Animales

Los leones están desapareciendo de sus antiguos dominios

Hay la mitad de leones africanos de los que había hace 25 años. Los programas de conservación intentan proteger a esta especie fomentando la coexistencia entre humanos y grandes felinos en la sabana africana.viernes, 19 de julio de 2019

Por Olivia Prentzel
Un león macho adulto descansa en el Serengueti. La escasez de presas, la pérdida de hábitat y la invasión humana han hecho que su población se desplome. La UICN los clasifica como especie vulnerable a la extinción.

Por cada león salvaje hay 14 elefantes africanos y 15 gorilas occidentales de llanura. También hay más rinocerontes que leones.

Esta especie emblemática ha desaparecido del 94 por ciento de su área de distribución histórica, que en su día abarcó casi todo el continente africano, pero que ha quedado reducida a apenas 1,7 millones de kilómetros cuadrados. Con menos de 25 000 ejemplares en África, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, que determina el estado de conservación de las especies, clasifica a los leones como vulnerables a la extinción.

Para aportar perspectiva a los datos, la ONG Wildlife Conservation Network (WCN) indica que la población de leones se ha desplomado a la mitad desde el estreno de El rey león en 1994. (Walt Disney Company es accionista mayoritario de National Geographic Partners.)

«Los leones son realmente uno de los iconos universales del mundo y están desapareciendo en silencio», afirma Paul Thomson, director de programas de conservación de WCN. «Es hora de detener la pérdida y devolver a los leones a los paisajes de todo el continente».

Para salvar a las emblemáticas manadas africanas, los conservacionistas están trabajando para reducir los costes de vivir junto a ellos y fomentar el valor local de protegerlos.

Más presas, menos caza furtiva

Los venerados depredadores de África se enfrentan a muchas amenazas que ponen en riesgo su existencia. El descenso de las presas de los leones por el comercio de carne de animales salvajes los obliga a establecer un contacto peligroso con los humanos y su ganado en busca de alimento. Pero si los felinos devoran al ganado, es posible que los maten como represalia, normalmente envenenándolos. Y ante el crecimiento de los asentamientos humanos, los leones pierden su hábitat, que está cada vez más fragmentado. Esto dificulta que los machos encuentren nuevas manadas y se apareen.

La caza furtiva también representa una amenaza. Piel, dientes, patas y garras se emplean en medicina y rituales tradicionales y el mercado de partes de leones también crece en Asia.

Los conservacionistas esperan frenar el descenso de esta frágil especie fomentando la coexistencia entre leones y humanos por todo África. Según Amy Dickman, becada de National Geographic, investigadora de la Unidad de Investigación y Conservación de Vida Silvestre de la Universidad de Oxford (WildCRU) y coautora de un informe de 2019 llamado State of the Lion, parte de la solución consiste en contrarrestar la carga financiera que supone la gestión de las áreas protegidas, la columna vertebral de la conservación, así como proteger a los leones en zonas no protegidas.

«Si queremos que los leones sigan existiendo dentro de 50 años, debemos ajustar los costes y los beneficios para que se obtengan más beneficios a nivel local y los costes se soporten a nivel internacional», afirma Dickman.

Posibilitar la coexistencia

Para Peter Lindsey, director del Lion Recovery Fund, la supervivencia de la especie depende del trabajo con las comunidades locales que deben coexistir con los leones y de reconocer la importancia de su papel a la hora de protegerlos. (El fondo fue financiado por la WCN y la Leonardo DiCaprio Foundation, y cuenta con patrocinio parcial de Disney.)

«La mayoría de la gente en el mundo occidental se ha negado a vivir con animales peligrosos», afirma. «En África, mucha gente vive con animales peligrosos como leones y elefantes, con los que la convivencia es muy compleja».

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Una forma de avanzar consiste en aportar beneficios tangibles a quienes viven junto a los leones para conservarlos. Por ejemplo, algunos modelos de conservación premian a las comunidades donde aumenta la cantidad de leones, lo que aporta un incentivo para no cazar ni matar a los leones que asesinan al ganado. Los planes de compensación funcionan de forma similar, pagando a los dueños del ganado para remplazar a los animales asesinados por leones. Este tipo de programas pueden cambiar la actitud general de una comunidad hacia los animales que antes habrían considerado una amenaza para su seguridad y su forma de vida. Según Dickman, si las ventajas de convivir con los leones superan las desventajas, la gente optará por protegerlos.

