Los mejores destinos para la primavera de 2018

Te proponemos 15 destinos que te ayudarán a superar la depresión invernal.

Published 22 mar. 2018 14:20 CET, Updated 5 nov. 2020 7:02 CET

Todo viaje primaveral tiene un objetivo común: absorber el sol tras un invierno largo y oscuro. En esta lista te damos destinos para la ocasión: veleros en Sri Lanka, icebergs en Noruega, ciudades floridas en Colombia o terrazas azules en Marruecos. No olvides meter las aletas y las gafas de sol en la maleta.

Ríos Columbia y Snake

Atravesar Oregón, Idaho y Washington por los ríos Snake y Columbia da acceso a la garganta más profunda del país y a la mayor concentración de cascadas del continente, que se visita mejor en primavera, cuando el deshielo posterior al invierno garantiza un espectáculo ensordecedor. Las tribus yakama, umatilla, warm spring y nez percé han vivido durante siglos junto a estos ríos y son conocidas por su intrincada cestería y la pesca del salmón con redes. Sigue los pasos de Lewis y Clark en Fort Clatsop, cata vinos biodinámicos en la bodega Syncline o visita el Museo Occidental de Aviones y de Automóviles Antiguos el segundo sábado del mes, cuando los voluntarios pueden darse una vuelta en los coches y los aviones antiguos. Viaja con Nat Geo: Visita los impresionantes paisajes de los ríos Snake y Columbia.

Namibia

Las ondas de las dunas de arena se encuentran con las ondas del océano y crean una imagen surealista en el parque nacional Namib-Naukluft.
Fotografía de David Yarrow, Getty Images

En primavera termina la estación lluviosa de flores silvestres y pastos verdes. Las crías de elefantes y los cachorros de león dan sus primeros pasos en la sabana. Viajar es más barato. Y las noches son más frescas. Es cierto que un mayor acceso al agua y a la comida puede hacer que el avistamiento de fauna sea más difícil en esta época del año, pero a finales de mayo, los abrevaderos empiezan a secarse y jirafas y rinocerontes negros salen de sus escondites. Si avestruces, cebras y guepardos no te atraen lo suficiente, quizá lo haga la posibilidad de practicar sandboarding en las dunas del desierto del Namib.

Japón

Hileras de cerezos en flor adornan las riberas del río Meguro en Tokio.
Fotografía de taketan, Getty Images

La estación de los cerezos en flor comienza en el extremo sur del país a mediados de enero y, a continuación, se extiende hacia el norte hasta un rosado final en mayo, en Hokkaido. Hay cientos de formas de hanami (palabra japonesa que significa «celebrar la estación de los cerezos en flor»): pasear por el canal Nakameguro de Tokio tras tomarse un ramen casero en Kaduya, bañarse en las fuentes termales de sakura (cerezos en flor) en Kawazu, o ir en barco por el río Kitakami hasta el parque de Tenshochi, donde 10.000 cerezos en flor se curvan sobre senderos de un irresistible color rosa. En el Festival de Primavera de Takayama, en las montañas Hida, los cerezos en flor se han celebrado durante más de 300 años con un exquisito desfile de carrozas doradas a la luz de los farolillos. Viaja con Nat Geo: ¿Te apetece hanami en Japón?

Fogo Island Inn

Unas vistas épicas rodean el diseño arquitectónico del Fogo Island Inn, y la primavera es la época perfecta para explorar el paisaje.
Fotografía de Craig Easton, Getty Images

Los jacuzzis en la azotea con vistas nítidas de la Vía Láctea. Un Negroni con whiskey canadiense enfriado con trocitos de icerberg. Coloridas colchas tejidas a mano. Vistas al océano del suelo al techo. Bacalao recién capturado braseado. Lámparas de araña de flores silvestres. Pueblos pesqueros. Paseos en bici. Ballenas que salen a la superficie. Observación de icebergs... Estos son solo unos cuantos placeres de los que se puede disfrutar en un viaje primaveral al Fogo Island Inn en Terranova. Viaja con Natgeo: Reserva tu habitación en el Fogo Island Inn.

Alto Amazonas, Perú

Una lugareña sentada en un barco de madera que surca el río Amazonas.
Fotografía de Kim Schandorff, Getty Images

De diciembre a mayo es la estación de marea alta en el río Amazonas en Perú, pero un poco de lluvia de más es un precio pequeño que pagar por una mejor navegación y temperaturas más frescas. La marea alta también aporta puestas de sol amplias y cristalinas y encuentros más cercanos con sakis cabelludos, perezosos, guacamayos macaos y delfines rosas. Pasa la noche en una casa en un árbol en la jungla o en un barco en el río. Tómate tu tiempo para hablar con los ribereños, los indígenas que viven junto al río. Consejo de profesional: en los enormes nenúfares amazónicos caben cigüeñas y nutrias bebés, pero no cabe un ser humano. Viaja con Nat Geo: Deja que el río Amazonas te hechice.

