La NASA selecciona a SpaceX para llevar a los astronautas a la Luna

La agencia espacial anunció el sábado que ha adjudicado a SpaceX un contrato de 2900 millones de dólares para que desarrolle una versión del cohete Starship que pueda llevar a los humanos a la Luna.

Publicado 19 abr. 2021 12:13 CEST
Fotografía de Elon Musk

Elon Musk, fundador y consejero delegado de SpaceX, habla cerca de un cohete Falcon 9 el 17 de septiembre de 2018 mientras anuncia la noticia de que SpaceX lanzará al multimillonario japonés Yusaku Maezawa en una misión para volar alrededor de la Luna. Ahora, SpaceX ha ganado un contrato de la NASA para llevar a los astronautas de la agencia espacial a la Luna en el marco del programa Artemisa.

Fotografía de DAVID MCNEW/AFP via Getty Images

En un hito fundamental para el plan de la NASA de regresar a la Luna, la agencia espacial anunció el sábado que SpaceX construirá el vehículo que llevará a los astronautas a la superficie lunar. El plan actual, conocido como Artemisa, consiste en que los astronautas despeguen en el cohete SLS (siglas de «Space Launch System») de la NASA, vuelen hasta la órbita lunar en la cápsula espacial Orión de la agencia espacial y después se trasladen al cohete Starship de SpaceX para el descenso final a la superficie.

El contrato por valor de 2900 millones de dólares se destinará a la construcción de una versión lunar del cohete Starship. El vehículo de aspecto futurista aún encuentra en fase de prototipo y se está probando en unas instalaciones de Texas. SpaceX superó las propuestas de la empresa de Jeff Bezos, Blue Origin, —que ha estado trabajando con los contratistas de defensa Lockheed Martin, Northrop Grumman y Draper— y Dynetics, un contratista de defensa con sede en Alabama.

A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber sobre la ambiciosa misión Artemisa de la NASA y el papel clave que desempeñará SpaceX.

¿Qué es el programa Artemisa de la NASA?

El programa Artemisa —anunciado en 2017 durante el gobierno de Trump y nombrado en 2019— aspira a llevar de nuevo a astronautas estadounidenses a la superficie lunar por primera vez desde la misión Apolo 17 en 1972 y también llevará a la primera mujer y a la primera persona de color a la Luna.

El gobierno de Biden también ha manifestado su apoyo al programa. Pero mientras que el equipo de Trump presionó por una misión tripulada a la superficie lunar en 2024, el Congreso no ha proporcionado la financiación al programa que la NASA dice que sería necesaria para ese plazo. Debido al presupuesto inferior al solicitado y los retrasos durante el desarrollo del cohete SLS y otras partes de programa, la NASA está reevaluando la fecha más próxima en la que podrá lanzar a humanos en una misión lunar.

La misión Artemisa I, que se lanzará no antes de finales de 2021, será un vuelo de prueba no tripulado de la Orión y el SLS. Le seguirá la Artemisa II, que utilizará el SLS y la Orión para llevar a una tripulación alrededor de la Luna, pero no alunizará, de forma similar a la misión Apolo 8 de 1968. A continuación, la Artemisa III usará el SLS, la Orión y el Starship de SpaceX para completar el viaje hasta la superficie lunar.

Para volar los 384 000 kilómetros hasta la Luna, los astronautas viajarán a bordo del cohete de lanzamiento de carga pesada SLS y la cápsula de espacio profundo Orión. A continuación, será necesario que Orión se acople con un Sistema de Aterrizaje Humano (HLS, por sus siglas en inglés), por eso la NASA seleccionó el Starship de SpaceX. Esta nave esperará en órbita lunar hasta cien días antes de que lleguen los astronautas y los transportará hasta la superficie lunar. Para regresar a la Tierra, la tripulación despegará desde la Luna a bordo del Starship, se cambiará a la cápsula Orión, que estará esperando, y volverá a casa.

¿Qué es el Starship de SpaceX?

El Starship es un cohete de lanzamiento de carga pesada que está siendo desarrollado por SpaceX. El cohete completo constará de dos partes: un propulsor de 70 metros llamado Super Heavy y una etapa superior de 50 metros de alto llamada Starship. (En conjunto, el propulsor y la etapa superior del cohete se denominan Starship.) Alejándose de vehículos anteriores, la meta consiste en construir un cohete que pueda lanzar y aterrizar de forma autónoma. El cohete Falcon 9 de la empresa, que la NASA utiliza para llevar astronautas a la Estación Espacial Internacional (EEI), tiene una etapa de propulsión que puede lograr este hito, por lo que es reutilizable.

