Por qué las olas del mar del Norte se consideran tan traicioneras

Los vídeos de las grandes y espectaculares olas del Mar del Norte suelen hacerse virales en TikTok, pero hace milenios que la gente navega por estas aguas tormentosas.

Por Chris Baraniuk
Publicado 18 dic 2023, 13:05 CET, Actualizado 20 dic 2023, 15:24 CET
Foto del Mar del Norte, cerca de Helgoland, Alemania, tomada en 1936

Una foto del Mar del Norte, cerca de Helgoland, Alemania, tomada en 1936. El Mar del Norte tiene fama de ser formidable y peligroso, pero ¿es merecida?

Fotografía de Franz Schensky, Ullstein Bild, Getty Images

A veces, el mar del Norte simplemente decide jugártela. Henk Buitjes sabe lo que es eso.

Una vez ocurrió de noche con mal tiempo. Este pescador de gambas holandés estaba subiendo las redes a bordo cuando vio de reojo la ola. Destacaba. Más grande que todas las demás, estaba a punto de golpear la parte trasera de su pesquero, un arrastrero de vara.

La ola se estrelló contra una de las varas del barco, largos palos horizontales que cuelgan del costado y suspenden las redes en el agua. La increíble fuerza de la ola golpeó la desafortunada vara, inclinándola y dejando la red colgando floja, casi imposible de recuperar. Buitjes sabía que eso era muy peligroso. La red podía enrollarse en la hélice del barco o quedar atrapada en los restos del fondo marino.

Él y su tripulación consiguieron recuperarla, pero Buitjes recuerda el subidón de adrenalina: "Te tiembla todo el cuerpo".

El mar del Norte suele calificarse de traicionero. Justo al sur del Ártico, separa Gran Bretaña de Escandinavia, y sus orillas meridionales forman las costas septentrionales de Francia, Bélgica, Países Bajos y Alemania. Antaño fue una autopista para los vikingos. Hoy está salpicado de plataformas petrolíferas y de gas, y de parques eólicos marinos. En las redes sociales, vídeos impactantes afirman que el mar del Norte es el mar más peligroso del mundo, a menudo asediado por olas gigantescas y tormentas que azotan los barcos.

Pero la gente ha trabajado y viajado por esta salvaje masa de agua durante milenios.

(Relacionado: Los diez naufragios más relevantes a lo largo de la historia)

Cómo es navegar por el mar del Norte

Buitjes, de 64 años, y su familia llevan 11 generaciones pescando en el mar del Norte.

"Mi bisabuelo y uno de sus hijos se ahogaron pescando durante una gran tormenta", cuenta Buitjes. Dos hermanos de su abuela también murieron en el mar. La incómoda alianza entre esta familia y el mar del Norte ha durado 400 años, y contando.

Navegar por estas aguas es más seguro que hace sólo unas décadas, gracias en gran parte a la mejora de las previsiones meteorológicas, dice Buitjes, pero sigue habiendo cosas en el mar del Norte que obligan a los navegantes a tratarlo con respeto.

Es un mar poco profundo, con una profundidad de sólo unos 30 metros en su parte meridional. A veces, durante las tormentas, las olas levantan arena del fondo y la arrojan a la cubierta del barco, explica Buitjes. Esto puede hacer que el barco se vuelva inestable. A lo largo de los años, los barcos perdidos en las tempestades se han amontonado en el lecho marino, convirtiéndose a su vez en peligros para las embarcaciones que arrastran redes. Una zona en particular, la costa occidental de Jutlandia (una península que abarca gran parte de Dinamarca y parte de Alemania) es famosa porque muchos barcos han naufragado tras estrellarse contra ella. Al carecer de puertos naturales donde refugiarse, se la conoce desde hace tiempo como la "Costa de Hierro".

Parte del problema del mar del Norte, dice Buitjes, es que las olas tienden a ser cortas. Llegan una y otra vez en rápida sucesión y pueden empujar un barco como un corcho. Aunque estas olas no sean muy altas, de unos dos metros, pueden hacer que el barco se sienta muy inestable.

Según Lucy Bricheno, oceanógrafa costera del Centro Nacional de Oceanografía del Reino Unido, el mar del Norte se caracteriza por su agitación. En parte se debe a que el mar está rodeado de tierra en muchos de sus lados: las olas no tienen mucho espacio para extenderse y forman picos gigantescos.

Cuando la cola de un huracán, por ejemplo uno que haya azotado el este de EE. UU., termina al otro lado del Atlántico, puede arrasar el mar del Norte, azotando estas aguas en un frenesí borrascoso. A veces, las olas se vuelven tan agitadas que sus capas blancas son visibles desde el espacio.

