«Me siento derrotada»: Una enfermera relata la presión constante que supone trabajar en primera línea

Mientras aumentan los casos de coronavirus en Maryland, la fotógrafa y enfermera Rosem Morton comparte sus frustraciones, miedos y modos de sobrellevarlo.

Por Rosem Morton
Fotografías de Rosem Morton
Publicado 20 may. 2020 12:30 CEST, Actualizado 5 nov. 2020 6:48 CET
Rosem Morton va al trabajo

Rosem Morton va en coche al trabajo, como todos los días. Su trayecto solía ser antes del amanecer, pero debido a la pandemia de COVID-19 su horario ha cambiado y puede disfrutar del sol mientras conduce.

Fotografía de Rosem Morton

Conforme los pacientes de coronavirus llenaban los hospitales de Estados Unidos, el país con más casos del mundo, el personal médico del país se ha visto obligado a adaptarse al cambio de sus condiciones de trabajo. Para la enfermera de Baltimore Rosem Morton, esto se ha traducido en supervisar el equipo de protección individual limitado de su hospital, gestionar los retrasos de las cirugías y lidiar con la pena y la ansiedad que la rodean. En sus días libres, Morton y su marido Ian, que es enfermero en otro hospital, intentan relajarse y disfrutar del tiempo juntos, pero el coste mental y emocional de la crisis perdura.

Morton, fotógrafa y beneficiaria de una beca National Geographic Explorer, ha documentado sus experiencias cotidianas a medida que la novedad de la pandemia desaparece y la crisis se normaliza. Esta es la realidad de combatir la COVID-19 siendo una trabajadora sanitaria en primera línea.

Morton tiene la cara cubierta de marcas rojas y los labios secos y agrietados por llevar la mascarilla N95.

Fotografía de ROSEM MORTON

Morton guarda su mascarilla N95 en una bolsa de papel para reutilizarla.

Fotografía de Rosem Morton

Estas señales de gratitud y ánimos para los trabajadores de primera línea hacen sonreír a Morton cuando sale del hospital.

Fotografía de Rosem Morton

Miércoles, 1 de abril de 2020: noveno día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 1985

Fallecidos en Maryland: 33

6:50 a. m. Me reúno con un supervisor en privado por una posible exposición. Me piden que me vigile y me tome la temperatura durante los próximos 14 días. Mi ansiedad da paso a la resignación. Es probable que no sea mi última exposición.

12:00 p. m. Mi marido Ian, también enfermero, me envía un mensaje en el que dice que ha atendido a un paciente que ha dado positivo en COVID-19 tras dos test negativos. Supongo que tendremos que vigilarnos juntos.

El marido de Morton, Ian, es enfermero en otro hospital. Rara vez tienen tiempo para hablar salvo cuando ambos tienen el día libre, un tiempo que aprovechan para relajarse.

Fotografía de Rosem Morton

Jueves, 2 de abril de 2020: décimo día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 2331

Fallecidos en Maryland: 33

6:35 a. m. Cruzo la calle para ir al hospital y veo que la acera de ladrillo está cubierta de mensajes y dibujos hechos con tiza. «Gracias», «Que Dios os bendiga», «Aquí trabajan héroes», «Gracias, trabajadores sanitarios». Se me dibuja una amplia sonrisa en la cara. Creo que llevaba mucho tiempo sin sonreír de camino al hospital.

7:00 a. m. Me asignan la función de distribuir los respiradores purificadores de aire forzado (PAPR, por sus siglas en inglés), las capuchas que filtran el aire contaminado. O «la policía de los PAPR», el nombre que le hemos puesto a este trabajo. A veces me parece abrumador, ya que mis decisiones afectan a si podemos proceder con las cirugías. Como solo hay 40 PAPR para casi 100 empleados, cada día es un reto: hay una primera ola de cirugías y la próxima ola debe esperar hasta que vuelvan las máquinas. Tenemos que saber cuánto tardarán las intervenciones y gestionar los recursos para que las cirugías sigan adelante pese a los retrasos. Algunos médicos son más pacientes que otros. Muchas veces tengo que decirles a los cirujanos principales que, debido a los EPI limitados, solo pueden tener un ayudante. Tengo que acordarme de mantener algunos en la reserva en caso de emergencia.

Morton escribe a su marido tras haberse expuesto a un paciente que dio positivo en COVID-19.

Fotografía de Rosem Morton

Morton escribe a su marido tras haberse expuesto a un paciente que dio positivo en COVID-19.

