¿Qué es el perejil gigante, la planta invasora que quema y causa ceguera?

Esta planta llegó a Norteamérica para decorar jardines y arboretos, pero ahora las autoridades estadounidenses están intentando erradicarla.jueves, 7 de febrero de 2019

El perejil gigante crece entre flores silvestres en el estado de Washington. La planta ha aparecido en el Pacífico Noroeste y Noreste.
El perejil gigante crece entre flores silvestres en el estado de Washington. La planta ha aparecido en el Pacífico Noroeste y Noreste.
foto por Wolfgang Kaehler, LightRocket, Getty Images

Si la ves en tu jardín, no la toques.

Esta planta invasora de cuatro metros y medio, conocida como perejil gigante (Heracleum mantagazzianum), ha aparecido por primera vez en Virginia. Expertos y residentes están en estado de máxima alerta porque la conocida planta produce una peligrosa savia transparente que puede provocar quemaduras de tercer grado, ampollas graves y ceguera permanente.

La planta se había identificado en regiones más septentrionales de Canadá, el Pacífico Noroeste y el noreste de los Estados Unidos, y ahora las autoridades de Virginia supervisan la región para comprobar si también ha echado raíces allí.

¿Cómo se ha extendido?

Los peligros de la planta no supusieron un impedimento para que los aficionados a la jardinería la trajeran a Norteamérica hace más de un siglo. Antes de que se la clasificara como mala hierba en varios estados, se cultivaba como planta ornamental de jardín. El perejil gigante, autóctono de regiones fronterizas del mar Negro como Rusia y Georgia, se extendió al resto de Europa y Norteamérica en los siglos XIX y XX, transportada por coleccionistas maravillados por su singular belleza.

«Se trata de una planta espectacular», afirma Kevin Heffernan, biólogo y administrador del Departamento de Conservación e Investigación de Virginia. Especula que la planta llegó a Virginia por su atractivo.

La encontraron en un jardín doméstico mantenido por aficionados a la jardinería. Los expertos creen que podría haber estado creciendo durante los últimos 40 años, cuando los propietarios originales de la casa la plantaron por primera vez. Los propietarios actuales empezaron a sospechar que la conocida hierba se encontraba en su jardín trasero y enviaron fotos a horticultores del Instituto Politécnico de Virginia, que confirmaron que se trataba de esa especie. Hace 40 años, comprar y plantar perejil gigante era legal, pero hoy en día, Virginia lo clasifica como mala hierba, lo que significa que está regulada por el estado y no puede venderse.

Esta planta modificada genéticamente brilla cuando la atacan
Esta planta modificada genéticamente brilla cuando la atacan
Cuando las plantas resultan heridas, envían señales de alerta que se extiende a otras hojas, dando la alarma y activando mecanismos de defensa para las zonas ilesas. Ahora, los investigadores han captado esta reacción en una serie de vídeos hipnóticos que contribuyen a explicar el complejo tema de la "inteligencia" vegetal.

Como precaución, arrancaron la planta de raíz y la retiraron. Se ha informado de otros avistamientos de perejil gigante en Virginia, pero todavía no se han confirmado. «Estamos bastante seguros de que no se ha extendido. Si se hubiera observado en estado salvaje, ya habrían saltado las alarmas», afirma Heffernan.

Esto se debe a que, en otras regiones donde la planta se ha propagado, provoca daños graves y a largo plazo.

Un contacto peligroso

Un simple roce con la planta no provoca reacciones graves. La savia de la planta contiene una sustancia química denominada furanocumarinas y, cuando se mezcla con luz solar, provoca una sensación fototóxica en la piel denominada fitofotodermatitis. Puede provocar ceguera permanente si la savia entra en contacto con los ojos.

Los síntomas empeoran durante días hasta que sanan, dejando una sensibilidad duradera a la luz solar.

Galería: Fotografías que demuestran la importancia del suelo

La planta también puede afectar a especies autóctonas. Esta planta alta y dura tiene una parte superior amplia y respingona que ensombrece la vegetación subyacente. Esto puede impedir que el sotobosque arraigue y desestabilizar el suelo, que se erosiona con más facilidad durante el invierno.

Si se produce contacto con la savia del perejil gigante, los expertos recomiendan lavar la zona afectada, evitar exponerse a la luz solar y acudir al médico.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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