Animales

Las probabilidades de que te muerda un tiburón, un oso y una serpiente son de una entre 893 mil billones: a este hombre le pasó

El aficionado a las actividades al aire libre Dylan McWilliams ha tenido unos años bastante duros, pero no va a darle la espalda a la naturaleza.Friday, April 27, 2018

Por Stephen Leahy - National Geographic
Un tiburón tigre fue probablemente el responsable del reciente mordisco a Dylan McWilliams en Hawái. Pero esa no es toda su mala suerte.

Una entre 893,35 mil billones. Esas son las probabilidades de lo que le ha ocurrido a Dylan McWilliams, de 20 años. En poco más de tres años, le ha mordido un tiburón, le ha atacado un oso y le ha mordido una serpiente de cascabel.

La semana pasada, McWilliams, de Grand Junction, Colorado occidental, estaba practicando bodyboard en la isla de Kauai, Hawái, cuando sintió algo en la pierna. «Vi al tiburón debajo de mí. Empecé a darle patadas —sé que le di una vez, como mínimo— y nadé hacia la orilla tan rápido como pude», contó McWilliams a la BBC. Ahora tiene siete puntos en la herida y las marcas de los dientes sugieren que fue obra de un tiburón tigre.

Los ataques de tiburones ocurren de vez en cuando en Hawái, especialmente los de tiburones tigre, según explica George Burgess, director emérito del Programa de Investigación de Tiburones de la Universidad de Florida. Sin embargo, las probabilidades de que te ataque un tiburón en aguas estadounidenses son de una entre 11,5 millones, según él. Para dar un poco de perspectiva, el estadounidense medio tiene unas probabilidades de una entre 5.000 de que le caiga un rayo durante su vida.

Galería: 35 fotografías de peleas entre animales

ver galería

Aunque los ataques de tiburones atraen más la atención de los medios, es mucho más probable que te ataque un oso. McWilliams, que ha ido de mochilero por Estados Unidos y Canadá en los últimos años, también consiguió vencer la probabilidad de una entre 2,1 millones de que te ataque un oso. El pasado julio, un oso negro le mordió en la cabeza mientras dormía durante una acampada en Colorado. Logró huir pinchando al oso en el ojo. Las autoridades del parque atraparon al oso, encontraron la sangre de McWilliams bajo las garras del animal, y lo sacrificaron. Para sellar las heridas hicieron falta nueve grapas en la parte posterior de su cabeza.

«En general, si un oso negro norteamericano ataca a humanos, es porque está hambriento», afirmó el escritor Gordon Grice, autor de The Book of Deadly Animals y Shark Attacks: Inside the Mind of the Ocean’s Most Terrifying Predator. Dichos ataques son muy inusuales y normalmente se producen porque un oso ha aprendido a asociar a los humanos con la comida al alimentarse de comederos de aves, cubos de basura o platos de mascotas, según explicó. Entre 1900 y 2009, solo murieron 14 personas en ataques de osos en los Estados Unidos contiguos.

Los osos negros no son conocidos por su agresividad, pero pueden producirse ataques a personas.

Aunque no es muy sorprendente teniendo en cuenta la suerte de McWilliams, también se las arregló para tropezarse con una serpiente de cascabel mientras hacía senderismo en Utah en 2015. Dijo que el mordisco tenía un poco de veneno y decidió no ir al hospital, aunque estuvo enfermo un par de días. Se estima que las probabilidades de que te muerda una serpiente venenosas en Estados Unidos son de una entre 37.500. Las probabilidades de morir en un accidente de coche, por ejemplo, son mucho más aterradoras: una entre 112.

«Es uno de los tíos con peor suerte del planeta», afirma Burgess. ¿Cuánta mala suerte exactamente? Como cada ataque es independiente, las probabilidades de cada uno se multiplican, convirtiéndolas en una entre 893.350 billones.

McWilliams le echa la culpa a estar en el lugar equivocado en el momento equivocado. Insta a todo el mundo a experimentar las aventuras al aire libre. «Todavía hago senderismo, atrapo serpientes de cascabel y nado en el mar», contó a la BBC.

Seguir leyendo