La mayoría de los países no alcanzan los objetivos climáticos del Acuerdo de París

Según un nuevo informe, casi el 75 por ciento de los compromisos del Acuerdo de París para 2030 son insuficientes para detener la emergencia climática.miércoles, 6 de noviembre de 2019

Las instalaciones de procesamiento de arenas bituminosas como esta de Canadá emiten más gases de efecto invernadero que la producción de petróleo crudo. Según un nuevo informe, si los gobiernos quieren evitar la catástrofe climática, deberán remplazar el petróleo por fuentes de energía renovables y sin carbono para mediados de siglo.
Las instalaciones de procesamiento de arenas bituminosas como esta de Canadá emiten más gases de efecto invernadero que la producción de petróleo crudo. Según un nuevo informe, si los gobiernos quieren evitar la catástrofe climática, deberán remplazar el petróleo por fuentes de energía renovables y sin carbono para mediados de siglo.
foto por Aaron Huey, Nat Geo Image Collection

En un informe titulado «The Truth Behind the Paris Agreement Climate Pledges» («La verdad tras los compromisos del clima del Acuerdo de París» en español), un comité de científicos de categoría mundial advierte que la mayor parte de los objetivos de reducción de emisiones de carbono para 2030 a los que se comprometieron 184 países en el marco del Acuerdo de París son insuficientes para mantener el calentamiento global por debajo de 2 grados Celsius. Además, algunos países incumplirán sus compromisos y algunos de los mayores emisores de carbono del mundo seguirán incrementando sus emisiones.

Según el informe, no haber reducido las emisiones para 2030 costará al mundo un mínimo de 2000 millones de dólares al día en pérdidas económicas por fenómenos meteorológicos agravados por el cambio climático antropogénico. Por otra parte, los fenómenos y los patrones meteorológicos afectarán a la salud humana, el sustento, la comida, el agua y la biodiversidad.

Este lunes, 4 de noviembre, el gobierno de Trump presentó una solicitud formal para retirar oficialmente a Estados Unidos del Acuerdo de París de 2015 el próximo noviembre. Cada país del mundo ha acordado «emprender esfuerzos ambiciosos para combatir el cambio climático», según reza el pacto.

«Los países tendrán que duplicar y triplicar sus compromisos de reducción para 2030 para ajustarse al objetivo de París», declaró sir Robert Watson, expresidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) y coautor del informe que examinó los 184 compromisos voluntarios del Acuerdo de París.

«Contamos con nuevas tecnologías e información para recortar las emisiones, pero faltan políticas y regulaciones lo bastante contundentes para conseguirlo. Ahora mismo, el mundo va encaminado a entre 3 y 4 grados centígrados [de calentamiento] para finales de siglo», declaró Watson en una entrevista.

Esto podría causar retroacciones naturales como el derretimiento masivo del permafrost o muertes generalizadas de bosques que a su vez podrían provocar más calentamiento incontrolable. Los científicos lo denominan «Tierra invernadero», un panorama en el que el nivel del mar aumentará de 10 a 60 metros y grandes partes del planeta se volverán inhabitables.

Para cambiar el futuro habrá que alcanzar el objetivo climático del Acuerdo de París de menos de 2 grados centígrados. Según Nebojsa Nakicenovic, economista experto en energía y ex consejero delegado del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA) de Austria, habrá que reducir las emisiones globales a la mitad durante la próxima década y a cero neto para mediados de siglo.

Cambio climático 101 con Bill Nye
Cambio climático 101 con Bill Nye

Sin embargo, el análisis de los 184 compromisos para 2030 determinó que casi el 75 por ciento eran insuficientes. De hecho, China e India (primer y cuarto mayores emisores, respectivamente) tendrán emisiones más altas en 2030. Estados Unidos es el segundo mayor emisor y su compromiso es demasiado bajo. También es dudoso, debido a la retirada del gobierno de Trump del acuerdo.

Rusia, el quinto mayor emisor, ni siquiera se ha molestado en establecer un compromiso. Solo la Unión Europea, el tercer mayor emisor, se ha comprometido a reducir las emisiones al menos un 40 por ciento para 2030 y se prevé que alcance una reducción de casi un 60 por ciento.

Según Watson, lo bueno de este informe es que es muy fácil observar qué países van en cabeza y cuáles se quedan atrás. «Ya experimentamos grandes impactos debido al cambio climático. Esperar para actuar solo nos deja con temperaturas más altas y consecuencias más graves», afirma.

El informe fue publicado por el Universal Ecological Fund, una organización no gubernamental que proporciona información accesible sobre la ciencia climática para inspirar a las personas a presionar por la acción climática.

Aporta «otra evidencia científica sólida para justificar» la demanda del público de más acciones por parte de los gobiernos y las empresas, afirma el climatólogo Bill Hare, de Climate Analytics, con sede en Berlín. Hare no participó en el informe, pero contribuye al Climate Action Tracker, que lleva a cabo análisis científicos de los compromisos y las políticas climáticas.