Israel

Los devotos llenan la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén con la luz de las velas.
Fotografía de Simon Norfolk, National Geographic Creative

Celebrar la Pascua con miles de peregrinos en Jerusalén es una experiencia única en la vida. Desciende del monte de los Olvios en una procesión el Domingo de Ramos, al principio de la Semana Santa. Sigue los pasos de Jesús por la Vía Dolorosa el Viernes Santo y no te pierdas el milagro anual de la Luz Sagrada en la Iglesia del Santo Sepulcro el Sábado Santo. Si hay demasiada gente, ve en góndola hasta el fuerte Masada del rey Herodes, de 2.000 años de antigüedad, o da un silencioso paseo matutino en barco por el mar de Galilea. Las temperaturas primaverales de Israel pueden fluctuar bastante y muchas actividades de la Semana Santa se celebran al aire libre, así que recuerda llevar agua y varias capas de ropa. Viaja con Nat Geo: Deja que la Pascua en Israel te inspire.

Las Seychelles

Las abundantes olas azules chocan contra la isla La Dingue, una de las muchas playas icónicas de las Seychelles.
Fotografía de Nino Marcutti, Alamy Stock Photo

Las Seychelles son mucho más que conchas, peces tropicales y arena fina... también tienen acantilados de granito, cocos de mar de 30 metros de alto, tortugas salvajes y 275 especies de aves. Las 115 islas de las Seychelles, originalmente deshabitadas, se encuentran a unos 1.700 kilómetros de la costa de Tanzania. Viaja en helicóptero hasta tu propia casa privada. Visita la bahía Intendance en marzo para observar cómo se adentran las tortugas marinas recién nacidas en el océano Índico a la luz de la luna. O espera un poco y visítalas en abril, cuando el cambio estacional de los vientos alisios promete una brisa fresca con una temperatura máxima de 29 grados Celsius, un tiempo perfecto para cenar productos locales al aire libre. Viaja con Nat Geo: Mejora tu estancia en Fregate Island Private.

Costa este de Sri Lanka

Pescadores en barcos tradicionales flotan por la laguna de la bahía de Arugam en Pottuvil al atardecer.
Fotografía de Photononstop/Alamy Stock Photo

La costa este de Sri Lanka se explora mejor en barco, haciendo paddlesurf con delfines, navegando de playa en playa o cogiendo el ferry en la isla Pigeon para practicar esnórquel. Dando paseos en canoa por la laguna de Pottuvil, los remeros pueden buscar lagartos, macacos, búfalos de agua, cocodrilos e incluso uno o dos elefantes entre los manglares. Las aguas claras y poco profundas de la playa de Pasikuda son ideales para familias con niños pequeños. En Trincomalee, los viajeros pueden presenciar la pesca tradicional con red y visitar antiguos templos hindúes que se remontan a hace más de 2.000 años.

Colombia

En Pueblito Paisa, Medellín, un patio colorido y un precioso jardín crean una atmósfera acogedora.
Fotografía de Javier Larrea, Getty Images

Medellín —la querida «Ciudad de la Eterna Primavera» de Colombia— presume de palmeras, un clima agradable, un rico chocolate caliente, clubes de tango, extravagantes esculturas y un juego explosivo llamado tejo en el que se usan pólvora y discos metálicos. El metrocable de Medellín la conecta directamente con Santa Elena, donde los viajeros pueden observar a artesanos locales elaborando silletas, arreglos florales con flores locales recién cortadas que te puedes poner. Todo el país supone un destino primaveral rejuvenecedor: báñate en las playas del parque nacional de Tayrona, baila salsa en Cartagena y escala un volcán a las afueras de Popayán (ciudad conocida por sus fascinantes festividades de Semana Santa). Y aunque los billetes de ida y vuelta a Colombia pueden ser caros, las vistas de la puesta de sol, las haciendas acogedoras y las arepas crujientes valen la pena. Pero ten mucho cuidado cuando estés cerca de los hipopótamos. Viaja con Nat Geo: Viaja desde los parques nacionales a la gran ciudad.

