Próstata sentada debajo de la vejiga urinaria, Atlas Asklepios de la Anatomía Humana

Los problemas de próstata son más frecuentes de lo que crees: he aquí por qué y cómo tratarlos

Uno de cada ocho hombres será diagnosticado de cáncer de próstata y, si vive lo suficiente, las probabilidades de que le crezca la próstata se disparan. Los expertos opinan sobre lo que debe saber.

Los cambios hormonales en el cuerpo de un hombre que envejece pueden hacer que la próstata crezca, dando lugar a problemas urinarios, ya que la glándula se envuelve alrededor de la uretra, como se ve en esta imagen tomada del Atlas Asklepios de la Anatomía Humana de la próstata sentada debajo de la vejiga urinaria.

Fotografía de Illustration by ASKLEPIOS MEDICAL ATLAS, SCIENCE PHOTO LIBRARY
Por Brian Handwerk
Publicado 24 ene 2024, 14:18 CET

Muchos hombres guardan silencio sobre sus problemas de próstata, pero ignorar este problema de salud omnipresente no hará que desaparezca. Al parecer, el Rey Carlos de Inglaterra, que esta semana se someterá a una operación de próstata, anunció públicamente su enfermedad para animar a otros hombres a someterse a pruebas de detección.

Aproximadamente uno de cada ocho hombres será diagnosticado de cáncer de próstata a lo largo de su vida, y la mitad de los que tienen entre 51 y 60 años padecerán un agrandamiento benigno de la próstata. Esa cifra se eleva al 70% entre los hombres de 60 a 69 años, y al 90% entre los mayores de 85.

Arvin George, director del programa de cáncer de próstata de Johns Hopkins Medicine en Maryland (Estados Unidos), afirma que los expertos desconocen la combinación exacta de factores genéticos, ambientales, dietéticos o de otro tipo que intervienen en los problemas de próstata a medida que los hombres envejecen. Eso significa que no hay un camino fácil para evitarlos. "Tanto para el agrandamiento de la próstata como para el cáncer de próstata, no existe un consejo tipo naranja agría en ayunas, salud segura", afirma.

Afortunadamente, hay formas de afrontarlo. Los hombres que sufren problemas urinarios disponen de muchas opciones de tratamiento. Y aunque el cáncer de próstata sigue siendo angustiosamente frecuente, las nuevas investigaciones sugieren que muchos hombres pueden retrasar el tratamiento con seguridad, o evitarlo por completo.

Esta micrografía electrónica de barrido (SEM) en color muestra dos células de cáncer de próstata en la fase final de la división celular (citocinesis). Aunque el 70% de los hombres mayores de 70 años tendrán alguna célula cancerosa en la próstata, las tasas de supervivencia son extremadamente altas.

Fotografía de Micrograph by STEVE GSCHMEISSNER, SCIENCE PHOTO LIBRARY

¿Qué es la próstata y el agrandamiento de la próstata?

La próstata es una glándula del tamaño de una nuez que ayuda a producir semen, el líquido que transporta los espermatozoides al óvulo tras la eyaculación. Está envuelta alrededor de la uretra, el conducto que transporta el semen y la orina fuera del cuerpo, lo que significa que una próstata agrandada puede pellizcar la uretra.

La hiperplasia benigna de próstata (HBP), o próstata agrandada, se produce cuando la glándula duplica o incluso triplica su tamaño en los hombres mayores (piensa en esa nuez que crece hasta alcanzar el tamaño de un limón). Esto puede dificultar la micción y el vaciado completo de la vejiga. Los afectados también pueden tener que orinar con más frecuencia, sobre todo por la noche, o hacerlo involuntariamente.

¿Qué causa el agrandamiento de la próstata y cómo se trata?

El factor más importante para desarrollar un agrandamiento de la próstata es simplemente envejecer, muy probablemente porque el cuerpo experimenta cambios en el equilibrio de las hormonas sexuales. La HBP también es más frecuente entre los que tienen antecedentes familiares de esta enfermedad, y hay indicios de que los hombres obesos o con factores de riesgo cardiovascular o diabetes son más propensos a padecer agrandamiento de la próstata. No hay absolutamente ninguna prueba de que las relaciones sexuales provoquen problemas de próstata, tranquiliza George.

Aproximadamente la mitad de los hombres con próstata agrandada no presentan ningún síntoma. "Si no causa síntomas, no hay de qué preocuparse", explica Nick Ridgman, responsable de información sanitaria y apoyo clínico de Prostate Cancer UK.

En ocasiones, la HBP puede causar problemas de salud, como infecciones frecuentes de las vías urinarias o problemas renales. Pero los síntomas típicos son una cuestión de calidad de vida y los tratamientos se centran en aliviar las molestias de los problemas urinarios. Basta con reducir la ingesta de líquidos, sobre todo por la noche, o limitar el consumo de diuréticos como la cafeína y el alcohol. Para quienes necesitan más alivio, los medicamentos pueden relajar los músculos que rodean la próstata, o incluso reducir su tamaño, y los tratamientos quirúrgicos pueden reducir el tamaño de la próstata.

Según George, la mejor forma de decidir el tratamiento es en función de las molestias que los síntomas causen al paciente. "Algunos hombres se despiertan varias veces por la noche para orinar, pero se vuelven a dormir y están bien", dice: "Otros no tienen acceso regular a un cuarto de baño, y eso puede afectar mucho a su calidad de vida.

