Nace el primer quebrantahuesos en libertad desde su extinción en los Picos de Europa hace siete décadas

Con este primer nacimiento en libertad y 24 quebrantahuesos sobrevolando el ecosistema, el Parque Nacional de los Picos de Europa recupera una especie que el hombre extinguió hace casi 70 años.

Thursday, March 19, 2020,
Por Cristina Crespo Garay, National Geographic
Quebrantahuesos Picos de Europa
Los logros enmarcados en este proyecto de recuperación de la especie han permitido el nacimiento de este primer pollo en libertad, que se une a otros 24 quebrantahuesos más que vuelan ya por el Parque Nacional.
Fotografía de CRIAH, Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos

Una pequeña cavidad entre las rocas de la zona asturiana del Parque Nacional de los Picos de Europa, en el macizo central, ha albergado el nacimiento del primer polluelo de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) desde su extinción en este ecosistema en 1956.

Tras trece años de intentos fallidos de reproducción de esta pareja de quebrantahuesos, Deva y Casanova han incubado el nido durante 54 días hasta su nacimiento hace, hoy, una semana. Así lo han confirmado los técnicos de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) y la Guardería del Parque Nacional de los Picos de Europa, que llevan semanas haciendo seguimiento del proceso reproductivo.

Deva es una hembra de 10 años, de origen pirenaico, reintroducida en Picos en 2010 en el marco del proyecto de recuperación de la especie; y Casanova, un macho de al menos 13 años que llegó desde los Pirineos y se estableció en los Picos en 2013.

En la actualidad, los logros enmarcados en este proyecto de recuperación de la especie han permitido el nacimiento de este primer pollo en libertad, y según indica la organización, otros 24 quebrantahuesos más vuelan ya por el Parque Nacional. Se trata de un esperado hito en el proyecto de reintroducción de la especie, que dirige la FCQ y en el que colaboran el MITECO, el Principado de Asturias, Cantabria y Castilla y León.

Revertir la historia de las extinciones

El pasado otoño, los miembros de la FCQ observaron comportamientos pre-reproductores, como la defensa del territorio o el aporte de material – fundamentalmente lana -  a diversas oquedades formando pequeños nidos. La pareja eligió en enero uno de ellos para instalarse y poco después se produjo la puesta del huevo, que eclosionó el jueves pasado.

Este proceso, vigilado muy de cerca por el personal de la FCQ, es un motivo de esperanza y satisfacción para el proyecto de recuperación de la especie que llevan a cabo desde hace diez años y cuyo trabajo se centra, especialmente, en vigilar que todo siga el curso correcto en la difícil reproducción de esta especie, que ya cuenta con 24 ejemplares sobrevolando este ecosistema.

“A lo largo de muchos años trabajando en Pirineos, vimos que el 40% de los nidos que se instalaban cada año de quebrantahuesos en libertad moría”, explica a National Geographic España Gerardo Báguena, director de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos. “El nido era abandonado, tenían problemas de viabilidad o los padres no sabían sacar adelante a los pollitos. Encontrábamos nidos de diez o doce hermanos muertos”.

Entre los grandes peligros que amenazan a esta emblemática especie en peligro de extinción, el más catastrófico es su envenenamiento, un método ilícito y perseguido en España pero que tiene una altísima capacidad lesiva para la fauna.
Fotografía de CRIAH, Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos

Tras estudiar diferentes casos, los veterinarios y biólogos de la FCQ confirmaron que se trataba de animales perfectamente sanos, pero mal atendidos por los padres debido a complicaciones ambientales o inexperiencia. En ese punto y con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente surgió este proyecto de rescate de embriones en situación de riesgo crítico en Pirineos.

En el caso de este nuevo polluelo nacido en libertad y teniendo en cuenta que el éxito reproductor de los quebrantahuesos suele ser bajo en unidades primerizas como esta, el equipo de la FCQ y el personal técnico y de Guardería del Parque Nacional de los Picos de Europa mantendrán un seguimiento pormenorizado de la evolución. En el mejor de los escenarios, la fase de cría del nuevo pollo en el nido se prolongará al menos hasta junio, cuando estaría preparado para volar.

