Animales

Un extraño perro de oreja corta grabado en el Amazonas

Una cámara trampa afortunada capturó estas imágenes de un perro de oreja corta, un animal al que raramente se ve.Thursday, November 9, 2017

Por Nadia Drake

Uno de los habitantes más escurridizos de la selva amazónica, el perro de oreja corta (Atelocynus microtis), ha sido grabado en vídeo.

Estos cánidos de la jungla, de tamaño similar al de un zorro, son increíblemente difíciles de ver. De hecho, es mucho más probable que veas a un jaguar en un viaje al Amazonas que a este perro salvaje.

«Son muy extraños y difíciles de ver», explica la veterinaria y ecóloga Renata Leite Pitman, investigadora en la Universidad Duke y beneficiaria de una beca de National Geographic. Lleva 14 años estudiando al perro de oreja corta, que solo vive en la cuenca del Amazonas. En ese tiempo, se las ha arreglado para capturar a cinco animales y colocarles collares de seguimiento.

«Son muy tímidos, totalmente diferentes de las mascotas», explica Leite Pitman. Y su coloración oscura les ayuda a camuflarse con la maleza de la selva tropical y evitar a los depredadores.

Grabar en vídeo al perro Atelocynus microtis fue toda una sorpresa.

A finales de mayo, el biólogo de conservación Lary Reeves colocó una cámara GoPro cerca del cadáver de un pecarí barbiblanco. El cuerpo podrido y plagado de insectos había sido descubierto en un camino cerca del Centro de Investigación de Tambopata, localizado en las profundidades del sureste de Perú. Reeves, que quería grabar lo que creía que sería un «festín de cóndores reales», se enfrentó al enjambre de insectos y al hedor rancio para colocar la cámara a escasos metros del cadáver.

Cuando comprobó las imágenes, Reeves se asombró al ver aparecer la forma oscura y elegante del perro de la jungla en el marco. «El perro se acercó unos 20 minutos después de irnos», afirma Reeves, estudiante de grado en la Universidad de Florida. «Fue una locura».

Pero el animal no se quedó mucho tiempo. En el vídeo, olfatea el cadáver y mira hacia la GoPro con preocupación antes de escabullirse. Esta conducta no resulta sorprendente. «Evitan las cámaras», afirma Leite Pitman.

Su experiencia con los perros sugiere que son muy desconfiados con los equipos de grabación, con sus luces parpadeantes y sus olores humanos.

Como consecuencia de su rareza, no se sabe demasiado sobre la conducta, el número de ejemplares o la distribución de los perros, que aparentemente es irregular. Sin embargo, Leite Pitman y otros expertos sospechan que el número de individuos está disminuyendo como resultado de la deforestación y del agotamiento de presas, así como la presencia de perros domésticos que pueden introducir una serie de enfermedades, como el parvovirus canino.

«Si quieres verlo, yo te diría que vayas a Tambopata o a Los Amigos [cerca del Parque nacional de Manu]», recomienda. «Allí podrás tener la mejor oportunidad de verlos en estado salvaje».

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