Implicar a las comunidades en la conservación de forma directa también es un factor importante. Uno de esos programas, respaldado por la Iniciativa Big Cats de la National Geographic Society, es Warrior Watch, un proyecto de la ONG de conservación Ewaso Lions, con sede en Kenia. Warrior Watch recluta a jóvenes samburu —que tradicionalmente quedan excluidos de las conversaciones sobre conservación y gestión de la fauna silvestre— para que vigilen las zonas que rodean sus comunidades en busca de leones.

«Si hay depredadores en la zona, se lo comunican a los pastores que han salido con el ganado», explicó Shivani Bhalla, fundadora y directora ejecutiva de Ewaso Lions y becada de National Geographic, en una presentación en la sede de National Geographic. A cambio de su vigilancia y de advertir a los pastores, los jóvenes dijeron que les gustaría recibir educación. Bhalla contó que Ewaso Lions empezó a impartir clases los domingos y ahora todas las personas del programa saben leer y escribir en suajili.

Según las encuestas realizadas por la organización hace unos años, ha ejercido un efecto positivo. «Los resultados nos emocionaron mucho», afirmó Bhalla. «Demostraron que la actitud de los pueblos locales hacia los depredadores había mejorado significativamente gracias a los guerreros que trabajaban con ellos. Los guerreros también se sintieron mucho más empoderados a nivel social gracias a este proyecto».

¿Qué hace falta para conservar a los leones?

El Lion Recovery Fund ha invertido más de cinco millones de dólares en proyectos de conservación de 17 países desde 2017, pero la crisis presupuestaria aún es grave, según Lindsey. Muchos países africanos han fundado grandes áreas protegidas, pero la financiación insuficiente suele frustrar que se gestionen de manera eficaz. En un estudio de 2018 del que fue coautor con Amy Dickman —entre otros autores—, determinó que se necesitarán más de mil millones de dólares anuales para que los leones estén a salvo en las áreas protegidas de África. La financiación actual asciende a un total de 381 millones de dólares anuales (unos 338 millones de euros).

Afirma que, además de la falta de financiación, los conflictos civiles o la lejanía también pueden dificultar que las autoridades locales defiendan las áreas protegidas.

Una manada de leones intenta atacar a una jirafa adulta
Una manada de leones intenta atacar a una jirafa adulta
Una manada de leones acecha a su presa. En lugar de optar por una presa más fácil, como una gacela, esta manada se enfrenta ambiciosamente a una jirafa adulta. Una jirafa adulta puede alcanzar más de cinco metros de alto y pesar hasta 1270 kilos. Es más probable que las jirafas jóvenes sean víctimas de ataques de leones, pero, conforme crecen, derrotarlas es más complicado. Los testigos sostienen que la jirafa consiguió deshacerse de los leones.

Es fundamental asegurarse de que los líderes políticos comprendan el valor de conservar a los leones. Según Lindsey, va más allá de los beneficios del sector turístico, que sustentan el desarrollo económico y las oportunidades laborales. Al proteger los hábitats naturales de los leones, se apoya un aire y un agua más limpios, y el almacenamiento de carbono, factores que son importantes para la salud humana y el bienestar de las comunidades rurales.

Justo antes del estreno de la nueva película de El rey león a mediados de julio, la Walt Disney Company también se ha asociado con el Lion Recovery Fund para la campaña «Protect the Pride» («Proteger a la manada»), cuyo objetivo es educar al público sobre la crisis de los leones y fomentar el apoyo a los proyectos de conservación.

Aunque los leones se encuentran en una situación crítica y la falta de financiación es grave, Lindsey conserva la esperanza de preservar a estos depredadores icónicos, a los que describe como «extremadamente resilientes». Según él, si las áreas protegidas de África reciben la financiación que necesitan para gestionarlas de forma adecuada, la población de leones actual podría triplicarse.

«Ahora mismo hay una coyuntura favorable para actuar», afirma. «Si esperamos, perderemos a estas poblaciones de animales salvajes».

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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