Fotografía de Rosem Morton

Morton se toma la temperatura antes de ir a trabajar. Su marido y ella han hecho las paces con el hecho de que uno de ellos o ambos se expondrán a la COVID-19 en algún momento.

Fotografía de Rosem Morton

Viernes, 3 de abril de 2020: undécimo día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 2758

Fallecidos en Maryland: 42

7:00 a. m. Vuelvo a trabajar en el quirófano. Llevamos los PAPR para intubar (cuando ponemos un tubo de respiración al paciente) y extubar (cuando se lo quitamos). Cualquier intervención que implique las vías respiratorias de un paciente pulveriza partículas que podrían contener el coronavirus, que los trabajadores podrían inhalar y que podrían contagiarlos, así que esperamos unos 20 minutos para dejar que cualquier posible gotita infecciosa se asiente antes de volver a entrar en el quirófano. Estas nuevas intervenciones ralentizan las cirugías y tenemos menos ayuda de lo normal porque limitamos el tráfico en quirófano. Pero sé que esta es la nueva normalidad.

Morton tiene las manos secas por ponerse gel desinfectante constantemente.

Fotografía de Rosem Morton

Martes, 7 de abril de 2020: duodécimo día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 4371

Fallecidos en Maryland: 103

10:00 a. m. Ya no compruebo el número de casos confirmados en mi estado ni en mi hospital. No sé si esta es una señal de aceptación serena o de derrota hastiada.

Miércoles, 8 de abril de 2020: decimotercer día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 5529

Fallecidos en Maryland: 124

8:00 a. m. Mientras un amigo cubre la primera mitad de mi turno, me reúno con los trabajadores en primera línea y escucho sus historias. Me dicen que han empezado a recibir tantos pacientes con COVID-19 que no pueden atenderlos a todos solo en la unidad de biocontención. Me cuentan cuáles han sido sus peores momentos: ver a pacientes morir solos, responder a las llamadas de familiares que suplican que les dejen entrar en el hospital, separar a madres que han dado positivo en COVID de sus bebés. ¿Qué se les dice para aliviar su dolor? Lo único que podía ofrecer era una mirada comprensiva a dos metros de distancia.

10:30 a. m. Mientras recorro el hospital, todo el mundo me mira. Al parecer he ignorado una circular. Todos llevan mascarilla, conforme a las nuevas normas. Hace pocos días, me miraban fijamente por llevarla. Ahora, por lo contrario. Es inquietante estar fuera de lugar.

Intento llevar una sola mascarilla al día para conservar los EPI de forma preventiva. Pero hay muchos aspectos logísticos que tener en cuenta. ¿Llevo mi mascarilla sucia hasta el coche? ¿Debería tener una mascarilla alternativa para el hospital y otra para lo demás? ¿Qué método me permite conservarla y no ponerme en peligro a mí ni a los demás? Aún no lo he averiguado.

Jueves, 9 de abril de 2020: decimocuarto día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 6185

Fallecidos en Maryland: 138

10:30 a. m. La pandemia ha cambiado mucho nuestra forma de trabajar. Las cirugías son más lentas y largas. Mis turnos de día se han cambiado a las tardes hasta finales de mes. Solo veo a mi marido cuando está a punto de irse a dormir y no tenemos mucho tiempo para hablar, solo si ambos tenemos un día libre.

Algunos días, Morton solo ve a su marido Ian cuando se va a la cama. En la foto, le da un beso antes de irse a trabajar.

Fotografía de Rosem Morton

Viernes, 10 de abril de 2020: decimoquinto día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 6968

Fallecidos en Maryland: 171

5:00 p. m. Cuando se atiende a un paciente positivo en COVID, los trabajadores deben permanecer en el quirófano durante todo el caso para minimizar la contaminación. Se retira la mayor parte del equipo del quirófano. Paso la tarde corriendo, llevando suministros por los pasillos de los quirófanos. Llevo mi N95 bajo una mascarilla quirúrgica.

7:00 p. m. Tengo marcas por toda la cara por la N95. Solo la he llevado dos horas. No me imagino cómo debe de ser para algunos sanitarios que tienen que llevar su N95 constantemente. Aprieta y es incómoda, y con ella me cuesta respirar. Intento no mover mucho la boca al hablar, porque me preocupa romper el sello.

Martes, 14 de abril de 2020: decimosexto día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 9472

Fallecidos en Maryland: 302

1:00 p. m. Mientras sustituyo al personal de quirófano para que puedan tomarse el descanso para comer, me sacan para formarme en caso de que me destinen a otras zonas del hospital. En la formación me enseñan habilidades que aprendí en la facultad de enfermería, pero que nunca he usado, como manipular los tubos de alimentación y las vías intravenosas. Es un poco desalentador empezar de cero después de tantos años.

