La dieta durante el embarazo podría aumentar el riesgo de TDAH en la infancia

Un equipo de investigadores españoles descubre que el riesgo de trastorno por déficit de atención e hiperactividad podría aumentar hasta un 13% según la dieta de la madre.

Monday, April 1, 2019,
Por Cristina Crespo Garay - National Geographic
Niño TDAH
Fotografía de Đàm Tướng Quân

La probabilidad de desarrollar durante la infancia síntomas de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) podría estar relacionado con la dieta de la madre durante el embarazo.

Según este descubrimiento, cuanto mayor es la proporción de omega-6 respecto al omega-3, mayor es el riesgo de mostrar síntomas de este trastorno antes de los 7 años. Así lo afirma un reciente estudio español que ha sido llevado a cabo en el  Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

Publicado en la revista The Journal of Pediatrics, el estudio muestra los resultados del análisis de diferentes muestras de plasma del cordón umbilical, que indica la cantidad de omega 3 y omega 6 que llegan hasta el feto. Los resultados muestran que por cada incremento de un punto en la relación entre omega 6 y omega 3, el número de síntomas de TDAH a los siete años de edad aumentaba hasta un 13%.

“Nuestros resultados están en línea con los de estudios previos que establecieron relación entre la ratio de omega-6:omega-3 que presentan las madres y diversas consecuencias en el neurodesarrollo”, afirma Mónica López-Vicente, investigadora primera autora del estudio, en un comunicado del ISGlobal.

La dieta, clave en el neurodesarrollo

Tanto el omega 3 como el omega 6 son ácidos grasos poliinsaturados vitales para que el sistema nervioso central pueda llevar a cabo sus funciones y mantener su estructura de manera correcta, sobre todo durante los últimos meses de gestación. Sin embargo, ambos tipos de omega tienen funciones diferentes, por lo que compiten por adherirse a las membranas celulares.

El omega 6 promueve los estados sistémicos proinflamatorios, mientras que el omega 3 fomenta los antiinflamatorios. Por ello, es imprescindible un equilibrio entre ambos ácidos grasos.

Enmarcado en el Proyecto INMA, Asturias, País Vasco, Cataluña y Comunidad Valenciana han sido los escenarios españoles donde se ha desarrollado el estudio en más de 600 niños, donde además de los datos aportados por el plasma, se realizaron diversas encuestas a las madres que participaron.

Otro cuestionario estándar fue rellenado por el profesorado de los niños cuando tenían 4 años de edad, así como por sus padres cuando tuvieron 7 años. Los autores del estudio informan además de que el análisis evaluó tanto el diagnóstico clínico de TDAH, con seis síntomas como mínimo, como el número de síntomas que presentaban los casos que no cumplían los criterios diagnósticos.

“A pesar de que no encontramos asociación a nivel clínico, nuestros resultados son importantes a nivel poblacional”, declara López-Vicente. “Si una gran parte de la población está expuesta a ratios altas de omega-6:omega-3, la distribución de los síntomas de TDAH se desplazaría ligeramente a la derecha, incrementando la prevalencia de valores extremos, lo que tendría un impacto en los costes sanitarios y la productividad de la comunidad”.

“Este estudio nos aporta una evidencia más acerca de la importancia de la dieta materna durante el embarazo”, afirma Jordi Júlvez, investigador de ISGlobal, en el estudio de la entidad.

“El suministro de nutrientes durante las primeras etapas de la vida resulta clave, ya que programa la estructura y la función de los órganos, lo que tiene un impacto en la salud a lo largo de toda la vida. Debido al largo periodo que precisa para desarrollarse, el cerebro es un órgano particularmente vulnerable a una programación defectuosa, por lo que este tipo de alteraciones podrían conducir a trastornos del neurodesarrollo”.

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