Salvemos Nuestro Mediterráneo

Súmate al reto, vive un verano sin plástico

Más de 8 millones de toneladas de plástico terminan cada año en nuestros océanos. Estos sencillos consejos cotidianos se vuelven un imprescindible para atajar este grave problema. Jueves, 26 Julio

Por Cristina Crespo Garay, National Geographic

Esta historia forma parte de ¿Planeta o plástico?, una iniciativa plurianual para crear conciencia sobre la crisis global de desechos plásticos. Aprende cómo puedes reducir el empleo de plásticos de un solo uso y comprométete#PlanetaOPlástico

En 2050, habrá más plásticos que peces en el mar. Así lo afirmó el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, el pasado Día Mundial del Medio Ambiente. El plástico ha invadido nuestro día a día hasta el punto de que, cada año, más de 8 millones de toneladas terminan en nuestros océanos.

Ahora, imagina un mundo sin plástico. Ese es el objetivo del movimiento internacional #PlasticFreeJuly, que cumple siete años retando a millones de participantes de 150 países a vivir un verano sin plásticos. Con el propósito de animar a las personas a ser más conscientes de su uso del plástico, promueven una manera de crear conciencia con pequeñas acciones individuales que generen un gran cambio a nivel mundial.

La concienciación al respecto avanza, pero las cifras continúan siendo alarmantes. «Ya hay más microplásticos en el océano que estrellas en nuestra galaxia», alertaba Guterres. La gran isla de plástico del Pacífico alcanza ya más de 800.000 toneladas, según ha publicado la organización Ocean Clean Up en la revista Scientifist Report.

La basura flotante arrasa también nuestras costas y playas, llegando a crear enormes olas de plástico, como en el caso de Santo Domingo, y convirtiéndose en uno de los problemas más cotidianos de nuestro litorial. Los residuos más habituales en las playas de España van desde las colillas hasta materiales de construcción, pasando por pajitas, tapas, botellas, trozos de poliestireno, bolsas y tuberías, según ha indicado la organización Ocean Conservancy.

El turismo masivo y la mala gestión de los espacios afectan a gran parte del litoral español. El informe Banderas Negras 2018, de Ecologistas en Acción, refleja las playas más contaminadas de nuestro territorio. Uno de los puntos más críticos de nuestra geografía es la desembocadura del Río Segura. Tal y como indican en su informe, «el impacto de la permanencia de residuos plásticos en el cauce del río es de gran magnitud, (…) pero es aún mayor en el frente marítimo de la desembocadura, que tras los temporales de levante, el mar devuelve a las playas acumulando grandes cantidades de residuos».

Bizkaia, con playas cuyo suelo está invadido de plásticos, es otro de los puntos más cruciales, seguido del noreste de Castellón, donde se encuentra otra de las orillas más sucias de nuestro país, la de Surrach-Aiguadoliva. En este entorno natural, ubicado en el municipio de Benicarló, no se realizan tareas de limpieza y se agolpan centenares de residuos cada año.

Ante la pasividad de algunas administraciones, son muchas las personas que han decidido iniciar movimientos de concienciación, como #BreakFreeFromPlastic o #PorPocoQueHagas, para ayudar a limpiar nuestras playas. Desde tareas de concienciación en su entorno cercano, hasta llamadas a la acción que proponen recogidas grupales de basura.

En nuestro día a día, con estos sencillos consejos, podemos marcar una gran diferencia para limpiar nuestras playas:

  • Olvida los plásticos de un solo uso como bolsas, botellas o pajitas, y sustitúyelos por materiales reutilizables.

 

  • Las alcantarillas no son papeleras. El agua de la lluvia arroja toda la basura de los sumideros en los océanos y playas. Colillas, trozos de plástico, bolsas y envases llegan directos desde las cloacas de las ciudades a nuestras playas.

 

  • Recoge tu basura al irte. La plaga de tapones, botellas y vasos de plástico llega a través de las alcantarillas, pero también debido a los cientos de visitantes que llegan para disfrutar del verano. Puedes utilizar envases de vidrio y evitar todo aquello que pueda salir volando.

 

  • Evita las bolsas de plástico en la playa: utiliza una bolsa de tela, que además de ser reutilizable, no saldrá volando hasta el mar.

 

  • Al retrete, solo lo biodegradable. Las toallitas húmedas y palillos de los oídos inundan nuestras aguas.

 

El impacto que estas pequeñas acciones individuales tienen a nivel global es imprescindible para cambiar el curso de un grave problema que intoxica la cadena alimentaria, contamina los océanos y arruina nuestros ecosistemas.