Viaje y Aventuras

Diez de los viajes por carretera más espectaculares del mundo

De Transilvania a la Patagonia, estas rutas están llenas de emoción.lunes, 16 de septiembre de 2019

Por Freda Moon
La carretera alpina del Grossglockner, en Austria, zigzaguea hacia Edelweiss-Spitze, su mirador más alto. Esta carretera serpenteante, acabada en 1935, se construyó sobre las huellas de los antiguos caminos celtas y romanos.

Los viajes por carretera son experiencias únicas: vistas panorámicas, paradas sorprendentes, tiempo pasado con amigos o sumido en los propios pensamientos. Pero con los millones de kilómetros de carreteras que surcan el planeta, cuesta elegir la ruta perfecta. A continuación, te proponemos diez de los mejores viajes por carretera del mundo.

Serpentea por la carretera Trasandina

La carretera Trasandina alberga más emoción que un parque temático con más de 320 kilómetros de pasos de montaña entre la pujante capital chilena y la región vinícola argentina de Mendoza. Una vía férrea en desuso que surca parte de la ruta da aún más sensación de montaña rusa.

Esta importante vía comercial en el Cono Sur del continente es una carretera difícil, pero ofrece unas vistas majestuosas. Veintinueve curvas pronunciadas suben unos 3500 metros del lado chileno de los Andes y, en el lado argentino, los conductores pueden contemplar el Aconcagua que, con sus imponentes 6962 metros, es el pico más alto del hemisferio occidental.

Consejo: Cuidado con la demora en los cruces fronterizos en el túnel de casi 3,2 kilómetros del paso internacional Cristo Redentor, cuyo nombre se debe a una estatua de cuatro toneladas erigida en 1904.

Admira la carretera Blue Ridge Parkway

La serpenteante carretera Blue Ridge Parkway, que une las montañas Shenandoah de Virginia con las Great Smoky Mountains de Carolina del Norte, discurre por altos picos, desciende hacia valles fértiles y pasa frente a la montaña más alta al este del Misisipi (el monte Mitchell).

Aunque se puede conducir sin parar por esta carretera sin semáforos, vale la pena echar el freno en las granjas, los campos y los pueblos del camino. Los viajeros pueden escalar el monte Sharp Top, probar los pasteles de harina de maíz del histórico Mabry Mill o escuchar música bluegrass mientras pasean bajo robles blancos, magnolias de Fraser, cerezos negros y tulíperos de Virginia en Flat Top Manor.

Consejo: Aunque mucha gente conduce por esta carretera en otoño para admirar el follaje, la ruta también es preciosa en otras estaciones, sobre todo en primavera, cuando florecen el jengibre salvaje, el Erythronium americanum y el Arisaema triphyllum.

El espectacular follaje otoñal cubre las montañas surcadas por la serpenteante carretera de Blue Ridge Parkway en Carolina del Norte.

Atrévete en el «camino de la muerte» de Bolivia

A lo largo de unos 105 kilómetros por las tierras altas bolivianas, una delgada línea separa la carretera del vacío. El camino a Los Yungas —con un tramo de 40 kilómetros marcado con cruces conmemorativas, el «camino de la muerte»— desciende desde las afueras de La Paz hasta la localidad subtropical de Coroico.

Aunque hace poco han construido una circunvalación pavimentada más segura, los ciclistas de montaña y los conductores aún se atreven a adentrarse en esta ruta de un solo carril por el paso de La Cumbre en una cordillera yerma de 4650 metros de altura.

Consejo: En Bolivia lo normal es conducir por la derecha, pero se aconseja a los viajeros que conduzcan por la izquierda en El Yungas para medir mejor la distancia entre la rueda y el borde de la carretera, que cae en picado sin guardarraíles.

Atraviesa un estrecho túnel de montaña en China

En 1972, tras siglos de aislamiento, los aldeanos de Guoliang decidieron trazar su propio camino por las remotas montañas de Taihang, en el nordeste de China. Habían dependido durante años de un empinado sendero de montaña conocido como «escalera al cielo». En el transcurso de seis años, doce lugareños excavaron a mano un hueco tosco por la montaña; solo emplearon martillos pesados y barrenas de acero. La carretera del túnel de Guoliang (cuyo nombre oficial se traduce por «largo corredor del precipicio») mide solo 5,8 metros de ancho y cuatro metros de alto y tiene «ventanas» abiertas con vistas a la garganta de decenas de metros de profundidad.

Consejo: Las paredes de roca del túnel lleno de curvas están muy agrietadas y a la entrada hay alambre de espino. Se aconseja a los conductores que enciendan los faros delanteros y toquen el claxon mientras lo atraviesan.

Asciende por la carretera alpina del Grossglockner en Austria

Con una subida de casi 914 metros en menos de 48 kilómetros, convertibles y BMW clásicos surcan las curvas de la carretera alpina del Grossglockner, que circula entre los estados austriacos de Salzburgo y Carintia. En lo alto, buitres leonados y águilas reales sobrevuelan los picos alpinos, donde los raros íbices y las marmotas rechonchas corretean entre osos pardos y lobos. Este paseo lleva a los conductores a las partes más salvajes del parque nacional Hohe Tauern, la mayor reserva natural de los Alpes y un imán para senderistas y ciclistas.

