Animales

España, el segundo país de Europa con mayor variedad de aves

Un total de 622 especies forman la biodiversidad de la avifauna española, según la nueva Lista de aves que ha publicado SEO/BirdLife.lunes, 27 de mayo de 2019

Por Cristina Crespo Garay - National Geographic
Los verderones europeos son una de las especies protegidas de aves cantoras que son objeto de los furtivos en Italia. Cuando los capturan, los pasan de contrabando a la cercana isla de Malta, donde se usan como cebo vivo para atraer a otros fringílidos migratorios.

Con 622 especies, España ocupa el segundo puesto con mayor variedad de especies de aves de Europa. Así lo registra la Lista de Aves 2019 que ha elaborado SEO/Birdlife. Con un afán científico y conservacionista, este listado agrupa a todos los especímenes observados al menos una vez desde 1800 en España.

Gracias a las observaciones de los ornitólogos de un nuevo grupo de expertos que han analizado las corrientes taxonómicas actuales, nuestro territorio se ha situado como uno de los que más diversidad de avifauna presenta.

Sin actualizar desde 2012, este nuevo listado recoge 53 especies más y es una herramienta “poderosa para traducir información científica y afanes conservacionistas en medidas legales efectivas”, afirma la directora ejecutiva de SEO/Birdlife, Asunción Ruiz, en el documento. “Saber cuántas especies de aves hay en un territorio siempre ha sido un indicador de biodiversidad del mismo”.

De entre todas las especies, el listado incluye ocho que no han sido vistas desde 1950, como el majestuoso cárabo gavilán, la ganga de Pallas, la grulla damisela, el pluvial, el zorzal dorado de Siberia o el grébol común. Otra de las conclusiones del análisis sostiene que han aumentado las especies exóticas presentes en nuestro territorio, como el búho nival, el cenzontle tropical, el gorrión italiano, el cuervo pío o el gorrión dorado de Sudán.

Extintos el ostrero negro canario y el zarapito fino

Debido a la acción tanto deliberada como accidental del hombre, otras especies como el pato criollo o el loro de cabeza roja han convertido nuestro territorio en su nuevo hábitat. Por otro lado, la lista da por extintos al ostrero negro canario y el zarapito fino.

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Categorizadas en grupos según se trate de especies nativas o exóticas, la lista también casifica las especies con las etiquetas «dom», «esc», «cin» y «prt». Indican que “una parte significativa de los individuos que componen la especie procede respectivamente de aves domésticas de producción que se han asilvestrado, o bien de escapes o liberaciones de aves ornamentales, sueltas intencionadas con fines cinegéticos y programas de reintroducción o refuerzo poblacional con fines conservacionistas”.

Además, a través también de etiquetas, el listado informa sobre el estado de integración entre los individuos introducidos y los naturales. No sin dificultad, esta lista ha supuesto crear un criterio común para combinar las diferentes escuelas taxonómicas ornitológicas.

Aves y mamíferos más pequeños en los próximos 100 años

Este análisis pormenorizado ha llegado a su fin tan solo unos días más tarde de que los investigadores de la Universidad de Southampton anunciasen a través de un nuevo estudio que prevé una tendencia mundial de la biodiversidad hacia aves y mamíferos un 25% más pequeños en los próximos 100 años.

Este estudio anuncia que prevalecerán los animales pequeños, fértiles, que se alimenten de insectos y puedan adaptarse a una gran variedad de hábitats. “Revelamos una estrategia ecológica, estructurada por historia de vida (rápida-lenta) y masa corporal (pequeña-grande) como un eje principal, y dieta (invertivore-herbívoro) y amplitud de hábitat (generalista-especialista) como el otro”, declara.  

“Sobre la base de las probabilidades de extinción de las especies, predecimos que este conjunto limitado de estrategias viables se reducirá aún más en los próximos 100 años, lo que hará que los mamíferos y las especies de aves se conviertan en generalistas pequeños, de vida rápida, altamente fecundos, que comen insectos”. Por ello, “detener la pérdida desproporcionada de estrategias ecológicas asociadas con animales altamente amenazados representa un desafío clave para la conservación”.

En esta línea de búsqueda de soluciones, “la investigación historiográfica ha mostrado el carácter híbrido de la conservación, que resulta de la mezcla de conocimiento científico experto, acción política y medidas legales”, concluye Asunción Ruiz con la cita del historiador de la ciencia Santos Casado en la revista científica Ardeola.