El cráneo de estas aves podría ser la clave de su éxito evolutivo

Un nuevo estudio desafía las ideas evolutivas anteriores al adentrarse en el estudio del cráneo de las especies que más rápidamente evolucionaron dentro de la diversidad de aves modernas.

Wednesday, February 5, 2020,
Por Cristina Crespo Garay - National Geographic
Craneo aves Liwi
Los llamados mieleros de Hawái son, junto a los pinzones de Darwin, especies atípicas en cuanto a su adaptación, ya que ambos grupos evolucionaron mucho más rápido que el resto de aves que colonizaron las islas Galápagos.
Fotografía de Ludovic Hirlimann, Creative Commons

Perdida en medio de las aguas del océano Pacífico, en las islas Galápagos y la isla del Coco, habita una especie de ave que Darwin presentó al mundo en 1837: los pinzones. Protagonistas en nuestro estudio de la evolución, estos animales se encuentran entre los ejemplos más famosos del proceso evolutivo de las especies en la naturaleza.

Bautizados como “pinzones de Darwin” en 1936, estas aves se desarrollaron a partir de una única especie de pinzón que colonizó las islas en un rápido proceso de evolución. Este fenómeno, llamado radiación adaptativa, tiene lugar cuando se introduce una nueva especie en un ecosistema, o bien cuando logra sobrevivir en condiciones desfavorables.

Diversas investigaciones de campo a lo largo de los años nos han llevado a una comprensión detallada de la biología y la ecología de estas aves isleñas. Una de las observaciones que llevó a Darwin al estudio en profundidad de estas aves fue el análisis de la estrecha relación entre las singulares formas del pico de las aves y su manera de alimentarse. En esta línea, los pinzones fueron el pasado año el blanco de un nuevo estudio que sugiere que la adaptación de la alimentación puede haber sido uno de los principales procesos que impulsan sus radiaciones evolutivas.

Diagrama de los cambios de forma estudiados que han caracterizado la evolución del cráneo en los pinzones de Darwin y los mieleros de Hawái, junto a ilustraciones de especies representativas de ambos grupos de aves.
Fotografía de Guillermo Navalón

Tanto los pinzones como los llamados mieleros de Hawái son especies atípicas en cuanto a su adaptación, ya que ambos grupos evolucionaron mucho más rápido que el resto de aves que colonizaron las islas, e incluso dentro de la diversidad de aves modernas. En estrecha relación con el trabajo anterior, un nuevo estudio de los investigadores ha determinado que, además de sus picos, su éxito evolutivo podría estar relacionado con su cráneo.

Explosiones de evolución

Sorprendentemente, “al hacer una mirada cuantitativa a gran escala a más de 400 especies de aves terrestres (el grupo que abarca todas las aves que se posan y muchos otros linajes como loros, martines pescadores, cálaos, águilas, buitres, búhos y muchos otros) descubrimos que los picos de los pinzones de Darwin y los mieleros de Hawái evolucionaron en una asociación más fuerte con el resto del cráneo que en la mayoría de los otros linajes de aves terrestres”, afirma el autor principal del estudio, Guillermo Navalón, en Nature Ecology and Evolution.

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Curiosamente, el hecho de que el pico de estas aves sea “menos independiente en términos evolutivos que en la mayoría de las otras aves terrestres”, podría ser la clave de su éxito evolutivo. Como resultado de esta "integración craneal" más fuerte, estas aves evolucionaron en una dirección muy específica, lo que les permitió evolucionar muy rápidamente y ocupar muchos de los nichos disponibles en sus archipiélagos.

En este sentido, los resultados de este nuevo estudio sobre un caso empírico desafía los paradigmas anteriores y pone sobre la mesa la idea de que “una covarianza más fuerte de los rasgos puede producir explosiones de evolución en lugar de servir únicamente como un factor que limita la capacidad de evolución de los organismos”, concluye Navalón.

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