Durante las misiones lunares, el propulsor Super Heavy lanzará la Starship desde la Tierra y se encaminará hacia la órbita lunar, donde la parte superior del cohete aguardará para transportar a los astronautas hasta la superficie empleando sus propios motores.

Desde diciembre de 2020, SpaceX ha lanzado cuatro prototipos del cohete Starship en pruebas de vuelo a gran altitud. Hasta la fecha, los cohetes Starship han volado hasta 12 500 metros de altitud, pero los prototipos explotaron durante los intentos de aterrizaje. La NASA indicó que su concesión exige que SpaceX realice una demostración no tripulada de un aterrizaje lunar antes de trasladar a humanos a la Luna.

¿Qué otras empresas competían para construir un aterrizador lunar para la NASA? 

SpaceX fue uno de los tres equipos que competía para adjudicarse el contrato de la NASA; los otros dos eran Blue Origin y otro diseño de Dynetics.

Es posible que la mayor sorpresa del anuncio de la NASA es que, entre los tres finalistas, la NASA optara por adjudicárselo a SpaceX. Normalmente, la NASA selecciona contratistas en parejas para que contar con dos opciones de naves espaciales en misiones de gran importancia y así poder seguir adelante con un programa si uno de los contratistas no cumple. El programa de carga comercial de la NASA, que envía suministros a la EEI, trabaja con SpaceX y Northrop Grumman, por ejemplo, y el programa de tripulación comercial de la agencia espacial ha contratado tanto a SpaceX como a Boeing.

La decisión de elegir exclusivamente a SpaceX indica que la NASA confía en que la empresa puede construir una versión del Starship capaz de alunizar. Seleccionar un solo contratista también quiere decir que la NASA puede intentar regresar a la Luna con el presupuesto aprobado por el Congreso, ya que la oferta de 2900 millones de dólares de SpaceX era mucho más barata que las propuestas de la competencia y la empresa planea pagar más de la mitad de los costes de desarrollo del Starship. Pero también quiere decir que la NASA no tiene una opción de reserva, por ahora.

«Es muy atrevido que [la NASA] se comprometa con un solo proveedor, y sobre todo uno con una nave tan ambiciosa; el Starship es muy ambicioso», afirma Casey Dreier, asesora jefa sobre política espacial de la organización sin ánimo de lucro Planetary Society. Aunque al principio el Starship transportará a personas a la Luna, a la larga está diseñado para enviar a humanos a Marte. Esto quiere decir que, cuando la NASA invierte en el Starship, «también invierte en segundo orden en llevar a los humanos a Marte», explica Dreier.

La NASA mantiene las opciones abiertas para futuras misiones Artemisa. La agencia declaró que el contrato de SpaceX cubre solo la Artemisa III y la misión de demostración previa no tripulada. Para la Artemisa IV y las demás misiones, la NASA planea permitir que otras empresas pujen para llevar a tripulaciones a la Luna.

¿Cuándo podría volar el Starship a la Luna?

En una llamada con periodistas el 16 de abril, las autoridades de la NASA declararon que el Starship no llevará a astronautas estadounidenses a la superficie lunar antes de 2024. La NASA insistió en que la agencia estaba revisando los plazos de Artemisa y no había alcanzado compromisos firmes. «No lanzaremos hasta estar preparados, no lanzaremos hasta que todos los sistemas sean seguros», indicó Lisa Watson-Morgan, directora de programas de la NASA, durante la llamada.

El programa Artemisa no es la única misión lunar que SpaceX espera lanzar. En 2018, SpaceX firmó un acuerdo con el multimillonario japonés de la moda Yusaku Maezawa para enviarlo a él y a un grupo de artistas alrededor de la Luna. La empresa espera lanzar esa misión, llamada dearMoon, en 2023.

Sin embargo, una misión a la Luna es extraordinariamente ambiciosa y podrían producirse contratiempos mientras la NASA, SpaceX y otras organizaciones preparan los componentes necesarios para llevar a los humanos sanos y salvos a la superficie lunar. Pero cuando los astronautas regresen, la NASA espera que vivan y trabajen en la Luna durante un periodo prolongado, probando las tecnologías que quizá sean necesarias para aventurarnos a Marte.

«Creo que la década del 2020 será una de las décadas más emocionantes en el espacio desde la era Apolo y este es uno de los motivos principales», dice Dreier.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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