Hare indica que los países más pobres no pueden llevar a cabo grandes reducciones de emisiones sin la financiación y el apoyo técnico prometidos por los países más ricos del mundo. Watson coincide y afirma que los países industrializados son los mayores responsables del problema climático y, por consiguiente, deben respaldar a los países menos desarrollados. «Necesitamos a todos a bordo para resolverlo», afirma.

Según Niklas Höhne, del Instituto NewClimate para la Política Climática y la Sostenibilidad Global de Alemania, todos los países deben dar un paso adelante, aceptar que las emisiones globales deben alcanzar el cero neto para 2050 y adoptar medidas importantes para conseguirlo.

Ese paso adelante se traduce en mejoras en la eficiencia energética, la clausura de 2400 centrales de carbón y su remplazo con energías renovables en la próxima década. No solo es posible, sino que sería rentable. Con todo, el informe señaló que están construyéndose 250 nuevas centrales de carbón en todo el mundo.

«Los líderes deben adoptar políticas nuevas para clausurar las centrales de carbón y fomentar las fuentes de energía renovables y sin carbono», afirma James McCarthy, profesor de oceanografía de la Universidad de Harvard.

McCarthy declaró en un comunicado que las iniciativas gubernamentales actuales no ralentizarán el cambio climático de forma significativa.

Una emergencia climática global

El fracaso generalizado de las acciones contra la amenaza existencial que plantea el cambio climático ha motivado a 11 000 científicos de 153 países a firmar una declaración de «emergencia climática». El documento, publicado independientemente del informe sobre los compromisos climáticos, comienza así: «Los científicos tienen la obligación moral de avisar con claridad a la humanidad de cualquier amenaza catastrófica y “decir las cosas como son”».

La declaración, publicada hoy como artículo científico en la revista Bioscience, incluye seis pasos fundamentales para atenuar las peores consecuencias del cambio climático y 29 «constantes vitales» para supervisar el progreso. Estas constantes se presentan en forma de gráficos que documentan diversas actividades humanas que han contribuido al cambio climático a lo largo de los últimos 40 años, como el consumo de energía, la deforestación y el transporte aéreo. Los gráficos también incluyen las consecuencias climáticas resultantes, como el aumento de los niveles de CO2 y la pérdida de la banquisa.

Los científicos advierten que, para evitar un «sufrimiento humano incalculable», necesitaremos un aumento inmenso de la escala de reducción de emisiones. Entre las medidas se incluyen reducir el consumo de carne y el desperdicio de alimentos, así como el incremento de la eficiencia energética mediante las energías renovables.

Las soluciones climáticas del trabajo no son nuevas, como reconoce el autor principal, William Ripple, de la Universidad del Estado de Oregón. Pero si se enumeran las soluciones en un conjunto de seis pasos fundamentales junto a «indicadores gráficos sencillos que muestran dónde estábamos hace 40 años y cómo han cambiado las cosas», los autores esperan que cualquiera pueda comprenderlos fácilmente, explica Ripple.

«Ciudadanos de todo el mundo participan más en la política y los legisladores deben mejorar drásticamente los planes de acción climática», afirma.

No cabe duda de que el público está implicándose más: millones de personas participaron en las huelgas climáticas internacionales de septiembre. Según él, muchos países, estados, provincias, ciudades y empresas están respondiendo a dichas demandas de más acciones por el clima.

Ripple sostiene que las elecciones de 2020 en Estados Unidos serán sobre el cambio climático. «De hecho, ya lo son».

Estados Unidos quiere acción climática

«Abandonar el Acuerdo de París es cruel para las generaciones futuras», afirma Andrew Steer, presidente y consejero delegado del Instituto de Recursos Mundiales, sobre la medida del gobierno de Trump para retirar oficialmente al país del acuerdo. Steer declaró en un comunicado que Estados Unidos perderá los trabajos y la economía fortalecida que traería consigo un futuro con bajas emisiones de carbono.

El gobierno de Trump envía al mundo «un mensaje catastrófico en un momento de gran urgencia», afirma May Boeve, directora ejecutiva de 350.org, un gran grupo de activismo comunitario de base. «... hay una mayoría en Estados Unidos que comprende la necesidad de abordar esta crisis de frente», declaró Boeve en un comunicado.

Un sondeo de agosto de 2019 determinó que el 71 por ciento de los votantes estadounidenses quieren que el gobierno federal tome más medidas para hacer frente al cambio climático. Una mayoría similar cree que dichas medidas afectarán positivamente a la economía y el mercado laboral.

Dentro de un año —el 4 de noviembre de 2020—, Estados Unidos habrá salido oficialmente del Acuerdo de París. Es un día después de las elecciones presidenciales. Estados Unidos podría volver a entrar en el pacto 30 días tras presentar una solicitud a las Naciones Unidas.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

Seguir leyendo