Miércoles, 15 de abril de 2020: decimoséptimo día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 10 032

Fallecidos en Maryland: 349

10:00 p. m. Cada vez más compañeros de trabajo pierden familiares por la COVID-19. Por desgracia, mi amigo Liam ha perdido a su madre, una enfermera que se expuso al virus el fin de semana pasado.

Sábado, 18 de abril de 2020: día libre

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 12 308

Fallecidos en Maryland: 463

3:30 p. m. Le rapo la cabeza a mi marido por primera vez. Es un nuevo nivel de confianza, porque no tengo experiencia. Se oye el zumbido y nuestra respiración calmada. Me parece sorprendentemente íntimo.

En su día libre, Morton rapa a su marido por primera vez. «Me parece sorprendentemente íntimo», afirma.

Fotografía de Rosem Morton

En su día libre, Morton rapa a su marido por primera vez. «Me parece sorprendentemente íntimo», afirma.

Fotografía de Rosem Morton

Martes, 21 de abril de 2020: decimoctavo día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 14 193

Fallecidos en Maryland: 584

10:00 a. m. Hoy me siento cansada y frustrada. No todos estamos en el mismo barco. Como no han hecho el test a muchos de nuestros pacientes, algunos empleados son menos precavidos. Es mucho que gestionar cuando ya estás cuidando de los pacientes y controlándote a ti misma. También tengo que controlar a los demás, incluso a mis superiores. Tras seis semanas, me siento derrotada.

Morton sufre ansiedad, que le bloquea la rodilla y le impide moverse. Ocurre cada pocos meses, dependiendo de lo estresada que esté.

Fotografía de Rosem Morton

Miércoles, 22 de abril de 2020: decimonoveno día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 14 582

Fallecidos en Maryland: 631

11:00 a. m. Si he contado bien, al menos cuatro compañeros de trabajo han dado positivo en COVID-19. Pero la ley nos impide conocer su identidad. Es una zona gris ética a la que cuesta enfrentarse. ¿Cómo pueden tomar las medidas de seguridad adecuadas los trabajadores sanitarios si no saben hasta qué punto se han expuesto? A mis colegas les preocupan sus hijos y otros seres queridos vulnerables que viven con ellos. Quieren saber si se han expuesto para al menos irse a vivir a un hotel o aislarse durante unos días.

Mis colegas y yo debatimos posibles alternativas. Quizá podría ofrecerse la opción de que los trabajadores sanitarios revelen que han dado positivo en COVID a sus unidades. No recuerdo a toda la gente con la que me crucé cada día en el trabajo, pero sé que ellos recordarían que nos cruzamos si les dijera que he dado positivo.

Morton se saca una foto con su mascarilla N95. Aunque la ha tenido durante un mes, aún no está tan visiblemente sucia como para remplazarla por otra.

Fotografía de Rosem Morton

El marido de Morton le manda un mensaje para decirle que lo han destinado a la unidad de biocontención para trabajar con pacientes con COVID-19.

Fotografía de Rosem Morton

Morton y sus dos perros, Maia y Akira, reciben a Ian cuando vuelve a casa del trabajo.

Fotografía de Rosem Morton

Jueves, 23 de abril de 2020: vigésimo día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 15 737

Fallecidos en Maryland: 680

6:00 a. m. Me despierto sobresaltada por un sueño aparentemente benigno: me habían enviado a una unidad de enfermería distinta durante la COVID-19. Al despertar, sufro un ataque de pánico. Tardo en tranquilizarme y no consigo volver a quedarme dormida. Pensaba que lo estaba llevando bien. Cuando la gente me pregunta qué tal estoy, siempre les digo que estoy bien. Me doy cuenta de que simplemente he estado entumecida.

Morton, que no ha dormido bien desde que empezó la pandemia, yace en la cama pensando en el comienzo de la semana laboral.

Fotografía de Rosem Morton

Martes, 28 de abril de 2020: vigesimoprimer día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 20 113

Fallecidos en Maryland: 929

10:30 a. m. Más cambios. Los formularios de consentimiento ya no requieren las firmas de los pacientes; esto minimizará el riesgo de transmisión de la COVID-19 entre pacientes y sanitarios. Muchos enfermeros están preocupados por el riesgo de seguridad que supone esto, sobre todo para pacientes que no pueden dar su consentimiento. Aunque estos cambios son inquietantes, el personal lo acepta. El ciclo informativo pesado y constante me ha insensibilizado de mis propios problemas. He acabado aceptando que la situación será así durante un tiempo.

