Los envases de plástico para alimentos superan a las colillas como desecho más abundante en las playas

La limpieza global anual abarca 39 358 kilómetros de playas y 116 países. También se han encontrado un gnomo, un sofá y una bañera.

Tuesday, September 8, 2020,
Por Laura Parker
Fotografía de desechos plásticos en Filipinas

Los desechos plásticos en la zona de ecoturismo de Freedom Island, en Filipinas.

Fotografía de RANDY OLSON, NAT GEO IMAGE COLLECTION

Los envoltorios de golosinas y las bolsas de patatas fritas se han convertido en el tipo de residuo recogido más habitualmente en las playas, superando por primera vez las colillas de los cigarrillos como residuo principal.

Esta trágica estadística es uno de los hallazgos del último informe de Ocean Conservancy sobre su limpieza de playas anual de 2019, en la que se recogieron más de 20,8 millones de toneladas de basura de las playas de 116 países. Se trata de 32,5 millones de objetos recogidos en un día.

Aunque los envases de plástico —que representaban casi un 45 por ciento de los plásticos producidos en Estados Unidos, Europa, China y la India entre 2002 y 2014— se han convertido en el tipo de plástico dominante en el flujo de desechos global, la humilde colilla se había aferrado al primer puesto en los 34 años que Ocean Conservancy lleva organizando limpiezas de playas. Ahora figura en el número dos, con 4,2 millones de colillas recogidas. Los envoltorios alimentarios ocupan el primer puesto, con más de 4,7 millones de envoltorios individuales recogidos.

Ayer se publicó un compendio de los artículos recopilados, clasificados por país y por tipo. La basura se recogió en playas de todos los continentes salvo la Antártida.

Los otros artículos que figuran en los diez primeros puestos están relacionados con la comida y la bebida, y la mayoría no son reciclables. La lista incluye botellas y tapones, pajitas y agitadores, vasos, tapas, recipientes de comida para llevar y bolsas de plástico. Aunque muchas botellas son reciclables, los centros de reciclaje suelen rechazar los envases de plástico ligeros porque atascan las máquinas.

Los científicos del grupo medioambiental han considerado durante años que las colillas, hechas de acetato de celulosa, eran una anomalía, un problema independiente que no responde a las tendencias de consumo generales vinculadas a los desechos plásticos. Nicholas Mallos, que dirige el programa Trash-Free Seas de Ocean Conservancy, señala que, en limpiezas futuras, dependiendo de la cantidad de voluntarios y playas limpiadas, la colilla ubicua podría retomar el primer puesto.

«Que los envoltorios alimentarios hayan asumido el primer puesto solo evidencia la producción insostenible de envases de comida y bebida desechables de un solo uso», explica. Y lo que es peor: gran parte de los envases alimentarios no son reciclados por los consumidores o no pueden reciclarse, una condición que, según Mallos, destaca las «crasas deficiencias» de la gestión de residuos plásticos en la mayoría de las comunidades del mundo.

Plásticos 101

En 2017, en Estados Unidos solo se recicló un 13 por ciento de los recipientes y envases de plástico, según la Agencia de Protección Ambiental del país. Se trata del índice de reciclaje más bajo de recipientes y envases de cualquier material.

Ocean Conservancy ha catalogado cada artículo recogido en las limpiezas de playas desde 1986, cuando organizó la primera, y ha creado la que considera la mayor base de datos del mundo de desechos marinos tipificados, con más de 400 millones de artículos. En general, la línea temporal muestra tendencias del comportamiento de los consumidores, así como sobre la disponibilidad de varios productos. Por ejemplo, las latas de bebidas y las bolsas de papel desaparecieron de los diez primeros puestos tras la limpieza de 2009, casi una década después de que empezara a distribuirse agua embotellada a nivel internacional y de que el uso de las bolsas de plástico en los supermercados superara el de las bolsas de papel. Las botellas de vidrio desaparecieron de los diez primeros puestos en 2017. Aquel fue el primer año en que los plásticos dominaron el top ten como material más recogido.

«El conjunto de datos de Ocean Conservancy es una instantánea temporal muy importante de la contaminación por plástico para todos a quienes les preocupa este problema en el mundo», afirma Jenna Jambeck, profesora de ingeniería de la Universidad de Georgia y miembro de National Geographic. «He hecho referencias a los datos desde que empecé a investigar el tema hace 19 años».

Los artículos de la limpieza de 2019, cuantificados por los estadísticos del grupo adaptándolos a las criaturas que viven en el océano, incluían suficientes pajitas para que 322 pulpos bebieran ocho batidos al día durante un año y suficientes cubiertos de plástico para servir una comida de tres platos a 66 000 tiburones. Los voluntarios también recogieron suficientes sedales para que un ave marina pescara desde 88 kilómetros sobre la superficie del mar.

Como es habitual, durante la limpieza de 39 358 kilómetros de playas del Pacífico asiático, el Atlántico norte y Sudamérica también se descubrieron varias rarezas. En una playa de Japón apareció un gnomo de jardín, lo que demuestra su aparente ubicuidad. Otros descubrimientos insólitos fueron una parrilla de barbacoa en Hong Kong, una bañera en Jamaica, una tabla de planchar en Venezuela, un sofá en el oeste de México, una bolsa de golf en Noruega y una antorcha tiki en California.

La limpieza se celebra el tercer sábado de septiembre, también este año. Con todo, debido a la pandemia, se ha instado a los voluntarios a trabajar individualmente o en grupos pequeños, o que en lugar de limpiar las playas se concentren en reducir los residuos en sus hogares.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.
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