Conoce a la fotógrafa que transforma la ciencia en imágenes asombrosas

Felice Frankel ayuda a los alumnos del MIT a ver su trabajo desde una perspectiva diferente.

Wednesday, February 6, 2019,
Por Catherine Zuckerman
Copolímero en bloque
Esta fotografía de un material denominado copolímero en bloque, la imagen final de una serie, ilustra cómo cambia el material a lo largo de 24 horas.
Fotografía de Felice Frankel

Para las mentes matemáticas, puede ser precioso contemplar líneas claras y la agradable lógica de las ecuaciones. Pero para los principiantes, incluso las matemáticas más elegantes parecen meros garabatos. Se aplica lo mismo a las leyes fundamentales de la física, los avances en biología y toda una serie de conceptos científicos que son muy complejos, pero que se aplican a la vida cotidiana.

Entonces, ¿cómo hacen los investigadores que el público comprenda su labor? Este es el dominio de la fotógrafa Felice Frankel.

La luz desempeña un papel fundamental en esta imagen de un tetraedro metálico porque proyecta «una sombra significativa que se convierte en un potente elemento de la composición», afirma Frankel.
Fotografía de Felice Frankel
Frankel, una «comidista» confesa, sacó esta foto en su cocina con su teléfono móvil. «Estaba salteando unos pimientos de colores y cuando puse la tapa de cristal en la sartén, ahí estaba. Lo que vi estaba relacionado con fenómenos científicos: la condensación, la óptica y mucho más».
Fotografía de Felice Frankel

Frankel, devota de la ciencia y con un don para la conversación, forma parte del Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde ayuda a los alumnos a hallar formas de representar sus ideas de manera visual. Su nuevo libro, Picturing Science and Engineering, está lleno de ejemplos de investigación y conjuntos de datos complejos representados en fotografías. Frankel afirma que su objetivo consiste en ayudar a los científicos a «comprender que las imágenes hermosas pueden captar la atención del público».

Para hacerlo, no se necesita equipo sofisticado. Frankel lo demuestra en el primer capítulo, titulado «Flatbed Scanner» («Escáner plano»). Explica que, siempre y cuando se pueda controlar la resolución de un escáner, esta herramienta de tecnología relativamente baja puede captar una cantidad sorprendente de información a partir de elementos como un fragmento de ágata o un abulón.

¿Cómo muestras la progresión del tiempo? En esta serie de imágenes —cada una fotografiada individualmente y reunidas en una cuadrícula—, un material denominado copolímero en bloque cambia de color cuando se suspende el disolvente y se evapora.
Fotografía de Felice Frankel

«Es una maravilla. Puedes ver detalles que no se podrían distinguir a simple vista», afirma Frankel. Los escáneres planos también pueden captar imágenes de objetos más complejos, como placas de Petri o dispositivos analíticos y mostrarlos de formas novedosas. Esto suele sorprender a la gente, según ella, porque «la mayoría los usan para documentos».

Los otros capítulos del libro conducen al lector por los aspectos básicos del uso de cámaras y la iluminación, así como el uso de microscopios e incluso teléfonos móviles para representar visualmente un concepto o aclarar un cálculo difícil de comprender. Y en situaciones en las que una idea no es fotografiable, Frankel sugiere que se utilicen metáforas. Por ejemplo, «¿cómo hablaríamos sobre mecánica cuántica?», se pregunta. «Hasta los físicos especializados en mecánica cuántica tienen problemas, porque es muy matemática».

Both of these photographs of an analytical device were created with a camera attached to a microscope. "The images were captured using a technique in microscopy that emphasizes surface structure and translates into color variations," Frankel says.

Fotografía de Felice Frankel

A more magnified version of the image reveals greater detail.

Fotografía de Felice Frankel

Para ilustrar los principios más contradictorios de la teoría —como el concepto de que la luz puede comportarse como una onda y una partícula—, elaboró una imagen digital de una manzana de cristal que proyectaba una sombra cuadrada. (Los físicos hacen algo similar cuando explican la mecánica cuántica mediante experimentos mentales, como el famoso gato de Schrödinger.)

Frankel estudió biología y química en la universidad y afirma que siempre ha llevado la ciencia en el alma, aunque reconoce que, por encima de todo, es fotógrafa.

«De niña, miraba las cosas con detenimiento, como suelen hacer los niños», afirma. Ahora, cuando se sienta con los estudiantes para hablar sobre la visualización de un concepto, empieza pidiéndoles que le cuenten el aspecto más importante de lo que pretende comunicar. Si el alumno o alumna es incapaz de explicarlo, les pide que intenten deducir una forma de hacerlo.

«Se trata de reducir las ideas a su esencia y, para conseguirlo, primero debes entenderlas», afirma.

Al final del libro, un índice visual enumera decenas de ejemplos del trabajo de Frankel, así como los estudios con los que se publicaron las imágenes. El proceso es muy colaborativo y «muy divertido», cuenta. Aunque la mayoría de los grados no incluyen clases de comunicación visual de ciencia e ingeniería, Frankel espera que eso cambie en el futuro.

«Creo que esta generación de científicos jóvenes comprende que lo visual alberga un poder extraordinario».

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.
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