Panamá

El parque nacional de Coiba, una popular reserva marina en Panamá, estuvo ocupado por una infame prisión durante más de 80 años. Después de hacer un poco de esnórquel por la mañana, come algo y pasea por la prisión histórica, que funcionó hasta el 2004.
Fotografía de Tomas Munita, The New York Times/Redux

Panamá, que suele verse eclipsado por Costa Rica y las islas del Caribe, es un paraíso de exuberantes junglas, volcanes y playas de aguas cristalinas más barato, con más diversidad cultural y menos abarrotado. Reserva una elegante cabaña en la Hacienda del Mar en el archipiélago de las Perlas o cambia de aires en Santa Catalina, en la costa pacífica de Panamá. Aquí, los caballos son uno de los principales medios de transporte, observar las estrellas es una actividad exquisita y la conexión Wi-Fi es de una mala calidad maravillosa. Además, los pescadores locales sirven marisco recién pescado y bananas en las cocinas de sus casas por unos 5 euros. Los viajes en barco hasta el cercano parque nacional de Coíba ofrecen a los buceadores la oportunidad de nadar con tortugas marinas, mantarrayas y tiburones ballena.

Marruecos

El pueblo pesquero costero de Esauira es una alternativa más tranquila a Marrakech y tiene playas fantásticas.
Fotografía de MICHAEL HANSON, National Geographic Creative

Planea un retiro primaveral más fresco en las aldeas bereberes rurales de la cordillera del Atlas, donde no es inusual que los lugareños inviten a los visitantes a sus casas para tomar una taza de menta poleo. A continuación, dirígete a Esauira, una romántica aldea pesquera refrescada por los alisios, y a Chefchaouen, la famosa ciudad azul de Marruecos, que se encuentra sobre montañas. Ambas ciudades tienen excelentes mercados al aire libre donde los compradores pueden aprovisionarse de lámparas moriscas, alfombras coloridas, especias a granel, aceite de Argán de fabricación local y estilosas babuchas. Viaja con Nat Geo: Experimenta la belleza de Marruecos.

Madagascar

Las increíbles especies endémicas que habitan en Madagascar son sin duda la mayor atracción turística, pero tómate tu tiempo para disfrutar de lugares como el parque nacional de Marojejy, que también alberga plantaciones de vainilla.
Fotografía de Michael Zumstein, Agence VU/Redux

Madagascar es conocida por su gran diversidad de especies endémicas. La isla de África oriental es el hogar de lémures dorados, plantas jarro carnívoras, ranas tomate de un rojo neón, geckos cola de hoja satánicos, gorgojos jirafa, ratas saltadoras, enormes baobabs y los patos más raros del mundo. La artesanía y la cultura local son igualmente importantes, así que pasa algo de tiempo explorando la Colina Real de Ambohimanga del siglo XV, las plantaciones de vainilla de Marojejy, los talleres de tallado de madera de Ambositra y la fábrica de papel artesanal antaimoro de Ambalavao. Viaja con Nat Geo: Disfruta del tour de fauna definitivo o relájate en el Tsara Komba Lodge.

Svalbard

En cualquier momento, grandes fragmentos de la pared de hielo de 160 kilómetros de Svalbard pueden caer en el mar. Con algo de paciencia y siendo oportuno, podrás presenciar este poderoso acto de la naturaleza.
Fotografía de MICHAEL MELFORD, National Geographic Creative

Si te encantan las actividades de invierno pero necesitas con urgencia algo de luz solar, entonces quizá te convenga viajar a Svalbard en mayo. El archipiélago noruego de Svalbard se encuentra a unos 997 kilómetros al sur del Polo Norte. A finales de la primavera, el sol nunca se pone en el horizonte, lo que significa que puedes absorber tanta vitamina D como desees. Las islas de Svalbard son tundra y glaciares a partes iguales, perfectas para hacer senderismo, kayak entre icebergs y avistar fauna local, como morsas, focas, charranes árticos, renos y, cómo no, osos polares. Viaja con Nat Geo: Es la época perfecta para ver osos polares.

Países Bajos

Visita los jardines Keukenhof, a las afueras de Ámsterdam, para observar una pequeña muestra de los millones de tulipanes que florecen en primavera.
Fotografía de Dirk Visbach, Redux

Siete millones de tulipanes florecen cada primavera en los jardines Keukenhof, a solo 40 kilómetros de Ámsterdam. En el parque se organizan divertidas actividades para toda la familia como la caza del tesoro con acertijos y el desfile floral. Y este año, Keukenhof celebrará el fin de semana del Día de la Madre con un festival de música clásica romántica. Imagina solos de violín entre narcisos, orquestas en campos de tulipanes y conjuntos musicales entre jacintos. Viaja con Nat Geo: Pasea entre tulipanes en Países Bajos.

Seguir leyendo

Descubre Nat Geo

  • Animales
  • Medio ambiente
  • Historia
  • Ciencia
  • Viajes y aventuras
  • Fotografía
  • Espacio
  • Vídeo

Sobre nosotros

Suscripción

  • Revista NatGeo
  • Revista NatGeo Kids
  • Registrarse
  • Disney+

Síguenos

Copyright © 1996-2015 National Geographic Society. Copyright © 2015-2017 National Geographic Partners, LLC. All rights reserved