Pérdida de variabilidad genética

“En Pirineos, en España, el 60% de las parejas son capaces de sacar adelante a esos pollos, pero hay un 40% que siempre fracasa”, explica Báguena, que junto a su equipo pone en marcha “un protocolo para rescatar con vida a aquellos nidos que consideramos que están en situación crítica de morir”. Esto no solo resulta en una gran dificultad de supervivencia y desarrollo para las poblaciones de esta especie, sino también en una pérdida de variabilidad genética muy grande para la fauna española.

El 60% de las parejas son capaces de sacar adelante a sus polluelos, pero hay un 40% que siempre fracasa.
Fotografía de CRIAH, Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos

Por estos motivos, cuando los expertos que estudian y monitorizan cada caso consideran que el índice de riesgo es muy alto, se activa dicho protocolo y los Agentes de Protección de la Naturaleza descienden al nido. “A veces nos encontramos con que llegamos tarde y el embrión ya está muerto”, explica Báguena. Sin embargo, si logran un rescate con éxito, el embrión es trasladado a un Centro de cría de quebrantahuesos en Zaragoza.

Método pionero de cría por impronta natural

Tras un período de incubación, al nacer, el polluelo no tiene progenitores. Por ello, la FCQ ha desarrollado un innovador mecanismo de cría para asegurar el desarrollo natural del polluelo. “Se llama cría por impronta natural, y lo que hace es desarrollar todas las pautas de cría que la especie necesita mediante unos señuelos que simulan la conducta de sus padres, en condiciones de total aislamiento, en las que ni nos ven ni nos oyen”, explica Báguena. “Todas las atenciones las reciben a través de estos señuelos, que son réplicas exactas de quebrantahuesos”.

Tras 35 días en el centro, los polluelos son trasladados a Pirineos, al Parque Nacional de Ordesa, donde este proyecto cuenta con una zona de aclimatación frente a un comedero en alta montaña al que bajan a comer quebrantahuesos en libertad y permiten el aprendizaje de los pollos por impronta natural. Finalmente, “cuando tienen unos 90 días, los traemos al Parque Natural de Picos de Europa, donde los tenemos 30 días más en aclimatación y se liberan”, afirma Báguena.

Quebrantahuesos envenenados

El quebrantahuesos se encuentra en el nivel más alto de protección en la Unión Europea y en España, donde está declarado como ‘Especie en peligro de extinción’. Durante el último siglo, las poblaciones de quebrantahuesos en toda Eurasia han sufrido un drástico proceso de regresión que ha conducido a su declive y extinción en la mayoría de las áreas donde estaban presentes.

La población pirenaica, de la que proceden los ejemplares reintroducidos en los Picos de Europa, es la población silvestre más importante de Europa con el 85 % de los quebrantahuesos que quedan volando en las montañas europeas.

Deva y Casanova han incubado el nido durante 54 días hasta su nacimiento hace, hoy, una semana.
Fotografía de CRIAH, Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos

Entre los grandes peligros que amenazan a esta emblemática especie en peligro de extinción, el más catastrófico es su envenenamiento, un método ilícito y perseguido en España pero que tiene una altísima capacidad lesiva para la fauna.

“Hemos tenido varias bajas de quebrantahuesos que han comido lo que no debían”, denuncia el experto, “veneno que no era puesto para ellos, sino para osos y lobos, pero el quebrantahuesos lo detectó antes”.

En cuanto a la mortalidad de origen natural, nos encontramos además con una especie que está haciendo de centinela. Es decir, “gracias a que se está invirtiendo dinero en ellos podemos detectar estos problemas que otros animales van a soportar”, explica, “como la malaria aviar o virus del Nilo que hemos descubierto en España”.

En el éxito de este programa ha tenido un papel clave la unidad de equipo y el sacrificio, según nos cuenta  el experto.  “Detrás de estos proyectos de conservación no suele haber mucho dinero, es uno de los problemas que tenemos en España, y es el nivel de entrega de los veterinarios y biólogos que estamos aquí trabajando es de una voluntad personal y una forma apasionada de relacionarte con la naturaleza”.

De esta manera, esta iniciativa es capaz de recuperar animales que de otra forma morirían y que, además, tienen una carga genética muy valiosa. “Para mí lo más bonito de este proyecto”, concluye Báguena, “es la satisfacción enorme de revertir la historia de las extinciones y ver al Parque Natural de Picos de Europa recuperar esta gran especie que el hombre extinguió”.

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