo de tiburones, lo que significa que las hembras embarazadas que viven aquí contribuyen a la población total de la especie.

Ahora, gracias a los datos de rastreo de etiquetas fijadas a algunos de los tiburones, los científicos tienen unas de las primeras pruebas que demuestran que los tiburones martillo embarazados de esas islas de las Galápagos podrían mirar a países sudamericanos como Ecuador para dar a luz. Si pueden confirmar estos hallazgos, esto podría ayudar a los gobiernos a proteger mejor a la especie antes de que se acerque más a la extinción.

Recopilando datos

Los tiburones martillo, pese a su nombre intimidante, son muy tímidos.

«Hasta el sonido de las burbujas los asusta», afirma Pelayo Salinas, ecólogo marino y explorador de National Geographic que estudia a los animales en las Galápagos.

Para colocar una etiqueta a una hembra embarazada, Salinas y su equipo de investigación hicieron apnea a profundidades de entre nueve y 15 metros con herramientas en forma de lanza que fijan las etiquetas a los tiburones. Las etiquetas están programadas para despegarse tras una cantidad de tiempo preestablecida. Una vez se despegan del tiburón, las etiquetas transmiten datos de luz y temperatura a los investigadores, que determinan dónde y cuándo han salido a la superficie.

De 2016 a 2018, lograron colocar etiquetas a 11 tiburones.

«Esos datos de rastreo muestran que al menos tres de los tiburones se dirigen hacia el continente», afirma Mahmood Shivji, científico marino de la Universidad Nova Southeastern que trabaja con Salinas en estos estudios. Los investigadores dicen que sabían que los tiburones migraban al continente, pero nuevos datos de rastreo podrían determinar si lo hacen específicamente para dar a luz.

Aunque las etiquetas aportan nueva información, también tienen un margen de error importante. Las etiquetas sueltas pueden encontrarse a 100 o 200 kilómetros de distancia, según Shivji.

«Ahí es donde entra el ADN», añade.

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En los pasos siguientes, el equipo hará pruebas de paternidad a los tiburones adultos de las Galápagos y las crías de los criaderos en torno a las Galápagos y las regiones costeras continentales.

«Recrear rastros de geolocalizaciones es una forma muy cruda de definir el movimiento. La genética responderá muchas de esas incógnitas de forma más concluyente», afirma Steven Kessel, director de investigación marina del Acuario Shedd en Chicago, que no participó en este estudio.

¿Por qué informan las rutas migratorias?

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, la especie de tiburón martillo común de las Galápagos se encuentra en peligro de extinción. La especie es víctima del lucrativo comercio de aleta de tiburón y muchos acaban convirtiéndose en captura incidental.

Basándose en los datos de luz y temperatura de las etiquetas que colocó, Salinas sospecha que algunos de los tiburones que identificó fueron presa de sedales de pesca extraviados.

Los tiburones contribuyen a mantener a raya a las especies marinas, creando ecosistemas más equilibrados. Estudios citados a menudo por grupos de conservación también demuestran lo mucho que pueden beneficiar a las economías costeras. Con actividades como turismo y buceo, un tiburón en Palaos puede valer más de un millón de dólares a lo largo de toda su vida; los tiburones de las Bahamas generaron 114 millones de dólares en 2014; y los tiburones generaron 221 millones de dólares para la economía de Florida en 2016.

«Son importantísimos», afirma Shivji. «Si van a ir al continente a dar a luz y en dichas áreas continentales hay pesca, que sabemos que ocurre, entonces estamos perjudicando a los tiburones martillo de las Galápagos».

Según él, de 10 meses a un año, su equipo de investigación debería haberse hecho una idea mejor de si los tiburones martillo migran a zonas continentales para dar a luz.

Salinas explica que el hallazgo debería modificar las protecciones instauradas para la especie. En lugar de depender únicamente de áreas marinas protegidas regionales, explica que las especies migratorias se beneficiarían de acuerdos de protección marina internacionales.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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