Miércoles, 29 de abril de 2020: vigesimosegundo día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 20 849

Fallecidos en Maryland: 985

8:30 p. m. Los trabajadores sanitarios pueden encontrar humor incluso en tiempos difíciles. He visto a gente que se hace dibujos graciosos en las mascarillas y en el cubrecalzado. Al final de nuestro turno, mis amigos y yo nos grabamos bailando para subir el vídeo a TikTok.

Morton se toma la temperatura nada más llegar a casa del trabajo. Ha empezado a hacerlo a diario por una posible exposición a la COVID-19.

Fotografía de Rosem Morton

Una de las colegas de Morton enseña sus «Nike caseras». «Los trabajadores sanitarios pueden encontrar humor incluso en tiempos difíciles», dice Morton.

Fotografía de Rosem Morton

Domingo, 3 de mayo de 2020: día libre

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 25 642

Fallecidos en Maryland: 1182

11:20 a. m. En nuestros días libres, Ian y yo hemos empezado a hacer ceremonias del té. Dejamos los móviles, nos sentamos junto a la ventana y nos servimos el té siguiendo una serie de pasos que terminan en unas tacitas diminutas. De este modo, podemos tranquilizarnos y centrarnos en el presente.

Morton y su marido han empezado a hacer ceremonias del té en sus días libres. Dejan sus móviles y se centran en tranquilizarse y vivir el presente.

Fotografía de Rosem Morton

La pareja disfruta de una tarde soleada en su día libre. El tiempo más cálido ha influido en sus ánimos.

Fotografía de Rosem Morton

Lunes, 4 de mayo de 2020: vigesimotercer día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 26 400

Fallecidos en Maryland: 1216

6:40 a. m. Ha habido un repunte considerable del número de pacientes de la noche a la mañana. Ahora estamos en cifras dobles. La cantidad de empleados infectados también figura en cifras dobles.

Miércoles, 6 de mayo de 2020: vigesimocuarto día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 27 117

Fallecidos en Maryland: 1390

8:45 a. m. Llegan pacientes nuevos y hemos empezado a hacerles el test de la COVID-19. Si dan negativo, seguiremos tomando precauciones cuando los atendamos, porque cabe la posibilidad de que los test sean imprecisos. También nos protegemos durante los procedimientos de aerosolización. Agradezco la capa adicional de protección, pero las zonas grises confunden a gran parte de la plantilla y hacen que no se cumplan las normas. Mucha gente sostiene que, si no creemos en los test, ¿entonces para qué sirven? Me encojo de hombros y les doy EPI.

Martes, 12 de mayo de 2020: vigesimosexto día de trabajo

Casos confirmados de coronavirus en Maryland: 34 061

Fallecidos en Maryland: 1643

8:45 a. m. Un enfermero me cuenta que le han hecho un frotis a mi paciente para el test de coronavirus esta mañana y que está esperando los resultados. Me pongo la N95 debajo de mi mascarilla quirúrgica y una bata amarilla encima del pijama. Mientras me pongo los guantes, me doy cuenta de que no tengo un protector ocular sobre las gafas. Pregunto por ahí, pero no hay nada. Todo el mundo tiene su propio protector facial con una N95, pero yo no llegué a recibir el mío. Como tengo gafas, decido arriesgarme.

Morton se pone la mascarilla antes de entrar en el hospital. Aún intenta averiguar la mejor forma de conservar el equipo de protección individual y mantenerse a salvo.

Fotografía de Rosem Morton

Evalúo a la paciente y después salgo de la habitación y me quito el EPI. Cuando compruebo su historia clínica, veo en negrita: «positivo en COVID». Debería haberlo sabido. Debería haberme defendido mejor.

9:20 p. m. Conduzco a casa en silencio y preocupada. He defendido la seguridad de los demás, pero no me he defendido a mí misma. Me riño de nuevo y espero hacerlo mejor la próxima vez. También espero no tener que pagar un alto precio por este error.

Rosem Morton sigue sana y trabaja como enfermera en Baltimore. En el momento de la publicación, Maryland tenía 39 762 casos de coronavirus y 1903 fallecidos, 237 en Baltimore.

Reportaje apoyado por el Fondo de Emergencia COVID-19 para Periodistas de la National Geographic Society.
Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.
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