Avistan un lince rojo en Washington D.C.

Los linces rojos o gatos monteses se distribuyen por todos los Estados Unidos contiguos, pero no se suelen observar en áreas urbanas como Washington D.C.miércoles, 15 de enero de 2020

El ecólogo Dan Herrera observa muchos animales en las cámaras trampa que coloca en los espacios verdes de Washington D.C. El corredor forestado que rodea el río Potomac, al noroeste de la ciudad, junto al Canal C&O y los carriles bici son particularmente abundantes: ha visto coyotes, zorros, castores e incluso ardillas voladoras.

Pero Herrera se topó con una criatura sorprendente cuando revisaba las fotos sacadas por una cámara ubicada al oeste del barrio de Palisades: un lince rojo. El animal salvaje, de sexo desconocido, pasó por la zona a las 6:21 de la mañana del 9 de noviembre. (Hay una gran acumulación de las fotografías y todavía las está analizando.)

«Es muy emocionante. La verdad es que no me esperaba ver un lince rojo en D.C.», afirma Michael Cove, investigador del Instituto de Biología de Conservación del Smithsonian que trabaja con Herrera a menudo. No se han producido avistamientos verificados del animal (también denominado gato montés) en la ciudad en la historia reciente.

«Se ha informado de linces rojos urbanos en el oeste, pero hasta donde yo sé es un fenómeno relativamente nuevo en la costa este. Es algo fascinante y espero que esto fomente conversaciones al respecto», afirma Herrera.

Las fotos se sacaron en el marco del DC Cat Count, un programa que tiene el objetivo de producir una estimación de la población de felinos domésticos y salvajes de la zona. Lo dirigen de forma conjunta la Humane Rescue Alliance, un refugio de la ciudad donde trabaja Herrera y el jefe de Cove.

Un área de distribución amplia

Aunque Washington D.C. está en pleno hábitat histórico del lince rojo, estos gatos tímidos no suelen entrar en grandes áreas urbanizadas. El único lince rojo avistado en Washington D.C. en el pasado reciente fue un macho llamado Ollie que había huido del Zoo Nacional en 2017, pero que fue capturado poco después.

Christopher Kozakiewicz, que estudia la dispersión de los animales por el sur de California y más allá, explica que los linces rojos o gatos monteses (Lynx rufus) se distribuyen por los 48 estados contiguos y se encuentran relativamente bien; incluso han recolonizado parte de los terrenos de los que los habían expulsado, como Iowa.

Dicho esto, para sobrevivir los felinos silvestres necesitan espacios verdes amplios y bien conectados con poblaciones sanas de mamíferos pequeños: ratones, ardillas y conejos son algunas de las especies de las que se alimentan. Cove indica que tienen menos capacidad de adaptación que otros animales avistados habitualmente en la periferia urbana, como coyotes y zorros, que son omnívoros y que por consiguiente tienen una dieta más amplia.

El C&O, o canal Chesapeake-Ohio, que es un parque nacional histórico dirigido por el Servicio de Parques Nacionales, lleva años trabajando para mejorar los espacios verdes en la ciudad. La zona alberga hábitat ribereño forestado y el hallazgo «evidencia la calidad del espacio verde que ofrece DC», afirma Travis Gallo, ecólogo urbano de la cercana Universidad George Mason en el condado de Fairfax, Virginia.

¿Estaba solo de paso?

Cove explica que el avistamiento verificado más cercano de un lince rojo antes de este se produjo a unos 40 kilómetros, en el condado de Loudon, Virginia, aunque no está del todo claro si el animal era un residente. No cabe duda de que existen poblaciones reproductoras arraigadas de linces rojos en otras zonas de Virginia, como en el parque nacional de Shenandoah y en los bosques nacionales de George Washington, así como en la Maryland rural.

El río Potomac es el corredor perfecto para que viajen a zonas urbanas fuera de la ciudad, como la región de los Apalaches, donde están asentados.

Los linces rojos son nocturnos y cautelosos; aunque estén en marcha, rara vez los avistan. «Son muy tímidos y reservados y tratan de evitar a las personas», afirma Kozakiewicz.

Asimismo, Julie Young, bióloga de fauna silvestre del Departamento de Agricultura de Estados Unidos que ha estudiado la distribución y la dieta de los animales en la zona de Dallas-Forth Worth, explica que suelen evitar a las mascotas. No se han hallado pruebas de que los depredadores atacaran a gatos ni perros en los análisis de los excrementos de linces rojos.

Young añade que los linces rojos gozan de buena salud en Dallas, donde aparecen en espacios verdes como pistas de golf y se desplazan por espacios construidos, como pasos subterráneos e incluso el aparcamiento de un Home Depot.

Herrera afirma que este tipo de comportamiento no se ha observado tanto en la costa este, donde quizá los linces rojos sean más precavidos.

El DC Cat Count seguirá trabajando y quizá encuentre más pistas, y el laboratorio de Gallo también colocará cámaras en la zona de D.C. en primavera para buscar animales como linces rojos.

«Podremos comprobar si los linces rojos y otras especies únicas solo están de paso o si están viviendo y persistiendo en estos espacios verdes».

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.
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