Medio Ambiente

El jaque al cambio climático desborda las ciudades españolas

Las calles del mundo entero han sido el abarrotado escenario donde millones de jóvenes enfrentan al unísono uno de los mayores desafíos de la humanidad: la emergencia climática.lunes, 30 de septiembre de 2019

Por Cristina Crespo Garay - National Geographic
“Nadie es demasiado pequeño para marcar la diferencia”. Así sonaban hace un año las palabras de Thunberg que reúnen hoy a miles de personas para alzarse contra el cambio climático.

“Qué bonita estás, Madrid, cuando te alzas por el planeta”, rezaba una de las pancartas que bailaban al son de la multitud el pasado viernes en su recorrido por las calles de la capital hacia Sol. Jóvenes y más jóvenes exigiendo un futuro que les pertenece, reprochando la inacción de sus adultos.

Sin embargo, la etiqueta de protesta estudiantil se queda esta vez más pequeña que nunca para retratar el movimiento que comenzó la joven sueca Greta Thunberg. Imparable, la lucha por el planeta ha sacado a la calle a centenares de ciudades del mundo. Más diferentes que nunca, más unidas que nunca.

“Nadie es demasiado pequeño para marcar la diferencia”. Así sonaban hace un año las palabras de Thunberg que reúnen hoy a miles de personas para alzarse contra el cambio climático. Sobre las seis de la tarde del viernes el centro de la capital quedaba colapsado por las decenas de miles de personas que llegaron para exigir acción. Por primera vez, el planeta acallaba las ciudades de media Europa.

Madrid, Barcelona, Valencia, Milán, Roma, Helsinki, Budapest o Viena. Las pancantas por el planeta han cubierto las calles de decenas de ciudades del mundo.

A la cita en la capital acudieron más de 150.000 personas según los organizadores, 20.000 según la Delegación del Gobierno. La concentración por el planeta más grande que ha vivido nuestro país hasta ahora ha estado protagonizada en su mayoría por adolescentes que abanderan el compromiso que necesita esta crisis. Desde bebés hasta ancianos, las familias subían a hombros a sus niños alzando las pancartas.

Es ahora o nunca

“Hemos estado en todas las manifestaciones de Madrid y estamos emocionadas de ver a tantísima gente esta vez”, afirmaban a National Geographic España dos jóvenes de 19 años. “No vamos a parar hasta conseguir que los responsables nos escuchen y todo el mundo ponga su granito de arena, porque todos podemos hacer mucho”.

La organización Fridays For Future Madrid también mostraba esa emoción en su muro de twitter. “Cientos de miles de personas tomamos las calles en Madrid  para exigir políticas ambiciosas ante la emergencia climática”, afirmaban. “Esta #HuelgaMundialPorElClima marca un punto de inflexión en la lucha climática: ¡ya somos imparables!”.

Desde niños alzando las pancartas a hombros de sus padres, hasta familias al completo recorrieron al unísono las calles de la capital.

Al mismo tiempo, los Jardinets de Gràcia presenciaban el arranque de la concentración de Barcelona. Más de 300 organizaciones como Amnistía Internacional o WWF apoyaron con su presencia la jornada. “Los gobiernos siguen haciendo oídos sordos ante las advertencias de la comunidad científica y el malestar de la población. Por eso hoy vamos a gritar todos y todas con mucha fuerza”, afirmaban.

‘Somos aquellos a los que hemos estado esperando’

Madrid, Barcelona, Valencia, Milán, Roma, Helsinki, Budapest, Viena. Un movimiento que surgió del primer paso de una estudiante sueca que decidió plantarse en la puerta del parlamento cada viernes, y que hoy siguen centenares de miles de estudiantes en todo el mundo.

Allá por febrero comenzaron a escucharse los primeros coleteos del movimiento en España. Unos meses más tarde, la protesta que arrasa las redes sociales desborda también la capital. Las Naciones Unidas aseguraban hace unos meses que la lucha contra el cambio climático necesitaba liderazgo, y que eran los jóvenes quienes habían asumido el reto de frenar una crisis que se acerca cada día más a la sexta gran extinción del planeta.

Los jóvenes han asumido el liderazgo del gran reto al que nos enfrenta una crisis ambiental que nos acerca cada día más a la sexta gran extinción del planeta.

“Tan solo nos jugamos el futuro de la humanidad”, rezaba otra pancarta cercana a Cibeles. El humor y la ironía de los mensajes no escondían la determinación y el compromiso de los jóvenes, que desafiaban de punta a punta de Madrid la inacción de quienes tienen las decisiones en sus manos. Desde los más pequeños hasta los más mayores, las manifestaciones se han repetido a lo largo y ancho del planeta reprochando la inacción de los gobiernos.

Fridays for Future Barcelona ha alertado en un comunicado que solo quedan 11 años para reducir un 50 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero y evitar así que la crisis climática sea irreversible. También allí la concentración ha superado los 100.000 asistentes, 20.000 según las autoridades.

Laura Laguna, una de las jóvenes de Fridays For Future afirma en la misma plataforma que “ante la emergencia, salimos a las calles reclamando medidas urgentes que combatan la crisis ecológica, climática y social que vivimos y que, como siempre, afecta de forma más feroz a los más vulnerables”. Sin embargo, no hace falta irse lejos de nuestras fronteras para encontrarnos algunas de las peores consecuencias de esta crisis.

El Mediterráneo y Canarias, en el punto de mira

 

“Tan solo nos jugamos el futuro de la humanidad”, rezaba otra pancarta cercana a Cibeles. El humor y la ironía de los mensajes no escondían la determinación y el compromiso de los jóvenes, que desafiaban de punta a punta de Madrid la inacción de quienes tienen las decisiones en sus manos.

Según los científicos que participaron en el informe de la ONU que salía a la luz la semana pasada, el rápido aumento del nivel del mar previsto por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) llevará las consecuencias a los más de 10.000 kilómetros de costa que separan nuestra península del agua. La desaparición de algunas playas, ciudades costeras inundadas y el aumento de los fuertes temporales del Cantábrico y del Mediterráneo.

Con poco más de un año de vida, la oleada que pretende frenar esta crisis ha entrado más fuerte que nunca en España, donde muchos jóvenes afirman que hay concienciación pero falta mucho por hacer en cuanto al conocimiento de la responsabilidad de nuestras acciones individuales. Sin embargo, a nivel global ya no existen las fronteras en la lucha por el medio ambiente.

La protesta global se cerró a nivel mundial con la participación de Greta Thunberg en la concentración de Montreal, que puso el broche de oro a la semana que se iniciaba el día 20 en Nueva York, paralela a la cumbre por el clima. Según publicaba Thunberg en sus redes, más de 7 millones de personas se han unido a la Semana por el Futuro. “Una de las mayores manifestaciones a nivel global de la historia”, afirma. “Esto es solo el principio”.

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