Gammagrafía coloreada de un paciente con cáncer de próstata metastásico (blanco). Si no se trata, el cáncer de próstata puede metastatizar en los huesos, los ganglios linfáticos, los pulmones y el tejido hepático. Pero las nuevas investigaciones sugieren que algunos hombres con cáncer de evolución lenta pueden retrasar los tratamientos invasivos.

Fotografía de GJLP, CNRI, SCIENCE PHOTO LIBRARY

¿Cuáles son los riesgos de padecer cáncer de próstata?

Los hombres que viven lo suficiente padecerán probablemente cáncer de próstata; el 70% de los mayores de 70 años tienen algunas células cancerosas en la próstata aunque no hayan sido diagnosticados. En Estados Unidos y el Reino Unido, el cáncer de próstata es la segunda causa de muerte por cáncer entre los hombres, por detrás del cáncer de pulmón y bronquios. "En España, fallecen aproximadamente 6.000 varones cada año a consecuencia de este tumor, lo que supone un 2,8% del total de las defunciones registradas en la población masculina", según la Asociación del Cáncer de Próstata. La edad media de diagnóstico es de 67 años y los diagnósticos son raros entre los hombres menores de 40 años.

Los científicos aún están desentrañando las mutaciones genéticas relacionadas con el cáncer de próstata, pero saben que el riesgo es hereditario. Un hombre que tenga dos o más familiares varones cercanos (padre o hermanos) con cáncer de próstata tiene entre cinco y 10 veces más probabilidades de ser diagnosticado él mismo. Por razones que aún no se comprenden del todo, los hombres de ascendencia africana corren un riesgo especial: Los hombres negros tienen un 70% más de probabilidades de padecer cáncer de próstata y también más probabilidades de morir a causa de la enfermedad.

El cáncer de próstata también puede propagarse a los tejidos circundantes o, lo que es peor, extenderse por todo el cuerpo. Afortunadamente, la mayoría de los casos están localizados y ofrecen excelentes resultados; el 95 por ciento de los hombres diagnosticados de cáncer de próstata sobreviven al menos 15 años.

George señala que muchos de los hombres a los que atiende con síntomas urinarios molestos están comprensiblemente preocupados por padecer un caso grave de cáncer de próstata. "Esa es probablemente la idea errónea más común entre los pacientes e incluso entre la comunidad médica", afirma.

En países como EE. UU., donde los cribados son habituales desde hace décadas, el cáncer de próstata suele detectarse mucho antes de que la persona presente síntomas, explica. "La mayoría de las veces, cuando un hombre tiene síntomas, es muy improbable que estén relacionados con el cáncer de próstata, y lo más frecuente es que sólo estén relacionados con un agrandamiento de la próstata".

La Asociación Americana de Urología recomienda que la mayoría de los hombres de 55 a 69 años se sometan a pruebas de detección del cáncer de próstata cada dos años, pero hablar con un médico sobre sus propios factores de riesgo puede afinar esta recomendación. Las personas con factores de riesgo más elevados, como los hombres de raza negra y las personas cuyos parientes cercanos padecen cáncer de próstata, podrían someterse a las pruebas antes y con mayor frecuencia.

(Relacionado: Las vacunas contra el cáncer son prometedoras. He aquí cómo funcionan)

Por qué algunas personas podrían dejar el cáncer de próstata sin tratar

El cribado puede identificar los cánceres de próstata con alto riesgo de propagación y permitir a los médicos tratarlos precozmente, salvando vidas.

Pero algunos expertos afirman que el cribado tiene sus inconvenientes. Los análisis de sangre del antígeno prostático específico (PSA), que identifican las proteínas producidas por la próstata, pueden dar resultados tanto falsos positivos como falsos negativos, lo que puede causar estrés o tratamientos innecesarios. Por cada mil hombres de entre 55 y 69 años que se sometan a un cribado, se evitará aproximadamente una muerte.

Además, muchos cánceres de próstata avanzan lentamente y nunca causan problemas. De hecho, investigaciones recientes demuestran que muchos hombres con cáncer de próstata pueden beneficiarse de no tratarlo en absoluto, sino simplemente de mantener un ojo vigilante. Un estudio publicado en el New England Journal of Medicine en abril de 2023 demostró que la vigilancia activa del cáncer de próstata tiene las mismas tasas elevadas de supervivencia a 15 años que intervenciones mucho más agresivas como la radioterapia y la cirugía.

El mismo estudio destacó los efectos secundarios de estos tratamientos, señalando que pueden causar problemas persistentes con la función sexual y la micción durante más tiempo de lo que se creía: hasta 12 años. "Son problemas muy graves a largo plazo", afirma Ridgman. "Las pruebas demuestran que los hombres pueden vivir con un cáncer de próstata localizado y de bajo riesgo durante muchos años, o décadas, sin necesidad de tratamiento activo".

Y aunque los problemas urinarios no suelen significar cáncer en absoluto, los hombres no tienen por qué sufrir en silencio cuando disponen de ayuda.

"Si tienes síntomas que te molestan, pregunta a tu médico", dice George; "no queremos que la gente se resigne a pensar: esto es lo que me pasa y tengo que aguantarme".

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

loading

Descubre Nat Geo

  • Animales
  • Medio ambiente
  • Historia
  • Ciencia
  • Viajes y aventuras
  • Fotografía
  • Espacio

Sobre nosotros

Suscripción

  • Revista NatGeo
  • Revista NatGeo Kids
  • Registrarse
  • Disney+

Síguenos

Copyright © 1996-2015 National Geographic Society. Copyright © 2015-2024 National Geographic Partners, LLC. All rights reserved