Según Bricheno, los modelos sugieren que el mar del Norte se volverá más tranquilo, por término medio, con el cambio climático. Sin embargo, los mismos modelos indican que, cuando se produzcan tormentas fuertes, podrían ser peores que en el pasado. Es una tendencia que ya parece estar surgiendo.

"No podemos asegurar que haya más tormentas, pero lo que sí podemos afirmar es que las que se están produciendo en el noroeste de Europa son cada vez más graves", afirma Bricheno.

(Relacionado: Descubriendo "olas rebeldes" gracias a las matemáticas)

Por qué el mar del Norte tiene una reputación tan peligrosa

A pesar de todo, Bricheno señala que el mar del Norte dista mucho de ser la masa de agua más tormentosa del mundo. El océano Antártico, por ejemplo, está prácticamente ininterrumpido por tierra, lo que permite que se formen olas gigantescas. Las olas de siete a nueve metros de altura son la media allí, dice. En 2018, una boya detectó una ola gargantuesca de 21 metros. Sin embargo, el tráfico de barcos es relativamente bajo en el océano Antártico.

Tal vez pensemos en el mar del Norte como traicionero de forma irónica, porque es muy transitado. Muchos han experimentado sus peores momentos y hoy en día pueden incluso grabar lo que han visto en sus teléfonos, y luego compartir las imágenes en línea.

Hace 1200 años, los vikingos eran capaces de orientarse en el mar del Norte. En sus épicos viajes se valían de un profundo conocimiento de las corrientes marinas y el tiempo, así como de los puntos de referencia visibles.

"Es como tener tu propia autopista para asolar y saquear", dice Michael Pye, autor de The Edge of the World: How the North Sea Made Us Who We Are [El confín del mundo: cómo el mar del Norte nos ha convertido en lo que somos]. Las víctimas de los asaltos vikingos en toda Europa probablemente llegaron a temer al mar del Norte y a quienes navegaban por él.

Sin embargo, incluso durante el periodo medieval, había mares mucho más aterradores, dice Pye: "En la costa occidental de África, por ejemplo, había un cabo tras otro más allá de los cuales no se podía ir".

Y por aquel entonces, la Costa de Hierro de Jutlandia era probablemente más segura que hoy, sugiere Thorbjørn Thaarup, conservador del Museo Marítimo de Dinamarca. Había ensenadas y pequeñas bahías donde podías reunir a tus compañeros y embarcaciones antes de partir. Todo parece haber cambiado radicalmente en 1362, con una inmensa inundación conocida como "El Gran Ahogamiento" en la costa occidental de Jutlandia. Murieron hasta 10 000 personas y el mar se tragó para siempre enormes extensiones de tierra, incluidos pueblos enteros.

Las mareas del mar del Norte son inusualmente grandes, dice Bricheno. Esto puede hacer que las mareas tormentosas sean especialmente peligrosas si coinciden con la pleamar. Los registros de este tipo de catástrofes se remontan a cientos de años atrás. Un ejemplo reciente fue en 2013, cuando una marejada en marea alta causó dos muertes y la inundación de 1700 hogares en Inglaterra.

El mar del Norte te avisa cuando está enfadado, dice Dorthe Nors, autora de A Line in the World: A Year on the North Sea Coast [Una línea en el mundo: Un año en la costa del mar del Norte]. Su casa, en el oeste de Dinamarca, está a unos tres kilómetros de la orilla. Pero aún puede oír el mar cuando hay tormenta.

"Es como si alguien gritara, como un rugido", dice. Cuando los vientos rompen árboles cerca de la costa, el chasquido de los troncos suena como disparos. Y la arena de las playas puede llegar a las carreteras costeras, bloqueando el tráfico.

Buitjes cuenta historias de varios accidentes que ha oído en el mar del Norte, que afectan por igual a pequeños pesqueros y a grandes portacontenedores. Siempre que se navega por aquí, hay que estar alerta, subraya. Estas son algunas de las fuerzas más poderosas de la naturaleza.

"Sé consciente de tu pequeñez", aconseja. "Cuando seas consciente de ello, sobrevivirás".

La angustia de estar en un barco que se hunde

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

loading

Descubre Nat Geo

  • Animales
  • Medio ambiente
  • Historia
  • Ciencia
  • Viajes y aventuras
  • Fotografía
  • Espacio

Sobre nosotros

Suscripción

  • Revista NatGeo
  • Revista NatGeo Kids
  • Registrarse
  • Disney+

Síguenos

Copyright © 1996-2015 National Geographic Society. Copyright © 2015-2024 National Geographic Partners, LLC. All rights reserved