Consejo: En el Grossglockner se cobra peaje (unos 34,50€). Entre mayo y noviembre, para en el centro de visitantes Kaiser Franz Josef Hohe y súbete en el funicular para disfrutar de vistas panorámicas del colosal glaciar de Pasterze.

Recorre una de las carreteras más panorámicas de Nueva Zelanda

El extremo sudoeste de la Isla Sur de Nueva Zelanda plantea un dilema fantástico a los conductores: ¿seguir conduciendo por carreteras abiertas o parar a disfrutar de las vistas?

Desde Queenstown, sigue las autopistas estatales hacia el sur a lo largo de la orilla del lago Wakatipu y desvíate hacia Milford Road (o Highway 94). Esta ruta alta y pintoresca serpentea hacia el norte entre bosques lluviosos y frente a los picos nevados de los montes Ailsa. Termina en las aguas especulares y de color té de Milford Sound, una reserva marina que alberga pingüinos, delfines y lobos marinos de Nueva Zelanda.

Consejo: Milford Road se une con la Avenue of the Disappearing Mountain, donde el pico parece menguar conforme uno se acerca debido a una ilusión óptica. Recomendamos una parada en el lago Gunn para dar un breve paseo entre la naturaleza.

Galería: Los viajes por carretera más impresionantes

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Retrocede en el tiempo por la autopista histórica del río Columbia

La estrecha autopista histórica del río Columbia, de dos carriles y circunvalada por una carretera interestatal, ha cambiado poco desde que se terminó en 1922, entonces la primera carretera panorámica planificada de Estados Unidos. La ruta atraviesa la garganta del río Columbia en Oregón y permite contemplar seis parques estatales, siete cascadas y —en días despejados— cinco picos montañosos, entre ellos el Santa Helena. Aunque es asombrosa en cualquier estación, la carretera es particularmente pintoresca en primavera, cuando florecen las flores silvestres endémicas, y en invierno, cuando las cascadas se congelan y penden enormes carámbanos de los puentes arqueados.

Consejo: En Crown Point, recomendamos hacer una parada en Vista House, un elegante observatorio de estilo art nouveau a 223 metros sobre el río Columbia.

Saborea el terror en los Alpes de Transilvania

La carretera Transfăgărășan de Rumanía traza una ruta de norte a sur llena de curvas entre las dos montañas más altas del país. Vlad el Empalador, el príncipe que inspiró Drácula de Bram Stoker, es probablemente el mejor motivo de la fama de la región. Los turistas pueden detenerse en las ruinas del castillo de Poenari, de 700 años de antigüedad, tras disfrutar de las vistas panorámicas del río Arges, el borde en forma de media luna de la presa de Vidraru y las aguas de color esmeralda del lago Vidraru. Haz una parada en la cascada de Bâlea y toma un teleférico rojo hasta el lago Bâlea, con dos chalés permanentes y un hotel de hielo que se construye de cero cada invierno.

Consejo: Por si cruzar 27 puentes y acueductos, atravesar un túnel sin iluminación y estar atento a los rebaños de ovejas errantes en la carretera no fuera lo bastante complicado, la carretera Transfăgărășan solo está abierta entre junio y mediados de octubre debido a las condiciones meteorológicas traicioneras.

La carretera Transfăgărășan serpentea por los Alpes de Transilvania, o Cárpatos meridionales.

Explora las Rocosas canadienses

La carretera Icefields Parkway, que se extiende a lo largo de 232 kilómetros entre los parques nacionales de Banff y Jasper, transporta a los conductores al imponente paisaje de las Rocosas canadienses. Si prestas atención, quizá puedas ver muflones canadienses, caribúes, alces, osos grizzly y osos negros. No cuesta mucho admirar paisajes invertidos surrealistas reflejados en los lagos glaciares por los que pasa la carretera.

Consejo: Normalmente, el tráfico es ligero, a no ser que haya un oso a un lado de la carretera.

Escala las montañas de Marruecos

La carretera de la cordillera del Atlas, en Marruecos, pone a prueba el temple de los conductores con dos carriles estrechos sin guardarraíles que serpentean con innumerables curvas ciegas. En la ruta de 187 kilómetros pueden verse paisajes sobrenaturales desde el paso de Tizi-n’Tichka. La carretera asciende más de 1800 metros desde Marrakech, atraviesa la cordillera del Atlas y desciende hacia el oasis de Uarzazat.

Consejo: Por el camino hay muchos obstáculos, como las condiciones superficiales impredecibles o las cabras, camellos y mulas que bloquean el camino.

Artículo adaptado a partir de National Geographic Traveller India y publicado originalmente en inglés en nationalgeographic.com.
Freda Moon ha recorrido muchas carreteras de las Américas, entre ellas el «camino de la muerte» de Bolivia.
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