6 datos sorprendentes sobre Corea del Norte

A medida que aumenta la tensión entre Corea del Norte y Estados Unidos, también ha aumentado la curiosidad sobre cómo es la vida en ese país.lunes, 8 de enero de 2018

Hay mucho sobre Corea del Norte que el mundo desconoce, en gran parte debido al intenso control que ejerce el régimen sobre sus ciudadanos y su actitud recelosa hacia los extranjeros. Sin embargo, entre las imágenes por satélite, los ciudadanos norcoreanos que han huido a otros países y un pequeño número de personas que han conseguido visitar el país, hemos podido conocer poco a poco un panorama de la vida cotidiana en Corea del Norte.

Por ejemplo, una imagen desde el espacio reveló que los norcoreanos han vivido una falta constante de luz eléctrica estable en el país por la noche durante los últimos años. Otras imágenes han mostrado una hambruna devastadora que ha durado décadas y ha provocado unas 3 millones de fallecimientos, así como un legado continuo de inanición.

Eunsun Kim, que huyó con su madre con 11 años, dice que el adoctrinamiento comienza en el momento en que un ciudadano norcoreano nace.

«Nos lavan el cerebro incluso mientras estamos en los vientres de nuestras madres», afirma. «Más del 90 por ciento de las canciones que nos obligaban a cantar eran sobre la familia Kim o el partido de los trabajadores. El culto a la familia Kim es normal».

Te mostramos este país famoso por su aislamiento a través de fotografías, vídeos y artículos recopilados aquí para aprender cómo es la vida cotidiana en una zona del mundo con la que estamos poco familiarizados.

1. Piongyang es muy bonita a vista de pájaro

 

Este vídeo a vista de pájaro de Piongyang, la mayor ciudad de Corea del Norte, muestra una imagen muy rara, llena de edificios de colores pastel que se disponen a lo largo de un río sinuoso. 

Aunque el gobierno solo permite grabaciones limitadas, los directores Rob Whitworth y J.T. Singh nos han proporcionado imágenes de la vida cotidiana en este time-lapse de Piongyang, entre ellas de norcoreanos en el metro, de monumentos históricos o de un parque de patinaje.

2. El ejército forma parte de la vida cotidiana de los residentes.

«Los ves por todas partes. No son solo la defensa del país, forman parte de la identidad completa de Corea del Norte», afirma el fotógrafo de National Geographic David Guttenfelder.

Los soldados participan en proyectos de infraestructura y desarrollo, y Guttenfelder retrató su importancia en la vida cotidiana de Piongyang. Guttenfelder, uno de los pocos occidentales que han pasado tanto tiempo en Corea del Norte desde el año 2000 hasta ahora, recibió una invitación para ver la actuación de los juegos de Arirang y los coreografiados desfiles militares de soldados y artillería.

En ese evento, todos tienen un papel, incluidos los espectadores, que utilizan libros de fichas para crear enormes mosaicos desde las gradas. Las imágenes suelen ser tributos a los líderes del país, o simplemente al ejército en general.

3. Piongyang contiene atisbos de belleza

Estas imágenes de Ed Jones retratan a los norcoreanos esperando en paradas de autobús en la capital de Piongyang. Mientras que sus expresiones aburridas son similares a las de cualquier viajero en bus del resto del mundo, las paradas son ligeramente diferentes en Corea del Norte. En lugar de mostrar anuncios o grafiti, muestran paisajes campestres o urbanos, que suelen ser escenas hermosas.

Los autobuses son el medio de transporte más habitual del transporte público en la capital de unos tres millones de habitantes, donde el acceso a los vehículos privados es raro, y ofrecen una amplia red de cobertura. Los billetes cuestan 5 wons cada uno, menos de 5 céntimos de euro a tipo de cambio de mercado libre, por lo que los viajes son prácticamente gratuitos.

4. Un volcán de la península podría entrar en erupción

El hermoso volcán sagrado del monte Paektu, salpicado de aldeas y arándanos, ha estado retumbando en los últimos años, lo que ha dado pie a intentos internacionales por estudiarlo.

Hace un milenio, el monte Paektu explotó con una furia que rivalizó con las mayores erupciones registradas en la historia de la humanidad, arrojando roca ardiente y ceniza que llegó hasta Japón. Pese a esa explosión violenta, el monte Paektu —o Changbai, su nombre en chino— sigue estando rodeado de misterio. Son pocos los que saben de su existencia fuera de la región. Y nadie sabe si —o cuándo— este pico de 2.700 metros entrará en erupción de nuevo.

5. Hay un elemento de lujo en las vidas de algunos norcoreanos

 

Entre una estación de esquí de lujo y la popularidad del patinaje, la vida de los norcoreanos de élite no es todo miseria y desolación. Durante años, el fotógrafo de National Geographic David Guttenfelder ha observado un aumento de la popularidad del patinaje como parte de un mayor hincapié en el atletismo y la recreación desde que Kim Jong-un asumió el papel de líder supremo en 2011.

«No podría contar el número de lugares que hay en la capital y en otras partes para practicar patinaje», afirma Guttenfelder. «Fue en gran parte por la élite, pero se extendió por todo el país, un llamamiento repentino para que la gente saliera, jugara y practicara actividades recreativas».

6. El metro en Piongyang es muy elaborado

Solo dos de las paradas de la red de metro estaban abiertas a los turistas en un primer momento, lo que sugería que formaban parte de un elaborado montaje. Entonces, el gobierno abrió las 17 paradas a los turistas a finales de 2015, con resultados sorprendentes.

Melody Rowell escribió en un artículo de National Geographic que a los viajeros que bajaban a 96 metros bajo el distrito financiero central de la ciudad les acompañaba una banda sonora de himnos patrióticos que se reproducían en altavoces antiguos. Atraviesan gruesas puertas de acero que permiten que las estaciones hagan el papel de búnker en caso de desastre nuclear. Cada estación, que no lleva el nombre de un lugar geográfico sino de una palabra socialista, cuenta con una combinación de estatuas doradas de Kim Il-sung, mosaicos detallados, placas de bronce que conmemoran las victorias militares de Corea del Norte y extravagantes lámparas de araña.

«Cada estación cubre prácticamente todo lo que quieren que escuchen los norcoreanos y aquello en lo que quieren adoctrinarles», dice el bloguero de viajes australiano y desarrollador de software Elliott Davies. «También es bueno para los turistas. Viajar en Corea del Norte es algo político, quieren que aparezcas al otro lado y que pienses, "¿Sabes qué? ¡Corea del Norte no está tan mal!"».

 

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