Las condiciones meteorológicas extremas amenazan unas de las cataratas más asombrosas del planeta

Las cataratas Victoria son unas de las maravillas naturales más impresionantes del mundo, pero ¿qué les depara el aumento de las temperaturas y las sequías en la región?miércoles, 19 de febrero de 2020

Las cataratas Victoria son unas de las más grandes y asombrosas del planeta.

Estas cascadas legendarias se extienden a lo ancho del río Zambeze (1,7 kilómetros de ancho) y se precipitan sobre el borde de una gran meseta de roca volcánica con una altura total de 108 metros. Generan nieblas que pueden verse a 10 kilómetros de distancia, por eso son conocidas localmente como Mosi-oa-Tunya, «el humo que truena».

Aunque el caudal ha atravesado lentamente esta meseta en la frontera nacional entre Zambia y Zimbabue durante casi dos millones de años, las oscilaciones extremas de las precipitaciones provocadas por el cambio climático han puesto en peligro su futuro.

Las cataratas Victoria son cada vez más secas y cálidas. Aunque la región aún registra casi la misma cantidad de precipitaciones anuales, las lluvias se limitan a un periodo más breve. Las temperaturas también están subiendo: en un trabajo de julio de 2018, el investigador sudafricano Kaitano Dube descubrió que el promedio de temperaturas máximas diarias de octubre aumentó 3,8 grados entre 1976 y 2017. El año pasado, la zona sufrió la peor sequía en un siglo y redujo las cataratas a un mero goteo en diciembre.

Este tiempo extremo no solo pone en peligro la majestuosidad de las cataratas, sino también la salud de su ecosistema y la economía local. El periódico The Guardian ha informado de que las recientes sequías han provocado cortes eléctricos en ambos países, que dependen de la energía hidroeléctrica de la presa de Kariba.

Aguas que dan la vida

Las nieblas de las cataratas Victoria sustentan un ecosistema selvático en la zona adyacente a las cascadas y en el acantilado que hay enfrente, que parece su reflejo seco y que alberga especies de vegetación como caoba, higueras y palmeras.

La frontera nacional entre Zambia y Zimbabue está en medio del río y ambos países tienen parques nacionales a cada lado del Zambeze. Las gargantas y los acantilados bajo las cascadas de estos parques son un territorio esencial para las aves raptoras, como los halcones y las águilas milanas.

Los humanos también han dependido de las cataratas durante años. Se han identificado artefactos de piedra del homínido Homo habilis cerca de las cataratas y demuestran que los humanos primitivos podrían haber vivido allí hace dos millones de años. Las herramientas más «modernas» también apuntan a que había asentamientos más recientes de la Edad de Piedra (de hace 50 000 años) en las cataratas Victoria.

El turismo moderno

En la actualidad, el turismo es fundamental para el crecimiento económico. Cada año acuden cientos de miles de visitantes de todo el mundo acuden a las cataratas. Para satisfacer la demanda, han aparecido hoteles, restaurantes, campamentos y otros negocios turísticos.

La belleza de las cataratas se debe a su estado natural, pero la zona corre peligro por el desarrollo urbano desenfrenado para el turismo: más resorts, hoteles e incluso una posible presa bajo las cataratas que podría inundar varias gargantas de los parques. Los operadores de la zona ofrecen muchos servicios, como vuelos en helicóptero o puenting, y la gestión responsable de las actividades al mismo tiempo que se ofrece una experiencia de calidad es un reto constante.

National Geographic y Good Morning America se han asociado para producir "Extraordinary Earth: 20 in 2020," una serie de reportajes de 20 lugares del planeta que te ayudarán a comprender cómo afecta el clima a nuestro planeta.
Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.
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