Fotoperiodismo: la conciencia del mundo desde primera línea

Nos introducimos bajo la atenta mirada del fotoperiodismo para asomarnos a los conflictos sociales del mundo de la mano de las historias inmortalizadas que narran la exposición Creadores de Conciencia.

Monday, March 4, 2019,
Por Cristina Crespo Garay - National Geographic
Fotoperiodimo, creadores de conciencia
Busha Shari, atacada con ácido por su marido. Islamabad. Pakistan 2008.
Fotografía de Emilio Morenatti, Creadores de Conciencia

“Mi misión es asegurar que nadie pueda decir: no lo sabía”, afirmaba Yannis Behrake, fotoperiodista mundialmente reconocido y galardonado,  fallecido ayer tras una larga lucha contra el cáncer.  Su compromiso y empatía le llevaron hasta lo más alto del fotoperiodismo, al mezclar la información con el arte de una manera casi milagrosa para concienciar al mundo.

El diario neoyorquino Daily Gaphic fue, en 1880, el primero en utilizar la fotografía en un periódico para ilustrar una noticia y sumar veracidad. Desde entonces, el papel de los fotoperiodistas ha sido vital para relatar los conflictos del mundo entero, sobre todo en su vertiente bélica.

Antes de la publicación en medios, la Guerra de Crimea trajo consigo a los pioneros de la fotografía periodística: William Simpson y Roger Fenton. Sus obras fueron publicadas en grabados. A pesar de las innovaciones, el lento avance de la técnica frenó el desarrollo de la noticia audiovisual y no fue hasta que nació la famosa Leica de 35 mm, en 1925, cuando comenzó la llamada edad dorada del periodismo gráfico.

Jorge Gutiérrez, minero esmeralda. Maripí, Colombia 2016.
Fotografía de Javier Corso, Creadores de Conciencia

Con gran valentía y compromiso, la nueva figura del fotoperiodista retrató algunas de las grandes guerras que marcaron la historia mundial, como las Guerras Mundiales, la Guerra de Vietnam, la Guerra Civil Española o la Guerra Hispano-Estadounidense, entre otros conflictos y desastres naturales.

La edad dorada del fotoperiodismo

Aunque todo el siglo XX fue un momento de crecimiento para el fotoperiodismo, los años de mayor avance fueron paradójicamente aquellos que vivieron entre ambas guerras mundiales, de 1930 a 1950, que pusieron a prueba a la fuerza todos los avances técnicos de golpe.

Nombres como Robert Capa, Margaret Bourke-White, Alfred Eisenstaedt, Erich Salomon, y W. Eugene Smith se posicionaron como los grandes padres del fotoperiodismo por inmortalizar algunos de los momentos más representativos de la historia de aquellos años, a menudo con crudas imágenes que removían la conciencia del mundo.

Palestino sobre una brecha del muro de Cisjordania. Ramala, Palestina 2009.
Fotografía de Bernat Armangué, Creadores de Conciencia

Al arte le costó asumir la fotografía como compañera de viaje, pero, en la década de los 70, el fotoperiodismo ya compaginaba a la perfección su función informativa con la artística, logrando que ambas se sumasen mutuamente.

El desarrollo de la fotografía trajo consigo también la primera organización nacional de reporteros gráficos del mundo, que se fundó en 1912 en Dinamarca. A esta asociación se sumaron otras tantas, hasta terminar con escuelas de periodismo en muchos países del mundo que dan vida a famosos premios que han llegado hasta nuestros días, como el World Press Photo.

Creadores de conciencia

 “Nada es más peligroso que alguien que quiere hacer del mundo un lugar mejor”. Es una de las célebres frases del artista Banksy. Y ahí radica la más poderosa arma del fotoperiodismo. Difundir la información para crear conciencia, para eliminar barreras, prejuicios, para mostrar lo invisible, las historias que necesitan ser contadas.

Mujer refugiada y su hijo caen al agua durante desembarco. Lesbos, Grecia 2015.
Fotografía de Samuel Aranda, Creadores de Conciencia

Así lo han hecho los cuarenta fotoperiodistas que a día de hoy dan vida a la exposición Creadores de Conciencia, un mapa de conflictos sociales de los últimos años de nuestra historia. Entre los fotógrafos que llenan las paredes de la exposición se encuentra Gervasio Sánchez, uno de los fotoperiodistas más valorados actualmente en nuestro país, maestro cuyas fotografías tienen un marcado estilo directo y claro.

Su universidad fueron las calles de Guatemala, de El Salvador, Perú, Chile o Argentina, así como la guerra de los Balcanes. Sus fotografías de vida cotidiana, de rutina enmarcada en la guerra, son algunas de las más potentes de nuestra reciente historia.

Junto a reputados veteranos, jóvenes que inician su carrera ponen voz tanto a los conflictos más duros como a los más olvidados del planeta. En ocasiones, a un alto coste: Ricardo García Vilanova, otro de los fotógrafos que participan, estuvo secuestrado por el ISIS más de seis meses, según informa Reuters.

Mortalidad infantil y pobreza. Bebedjia, República de Chad, 2013.
Fotografía de Pep Bonet, Creadores de Conciencia

Sandra Basells, otra fotorreportera, contaba en declaraciones a Infolibre la historia tras su fotografía, cuyo protagonista es un niño de cinco años en un hospital de Haití: "Tenía cáncer de piel con metástasis en la cabeza. Era una herida abierta, no podía ver. Él, sin verme, se excitaba mucho cada vez que apretaba el disparador para fotografiarlo, se sentía protagonista de no sabía qué". Más tarde, supo que "si hubiera estado en el primer mundo se hubiera salvado".

En relación a todo aquello que queda en el backstage al vivir esas situaciones de conflictos, Manu Bravo declaraba en una entrevista a Atlántica que “de Siria no sales, es lo más salvaje que he vivido en mi vida y creo que lo más salvaje que hemos vivido toda una generación de periodistas”.

La muestra audiovisual de estos testimonios del mundo se encuentra en el Círculo de Bellas Artes y colabora con la organización Reporteros Sin Fronteras, que lucha por la libertad de la información.

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