El nuevo biomaterial hecho con huesos de oliva que podría sustituir al plástico

Un arquitecto valenciano y una diseñadora brasileña han desarrollado un material biodegradable y reutilizable que pretende ganar la lucha contra el plástico.

Monday, September 14, 2020,
Por Cristina Crespo Garay, National Geographic
Reolivar huesos aceituna plastico

La concienciación ciudadana es la palanca del cambio para que las grandes industrias apuesten por estos materiales y generen un punto de inflexión en el mercado.

Fotografía de Mike Water, Reolivar

Menos plástico, más huesos de aceituna. Así de simple es la idea que surgió del arquitecto valenciano Joseán Vilar y la diseñadora Silvana Catazine, de Reolivar, tras vivir tres años en pleno contacto con la naturaleza, a orillas de una playa virgen al norte de Brasil que se plagaba de las oleadas de plástico que transporta el océano por cada rincón del planeta.

Tras mudarse a Barcelona y con el objetivo de aplicar los conceptos de la economía circular a las grandes industrias, Vilar y Catazine comenzaron su investigación sobre la implementación del hueso de la oliva como materia prima, un recurso que ya se utiliza en diferentes procesos gracias a la energía que produce al ser incinerado. Este proyecto le da una nueva vida muy útil a este residuo antes de que su eliminación pueda aprovecharse como fuente de energía. 

Como resultado de su investigación, este nuevo material ha sido invitado a participar en la exposición "Neomateria" que se celebra la próxima semana en Corea del Sur, según afirman sus creadores a National Geographic España. Este encuentro se realiza con el objetivo de mostrar al mundo nuevos materiales y tecnologías entre los que se incluyen aquellos procedentes de la naturaleza, residuos o, incluso, materiales vivos.

"Es un bio-composite inteligente, es decir, que responde a la necesidad de cada usuario", explican los creadores en la revista Arquitectural Digest. "Se mantiene totalmente estable y duradero en un ambiente normal de humedad y temperatura, pero si decidimos deshacernos de ellos, basta con dejarlos biodegradarse en el compost o, incluso, en la propia naturaleza, pues su fórmula contiene únicamente ingredientes naturales. El agua y los microorganismos se encargan de cerrar su ciclo de vida en cuestión de semanas", aseguran sus creadores.

En la carrera por sustituir al plástico, diseñadores, arquitectos, biólogos y científicos ponen en marcha su mayor creatividad para dar con materiales como el hueso de aceituna.

Fotografía de Mike Water, Reolivar

En la carrera por sustituir al plástico, diseñadores, arquitectos, biólogos y científicos ponen en marcha su mayor creatividad para dar con materiales como el hueso de aceituna, cuya versatilidad, flexibilidad y textura permiten adaptarlo al fin con el que se vaya a fabricar.

Juguetes sostenibles

Convencidos de que pronto las grandes industrias apostarán por estos materiales y generarán un punto de inflexión en el mercado, su marca Reolivar ya se ha lanzado a la producción de juguetes, muebles, paneles para ferias, lámparas y otros objetos de decoración cien por cien sostenibles, reutilizables y biodegradables.

“A la hora de elegir un camino que tuviera sentido para nosotros, vimos en la industria del juguete -que utiliza el plástico de manera masiva- una oportunidad para crear un material que puedes tirar a la basura y quedarte tranquilo”, afirma Vilar en declaraciones a EFE Verde.

El proyecto ya se ha lanzado a la producción de juguetes, muebles, paneles para ferias, lámparas y otros objetos de decoración cien por cien sostenibles, reutilizables y biodegradables.

Fotografía de Mike Water, Reolivar

La versatilidad, flexibilidad y textura de este material permiten adaptarlo al fin con el que se vaya a fabricar.

Fotografía de Mike Water, Reolivar

Con este objetivo han creado un juego de construcción por piezas que pretende inspirar a la industria a crear un nuevo mundo, ya que puede reutilizarse para infinidad de usos con tan solo fundirse en un cazo para darle otra forma distinta, lo que a su vez enseña a los niños que hay un mundo más allá del usar y tirar a la vez que fomenta su creatividad.

Construyendo sostenibilidad

Sus raíces en el diseño, “un puente entre el fabricante y el material”, han permitido que estos profesionales hayan podido encontrar el hueco perfecto en la industria para introducir este material como un recurso más sostenible y por tanto, a la larga, más rentable para todos los agentes del proceso de producción.

La producción responsable se pone a disposición de la economía circular y la sostenibilidad en cada paso de la creación de este material. 

Fotografía de Fab Lab Barcelona

Los innovadores usos de este material están en pleno auge: la semana pasada fue inaugurado al sur de Francia el primer campo de fútbol construido con huesos de aceituna. Este residuo se perfila por tanto como una alternativa ecológica a los granulados de neumático reciclado que se utilizan para este tipo de canchas o para rellenar los suelos de césped artificial.

En esta línea, otro proyecto griego logró crear el combustible para barbacoas más ecológico del mercado gracias a este material y ganó el European Business Awards for the Environment 2019 debido a que emiten un 30% menos de monóxido de carbono que el carbón de leña. En España, así como en otros países productores de oliva, el aprovechamiento de este residuo como combustible ecológico o para fabricar pellets para estufas ha crecido mucho en los últimos años.

El impacto positivo de estos proyectos en la economía y en la sociedad no termina ahí, ya que según ha declarado Vilar al mismo medio, “la producción se haría en colaboración con centros ocupacionales (con personas inmigrantes, en riesgo de exclusión o víctimas de violencia de género) ofreciendo una gran ventaja con el diferencial de un diseño de calidad, un material sostenible y una producción responsable”.

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